GRP 90 | Octubre de 2014

Rescatando a Hugo Soubielle

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En Carlos Begueríe nació un destacado pintor, pero pocos lo sabían. Cuando era un adolescente emigró a La Plata. Los críticos decían que la inmensidad de la llanura había influido en el estilo de sus primeras obras. Luego sus telas reflejaron las siniestras dictaduras, su amor por Picasso y Velázquez y otros temas más íntimos.

 

Cuando fue el Centenario de Carlos Begueríe alguien lo recordó. Pero la información pasó rápido y se perdió entre tantas vivencias y emociones. Ahora la muestra en el pasaje Dardo Rocha de La Plata sobre la obra de  Hugo Soubielle nos reencuentra con su figura y con su historia.

Hugo Soubielle Nació en Carlos Begueríe partido de Roque Pérez el 2 de octubre de 1934 y falleció en La Plata el 20 de febrero de 2006. Pablo y Alfredo son los hijos platenses de Hugo Soubielle y Alda Spacapan. Alda y Hugo se conocieron viajando a Magdalena porque ella iba a trabajar por su profesión de psicóloga y Hugo viajaba a enseñar pintura.

Pablo,  Alfredo y  Alda  son los organizadores de la muestra “Hugo Soubielle. Dibujos y Pinturas”. “Buscamos obras entre los amigos -cuenta Pablo Soubielle- y nos encontramos incluso con cuadros de papá que no conocíamos”. Por ejemplo en la muestra hay un retrato de Lisandro De la Torre hecho con lapicera que papá arrugó para tirar al canasto pero lo detuvo un amigo y se lo pidió”.

Pablo trabaja en el Pasaje Dardo Rocha y el detrás de escena me permitió ver una obra que no entró en la muestra. Es una versión de la Gioconda de Da Vinci que Hugo regalo a un amigo. La dedicatoria  firmada en 1996 dice jocosamente: “La Gioconda según Roberto Giordano posando en la llanura de Carlos Begueríe”. Hugo volvió quizá una o dos veces pero su pueblito le seguía rondando.

“Mi papa  vivía en Begueríe con sus padres –cuenta Pablo-. Mi abuelo, Alfredo Soubielle creo que trabajaba en el ferrocarril de Begueríe. Y mi abuela se llamaba Azucena García Riestra”. Cuando se vinieron a La Plata mi papá no había terminado la primaria. En La Plata fue a un colegio de pupilos, después tuvo una enfermedad que casi lo deja cuadripléjico pero se recuperó y solo perdió fuerza en una pierna”.

“Tuvo que abandonar la escuela –relata Pablo- y entró a trabajar en la Estación del ferrocarril provincial de 17 y 71 haciendo telegramas y diligencias”. Desde los 15 años hasta los 26 trabajó en el ferrocarril.  Así fue “hasta que Frondizi me liberó. Cuando ofrecieron indemnizaciones para  los retiros voluntarios “yo agarré viaje”- explicaba Hugo Soubielle por 1965 en una nota de la revista Primera Plana.  Luego ingresaría al Museo de Bellas Artes de La Plata como restaurador.

“Pero ya en Begueríe tenía inclinación por el dibujo –nos cuenta Pablo-. El recordaba mucho la Escuela de Begueríe. Tengo un cuaderno de mi papa cuando iba a sexto grado en la Escuela Estrada de Begueríe” dice Pablo mientras busca en una caja y me muestra el cuaderno amarillo del tiempo y de prolijidad sin par de Hugo niño y sus dibujos escolares, anatomía humana, el rostro de un gaucho.

“Nosotros fuimos cuando yo era chico a un aniversario de Begueríe con mi papá y con mi abuela Azucena –recuerda Pablo-. Pero él casi no iba a Begueríe. Se instaló en La Plata e hizo su vida acá porque no quedó ningún familiar suyo en Roque Pérez”.

Hugo era incentivado a dibujar por su abuelo, que era asturiano y ebanista. “El abuelo era especial –recuerda Pablo-. Era vegetariano, de carácter fuerte y anarquista. De ahí las influencias de mi papá que era muy afectivo, muy conversador pero también era de carácter fuerte y calentón”.

