GRP 84 | Agosto de 2013

Festejos de Independencia

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Después del ferrocarril, el progreso y las demandas. La más importante, la autonomía.

Las tierras que desde 1913 configurarían el partido de Roque Pérez pertenecieron primero al partido de Lobos y luego pasaron a la jurisdicción de Saladillo al formarse ese partido por disposición de Juan Manuel de Rosas en 1839 y la posterior creación del pueblo de Saladillo en 1863.
Saladillo tuvo un rápido crecimiento entre 1863 hasta 1890 con desarrollo económico y urbanístico, con establecimiento de ganaderos y de población inmigrante. El ferrocarril iba a ser el gran motor del crecimiento poblacional en la pampa. Desde 1871 el tren llegaba hasta Lobos. La extensión de esa línea ferroviaria tuvo un gran impacto en las primeras poblaciones de la zona. Se creaban estaciones que luego promoverían la radicación de pobladores y configurarían por ejemplo las localidades de Salvador María en Lobos (trazada en 1926)  y Del Carril en Saladillo. Entre estas tendría mayor desarrollo el pueblo de la estación Roque Pérez.  
A 34 km de la estación de Lobos se determinó el lugar donde se emplazó la estación Roque Pérez, en los campos de  la sucesión de Pedro Gutiérrez, que ya había adquirido Juan Espelosín.
Durante 1870 se había radicado en la zona, don Juan Espelosín. Según relató Rivas Barboza, luego de trabajar en la casa de negocio La Azotea de Lecuberry, Espelosín abrió un Almacén cercano al puente carretero del río Salado que se llamó “La Tabla”. Pero con la llegada del tren mudó su comercio “Juan Espelosín y CIA” frente a la futura estación y donó terrenos para las instalaciones que necesitaba el ferrocarril.
Según escribió Barboza el trazado del ferrocarril trajo sus controversias. La provincia realizó varios estudios para la continuación de la línea férrea. El terreno más apto fue la zona del almacén La Paz, pero el diputado nacional Salvador María del Carril se opuso al proyecto y logró que en 1883 la línea férrea pasara por su estancia La Porteña (cercana a Salvador María).
Seguramente bien informado de que el ferrocarril necesita establecer cada 40 kilómetros pozos de agua para la locomotora,  Juan Espelosín, ya había adquirido una porción de campo de 153 hectáreas a uno de los herederos de Pedro Gutiérrez, la señora Petrona Gutiérrez de Torres. Según Rivas Barbosa cuenta en su obra “Formas del Pasado” Espelosín “hizo la donación de los terrenos necesarios para la estación con la sola condición expresa que no se establezca ningún otro comercio”.
Según las notas de Melo Fajardo estaba planeado hacer la estación cinco leguas más al sudoeste en campos de la sucesión de Juan Acosta pero los terrenos eran bajos y Espelosín ofreció estos mejores.

Construcción del ferrocarril
De acuerdo con la Memoria del Directorio del Ferrocarril del Oeste, los estudios de la línea Lobos Saladillo fueron realizados en 1881. La longitud total sería de 83 km 180 metros. La construcción comenzó en 1882. Para la obra del terraplén se subdividió la extensión en lotes entregados a pequeñas empresas formadas por cuadrillas a quienes se entregaban a pie de obra todas las herramientas y útiles necesarios y se abonaba 4 pesos por cada metro cúbico de excavación. El empresario Juan Ferraroti construyó el alcantarillado a razón de 12, 40 pesos por cada tramo de dos metros.
Fue necesario construir puentes, los más importantes sobre el Salado (en el km 28 desde Lobos) y el Saladillo (km 46), ambos de 10 tramos. La superestructura fue realizada con vigas a doble T pedidas a Europa. Ambos puentes son oblicuos, el del Salado a 13º30 y el del Saladillo a 35º. Por la escasez de traviesos de madera dura del país se resolvió emplear vía enteramente metálica consistente en rieles de acero de 8 metros de longitud apoyados sobre cojinetes livesey de fundición pedidos a Europa. Se usó el sistema Livesey hasta Roque Pérez y madera dura en adelante. Por la ampliación de las líneas del Ferrocarril del Oeste se adquirieron 30 locomotoras americanas y 12 locomotoras de mercancías de la fábrica Creussot.