La Caja Fuerte es el nombre de esta obra en la que Soubielle se retrató

Cuando Hugo cumplió los 23 años estudió Visión y Teoría del Color con el Profesor Héctor Cartier. Esa formación la realizó entre 1957 y 1962 en la entonces Escuela Superior de Bellas Artes.

A principios de los 60 formó parte del grupo Sí, el cual tuvo proyección internacional durante sus cinco exposiciones, en los cuatro años en que éste se desarrolló. Luego sus integrantes desplegaron carreras individuales. Hugo expuso en los años 64, 65 y 67 en la mítica galería Lirolay. En esos primeros años obtuvo el premio Adquisición en el XXII Salón Nacional de Arte de Mar del Plata (pintura 1963) y el primer premio del Salón Nacional organizado por la Municipalidad de La Plata (pintura 1967).

“Se juntaban a pintar –explica Pablo sobre el grupo SI-, eran un grupo informalista, hicieron muestras  y querían promover el arte. Tenían una casa en Gonnet (que era casi el campo entonces) y daban clases y debatían de política. Estaban en contra del formalismo y del negocio del arte. Hacían pintura abstracta. Aunque papá  iba a continuar el resto de su carrera haciendo obras figurativas”.

“¿De dónde viene mi pintura? De los detalles de obras célebres que veía de chico en libros de reproducciones – le respondía Hugo Soubielle al periodista de Primera Plana en 1965-, del cine, de fragmentos de la realidad que procuro recuperar”.  Y se confesaba enamorado de Rembrant, “viajaría a Europa solo para verlo” decía.

Primera Plana contaba de Hugo: “A los 30 años no ha viajado ni le interesa viajar por el momento”. Pero eso iba a cambiar pronto. En 1968 Soubielle presentó su obra “La primera entrada por la ventana”  al premio George Bracque del gobierno francés. La obra muestra a José Félix Uriburu autor del primer golpe de estado en nuestro país. La obra fue la ganadora y soubielle fue premiado con un viaje y estadía para estudiar en París.

En el contexto socio-político del Mayo francés Hugo frecuentaría a Julio Cortázar y Emilio Pettoruti, con quienes compartiría reflexiones  sobre el arte de su tiempo.

“A mi papá no le gustaba viajar -nos cuenta Pablo-. Cuando estuvo en Francia no terminó la beca y se vino antes porque soñaba que  bajaba en el metro de París y salía a la Plaza de Mayo –recuerda Pablo y ríe-. Para él fue una experiencia increíble porque a través de Saúl Yurquievich conoció a Julio Cortázar y coincidió con el mayo francés. Pero extrañaba”.

“Con Cortázar alguna vez salieron a jugar al villar y se reunían en casa de Saúl y debatían de política y arte –cuenta Pablo-.  Cuando hablaban de boxeo, me contaba papá que a Cortázar no le gustaba el estilo de Alí. El gustaba del boxeo viejo de los años 20, de los púgiles peleadores”.

A lo largo de su trayectoria Hugo Soubielle participó en más de 100 exposiciones colectivas y realizó más de 30 individuales. Otros logros profesionales fueron ser nombrado como Secretario del Museo Provincial de Bellas Artes de la Pcia. de Bs. As. junto al director Osvaldo Nessi (1964/66). Se desempeñó como escenógrafo formando parte del Cuerpo de Escenografía del Teatro Argentino de La Plata (1966/2000) del cual fue jefe durante los últimos cuatro años hasta su retiro.

“Mi papa entró al Teatro Argentino, donde durante 25 años hizo trabajos de escenografía –cuenta Pablo Soubielle- pero siempre siguió pintando y eso fue lo más importante para él. Cuando se jubila del teatro Argentino junto a Cesar López Osorio fundan el Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano de La Plata (MACLA) en 1999”.

En el catalogo de la muestra se enumeran otras premiaciones  destacadas como el Primer Premio de dibujo, Salón Nacional organizado por la Municipalidad de La Plata (1976); Primer Premio “Alberdi” organizado por el Colegio de Abogados con carácter Nacional (Pintura 1986); Primer Premio Salón Trienal Provincial de Dibujo. Museo Provincial y Auditorium Mar del Plata (1991); Primer Premio Nacional de Pintura, Asociación de Farmacéuticos de la República Argentina (1992); Primer Premio Fundación “Florencio Peréz” La Plata (Pintura 1994).

Según el catalogo oficial de la muestra Hugo Soubielle “se inscribe dentro de un realismo crítico que no rehúye a la ironía, que disfruta de reírse de los formalismos. Parte de sus personajes se codean con gente de pueblo y políticos de la década del treinta. Sus obras también denuncian el dolor y la atrocidad del genocidio con sutileza como opción estética, desde haber conocido la persecución y la pérdida de seres queridos”.

¿Y cuál fue la búsqueda estética de Hugo? “El siempre en su obra expresaba lo político desde la ironía –responde Pablo-. También hizo muchos retratos de artistas como Cortázar, Borges, Macedonio Fernández, Cesar Vallejo, Buster Keton, Chaplin”.

Además denuncia los totalitarismos como las dictaduras en Argentina, Pinochet en Chile... “Sí,  papá fue muy amigo de Lautaro Murúa que era Chileno –responde Pablo-. Vivieron juntos y cuando Lautaro se tuvo que exiliar por la triple A en 1976 mi papa lo ayudó. También lo había acompañado en su primera película “Shunko” y luego, cuando Lautaro filmó La Raulito mi papá participó en el guión. Lautaro militaba en la izquierda y mi papa no militaba pero tenía ideas de izquierda. Hay un cuadro (que fue donado al Museo de la Memoria) donde está la figura de Allende y detrás la de Pinochet con las manos manchadas de sangre”.

¿Estos temas no le trajeron problemas? “No, pero él no hizo muestras entonces. Recién expuso otra vez en 1983. Pero hizo una serie de obras llamada “de las cartas perdidas” porque en la época de la dictadura a le llegaban las cartas abiertas porque se las leían. Entonces el pegaba los retazos de esas cartas  en la obra”.

Sobre los gustos de Soubielle, Pablo nos cuenta que le gustaba mucho la música y que era muy lector. Le gustaba Piazzolla, Sinatra, el jazz.  Le interesa mucho el cine, la fotografía y fue muy amigo de Eduardo Mignogna.  “¿Qué pintores admiraba? Le gustaban mucho las obras de Velázquez, Picasso, Carlos Alonso y van Gogh –cuenta Pablo-. Papá tenía el taller en casa. Usaba oleo o lápices. Le gustaba quedarse a la noche cuando nosotros nos íbamos a dormir, ponía música y pintaba”.

“¿Cuál obra me gusta más? Me gusta mucho el cuadro del billar –elige Pablo-, tiene mucha profundidad, también me gustan los retratos de Cortázar y Lisandro de La torre. Y la serie de las ventanas me impacta mucho también.  En la muestra pueden verse fotografías que nos tomó a mi hermano y a mí en la ventana para después pintarnos”.

Pablo Soubielle junto a su hermano Alfredo y su mamá Alda organizó la muestra.

En sus obras había según su amigo Saúl Yurquievich “Una vibración que nace del esbozo, la técnica del inacabamiento, ese tratamiento se adapta muy bien a tu temperamento” le decía en una carta.

Las cartas perdidas primero son enviadas. Este cronista vio en las obras de Soubielle, además de sórdidos tiranos de anteojos y galeras, otras figuras que parecen flotar sobre la tela, figuras a punto de salir del cuadro.  Pero hay una nostalgia que los fija y los mantiene en un lugar sin tiempo.

Y todo empezó hace 80 años, un niño, un pueblo...

La cuenta regresiva

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Entrevistamos al intendente municipal Juan Carlos “Chinchu” Gasparini para preguntarle si se quiere quedar un mandato más o se va, y conocer su balance de estos casi 3 años de gestión. Además cómo vislumbra este tiempo de descuento rumbo a las elecciones de 2015.

“Chinchu” me recibe con la simpatía de siempre. Es sábado y está solo en la municipalidad. Se va a la cocina a preparar el mate. Yo lo sigo. Llena el termo y ceba el primero. El agua salta por demás y se quema la mano derecha. Se queja y putea mientras se echa agua en la canilla. Le recomiendo aloe vera. Volvemos al despacho y nunca deja de hablar de la política. Pasamos al lado de un armario. “Acá tengo mi ropa”, me dice y señala un saco azul. ¿Cuántos compraste desde que sos Intendente? le pregunto. “Algunos, pero me los compro en el Once! -me dice con una sonrisa pícara-.

“Roque Pérez tiene un gran futuro, tenemos que prepararnos y saberlo aprovechar -dice Chinchu antes que yo le pregunte nada-. Seguro que vamos a crecer, el problema es cómo crecemos. No es lo mismo que la gente viva en una casa de material o en una de chapa. Y algunas personas hacen galponcitos para alquilar y yo estoy resistiendo eso porque después la gente tiene problemas y viene a pedir ayuda al municipio. Tenemos que crecer ordenadamente. A nadie le conviene que haya gente que este mal. Si el vecino se preocupa sólo por lo suyo estamos en un problema. Como pasó en otras partes, crecieron los countrys pero alrededor crecieron las villas, sin agua, sin gas. Ahora tienen problemas pero hay que ocuparse antes”.

Hace más de dos años que no entrevistaba al intendente. Chinchu me cuenta que aquella vez, la foto suya barriendo la vereda publicada por la Guía recorrió el país y gracias a las redes sociales tuvo mucha repercusión.

¿Qué balance hacés de este tiempo de gestión?

“Cuando vos estás gobernando y persiguiendo sueños siempre es poco lo que hacés. Y la gente te pide. Nosotros los que prometimos lo hicimos, lo estamos haciendo y lo vamos a hacer”.

“Lo primero fue ordenar –continua el Intendente-. Para mi es más importante que un chico no se mate en la moto y no se drogue. La educación y la salud. El Hospital pasó de 2800 a 13.600 consultas. Es record en hospitales municipales de la provincia. Pronto empezaremos una obra de 5 millones de pesos en el Hospital que consiste remodelar, asfaltar las calles laterales y cambiar la entrada de ambulancias. El Hospital insume 35 millones de los 60 millones de pesos del presupuesto anual. Y el 71% del presupuesto se va en sueldos. Igual aumentamos 35% a los empleados”.

“Y nosotros somos uno de los municipios que mas se preocupó por la educación. Construimos escuelas. Tendremos cuatro escuelas nuevas (primaria, secundaria, técnica y jardín) y dos más que espero terminar. Y la condición edilicias de las escuelas! hemos hecho obras en todas las escuelas. Y tenemos el sueño de encontrar algún predio en Carlos Begueríe para hacer una escuela secundaria. Estamos trabajando en eso.

Vamos a tener 5 playones deportivos: En el predio de la estación, en calle Rivadavia, en las 33 hectáreas, Plaza Martelli y Begueríe. Roque Pérez va a tener un movimiento cultural y deportivo distinto. Y vamos a darle prioridad a las 33 hectáreas porque queremos que sea un lugar de descanso para la familia que incluya una reserva ecológica.  Tenemos que  lograr derivar los pluviales hacia la laguna, hacer una compuerta y promover muchas especies de aves en el lugar”.

“Mi gran propuesta es hacer un RP para el futuro. Lo van a tener que continuar los que vengan después. Hicimos muchas cosas en el Paraje La Paz, los museos, la biblioteca y una obra como la Terminal. A la gente la ayudamos con trabajo y educación, con cultura y deporte. Máxime con el flagelo de la droga. Y más porque muchos padres se desentienden. Pero nosotros no vamos a perseguir perejiles”.

Claro, se debe perseguir a los que distribuyen...

“En Roque Pérez el que vende droga y lo manoteo, va preso. Todos los saben. Pero nunca vamos a hacer estadísticas o procedimientos truchos. Esto no se lo tolero a nadie. Y hemos recuperado la autoestima de la policía y su relación con la sociedad”.

¿Se te acercó gente que no creía en vos?

“Sí, hay gente que me ha dicho, te voté pero no creía que pudieras hacer cosas y otros que me dijeron “no te voté pero estas haciendo muy bien las cosas”. Y después esta el que se queja siempre y el que hace oposición. Pero van atrás mío porque nosotros todos los días estamos proponiendo cosas nuevas. El que entiende de política sabe por qué yo le puse “Néstor Kirchner” a la Terminal. Además hubiese sido muy fácil cuando Cristina ganó por el 54%. Hoy hay que ver cuantos lo hacen. Y yo no lo hago en desmedro de nadie, lo hago convencido. Y eso que yo no soy del riñón del kirchnerismo como sí lo son los jóvenes que crecieron con Kirchner y me parece muy bien. Yo vengo del peronismo y estuve con todos, no tengo porque negarlo. Y yo siempre di las batallas dentro del peronismo, aunque pierda. Un día se me dio y gané. Y todos los que se vayan fuera del partido no los voy a acompañar. El buen peronista se queda para cambiar las cosas”.

¿Cómo ves el futuro político?

“Después de las PASO el peronismo se junta. Hay que estar adentro y pelear. Seguramente habrá dos candidatos en las PASO y va a quedar una alianza fortalecida. Veo al gobierno muy decidido. Ayer estuve con Julio De Vido, es un hombre brillante que está haciendo obras por todo el país. Roque Pérez se había alejado del modelo. Todos lo saben! Y este gobierno a Roque Pérez le va a traer más de 100 millones de pesos en obras. Estamos a punto de concretar un gran sueño que es la obra de la fibra óptica hasta Roque Pérez. Se van a terminar los problemas de Internet. Es una obra monumental, con una inversión de entre 12 y 15 millones”.

Un comerciante me dijo que las tasas están altas

“No estoy de acuerdo y te voy a decir por qué. Hay que ver cuánto cobran en otros municipios y que servicios dan. En Roque Pérez podés andar todo el día y no vas a encontrar una luz apagada. Hemos puesto 700 nuevas columnas de alumbrado. Y el vecino tiene que entender que tiene que contribuir. Este es un gobierno para todos. Cuando hicimos la plaza Eva Perón, tan vapuleada, decían que la iban a romper. Y además puse al Muyi a cuidarla. Un hombre con calle. Y ahí están los resultados. Un playón deportivo como no había, con cancha de básquet y frente a la Escuela 501 para que la usen los chicos. Entonces estamos dando un servicio. Realmente no estoy cobrando. Cuando cobré tasas por valuación fiscal fue muy fuerte: Dijeron “El negro Chinchu quiere cobrar por valuación fiscal”. Desfilaban para putearme. Pero no es justo que el Muyi por 10 metros de terreno pague lo mismo que mi amigo Guillermo Del Barrio. Y de toda la gente que me acompañó nadie vino a quejarse y todos pagaron.

Si tienen en cuenta el servicio del Hospital, con guardia las 24 hs, con nueva aparatología van a ver que no se cobran tasas altas”.

¿Qué todavía no pudiste?

“Siempre quedan cosas por hacer. Pero cuando nosotros hablamos de la inseguridad decían que se venía el caos los que nunca te traen una propuesta. Nosotros bancamos a la policía, salimos a la calle y cambiamos la historia. Pero lo tenemos que hacer todos juntos, no puede un intendente solo. Ningún gobierno a convocado a las instituciones como este. Pudimos abrir Ansses y no va a quedar nadie sin jubilarse porque los vamos a buscar a la casa. Ahora vamos por la comisaría de la mujer. Se ha hecho mucho. Pero tenemos muchos sueños más”.

¿Cómo van a estar las finanzas en 2015?

“Esperamos sortear este momento difícil, los gastos se han cuadriplicado. Cuanto más crecés mas gastos tenés. Cerramos dos años con superavit y este año tenemos un gran problema porque el año pasado gastamos 21 millones en el Hospital y este año serán 35 millones. Pero lo llevamos bastante bien. Pero yo vine a hacer cosas no a guardar la plata. No soy un demente que voy a dejar la municipalidad empeñada. Pero tenemos que dar servicios. Y se terminó el tiempo en que se decía que la plata se va y no vuelve. Vuelve en jubilaciones, en pensiones y en obras como nunca”.

“Necesitamos el compromiso de todos –continua Juan Carlos Gasparini-. De nada sirve arreglar una escuela si después falta el amor de una maestra. Todos tenemos que estar de acuerdo en esto. Después la gente vota a quien quiera. Lo bueno de la democracia es que la gente cada 4 años te hecha. Yo lucho para que la gente que está enfrente pueda proponer en vez de romper. Si me proponen yo tomo lo que es bueno. Pero con expresiones de deseos no se gobierna, se gobierna con plata, con equipo y con trabajo”.

¿Te vas a bajar de la aspiración a seguir en el cargo?

“Yo te voy a ser sincero. Son cosas que no he podido responder a nadie porque si me preguntás si disfruto en este lugar te contesto que no. Por el grado de exigencia que tiene.  Te puedo asegurar que de 15 mil personas que viven en RP la mitad tiene mi teléfono. Recibo más de 100 llamadas y mensajes por día. Y la salud me dio un golpe grande. Y tengo hijos chicos todavía y soy un poco mezquino con ellos. A mi me gustaría irme por la puerta grande”.

Claro pero ¿en 2015 o en 2019?

“No se, vamos a ver. Con sinceridad te lo digo. Quizá pueda tener la felicidad de que hice muchas cosas y la gente me respeta. Yo demostré que un tipo sin estudios, porque solo tengo primero inferior y debo ser el único en el país, puede manejar las cosas y puede manejar las cuentas. Así abro el abanico a mucha gente. Porque si no se va a buscar a los salvadores con “prestigio” pero que no tienen piel de gobernante. Y la política hay que sentirla”.

¿Y esa decisión depende de vos solamente?

Yo tengo un gran equipo que me acompaña. Y en su momento voy a hablar con ellos. Si uno pasa a ser imprescindible se termina el proyecto. Eso es un gran error. Tiene que haber continuidad, no importa quien. Yo tengo grandes personas atrás

Yo necesito tener el respaldo de las bases y un compromiso de que me van a acompañar de verdad. En política no te podés relajar.

¿Si no sos candidato a intendente vas como diputado?

“No me obsesiona. Creo que lo mejor es ser intendente. Aníbal Fernández me ofreció ser legislador y yo vine a Roque Pérez a luchar la interna para ser intendente. No me veo de diputado sentado en uno silla”.

Entonces ¿me estás dando una primicia?

“No te doy una primicia, en política un mes es una barbaridad de tiempo. Si yo pienso en mi candidatura seguramente no estaría haciendo lo que estoy haciendo”.

Pero se nota que estas revisando aquella idea de un solo mandato

“Y es difícil, uno lo revisa. Además la gente te presiona, te apoyan, te piden que sigas. Y por otro lado tengo amigos que me dicen tenés que irte, te vas a morir. Lo importante no es si sigo o no. Lo importante es el proyecto”.

¿Quién va a ser presidente en 2015?

“El que convenza más de que este proyecto va a continuar. La gente va a recordar que hace unos años tuvo que agarrar una canasta con empanadas para hacer trueque por un paquete de fideos. Y después tuvo la asignación por hijo. Y el abuelo que no tenía nada se jubiló. Creo que toda esa gente nos va a acompañar”.

¿Y vos de qué lado vas a estar?

“Del lado del peronismo”

¿Pero con quién?

“Lo importante es que el que gane conduzca y los demás acompañamos y que siga este modelo. Cuando uno representa al pueblo tiene que priorizar más eso que los proyectos personales. No se puede dejar al pueblo aislado de lo que necesita. Y a mi me sobra coraje para enfrentar a cualquiera o ir con quien quiera. Pero siempre dentro del peronismo y de este modelo. Porque nunca un gobierno le dio tanto a los pobres y nunca se repartió tanto la torta”.

Mientras despido a Juan Carlos “El Chinchu” le recuerdo que la hoja de aloe vera hace bien. Que la use para la mano. “Tengo una crema acá, ahora me voy a poner” me dice. Yo me subí al auto y me fui y el Chinchu se quedó frotándose las manos.