Inauguración del ferrocarril
Luego de dos años de trabajo se inauguró la línea Lobos Saladillo del Ferrocarril del Oeste (más tarde llamado del Sud y por último General Roca). El primer tren corrió por las vías de nuestra estación el 21 de setiembre de 1884. La estación iba a llamarse Río Bamba pero según cuenta Rivas Barbosa, Espelosín propuso el nombre de Roque Pérez en homenaje al abogado que luchó contra la fiebre amarilla.
En el primer tren que llegaba a la estación viajaba el gobernador de la provincia, Dr. Dardo Rocha. Según relata Rivas Barboza, una importante comitiva de vecinos lo recibió y ante el interés del gobernador en bautizar la estación los vecinos propusieron “el nombre del vecino más antiguo y el más importante, por ser uno de los principales fundadores, Don Juan Espelosín, quien se hallaba presente en dicha reunión”. “Don Juan Espelosín, rehusó el honor que quiso conferírsele y propuso con entusiasmo y fundamentos que se optase por el nombre del Dr. José Roque Pérez…”.

Los primeros servicios
El ferrocarril debía entrar en servicio desde el día 22 de setiembre. Pero las inundaciones de esos días ocasionaron daños grandísimos, incluso cortaron las vías, y obligaron a postergar el inicio de actividades hasta el 24 de octubre.
Según la memoria de la CIA del Oeste, entre esa fecha y el 31 de diciembre viajaron desde la estación Roque Pérez 334 pasajeros en 1ra. clase y 724 en segunda clase, se emitieron 236 guías de encomiendas equivalentes a 12.344 kg. y se transportaron hacía Roque Pérez 200 mil kg. en total de los rubros almacén, semillas, ferretería y muebles.  
El primer jefe de estación fue B. E. Blanc que desempeñó esa función desde 1884 hasta 1896.

La formación del pueblo
El progresivo loteo de la tierra, a partir de 1888 y la radicación de la fábrica de tejidos de los señores W. Paats y Roche CIA impulsó el crecimiento del pueblo. La fábrica de tejidos empleaba más de 150 personas y buena parte de estos obreros adquirieron lotes para levantar su vivienda en la fracción que era propiedad del Dr. Eulogio Mármol.
En 1896 la fábrica cesó su actividad debido a que el municipio de Saladillo la obligó a hacer un costoso acueducto para llevar al Salado las aguas sucias del lavadero de lanas. El local fue vendido a Juan Fenochietto que lo usó como depósito de cereales.
Desde 1890 se habían establecido cercanas a la estación algunas viviendas, casi todas de barro y paja. Frente a la Estación se encontraba el Almacén de Ramos Generales de Espelosín, primero realizado en madera y zinc. Este Almacén se convirtió en un verdadero emporio en el pueblo, un lugar donde se podía comprar desde alimentos y ropa hasta muebles o un automóvil. Tenía Hotel y Estación de servicio. Ocupaba ¾ partes de la manzana y tuvo cinco puertas de acceso. Mantuvo su actividad comercial hasta fines de la década del 60 y en su mejor momento llegó a tener 32 empleados.

Registro de vecindad
En 1887 el Intendente de Saladillo, José Viale anunciaba la realización del registro de vecindad. Los encargados de realizarlo en los cuarteles 6º y 8º (que luego serían de Roque Pérez) eran Juan Cascallares Paz, Angel Arenillas, Juan Espelosín y Victoriano Zorrilla en cuartel 6to y Carlos Frías, Manuel González, Ramón Vilarullo y Eduardo Torres en Cuartel 8vo. Si se hallaran las fichas que llenaron cada uno de ellos tendríamos conocimiento de las primeras familias que habitaron la zona en la época de la formación del pueblo. Según el escribano Melo Fajardo en las subdivisiones de campos realizadas desde 1888 los primeros pobladores alrededor de la estación habían sido Juan Espelosín, Ángel Sierra, José Villa, José Ricci, Leandro Pérez, José Piñeyrúa, Juan Domingo Ormaechea, Juan José Arechaga y algunos otros.
Rivas Barboza por su parte cuenta cuales fueron los primeros comercios, comenzando por la panadería de Domingo Ormaechea y Pedro Villanueva, la herrería y fábrica de carros de José Piñeyrúa  y la zapatería de Rasciope y Ciancia.

Casa de tolerancia
En 1884 funcionaba la casa de tolerancia en Roque Pérez. Nunca fue mencionada en los trabajos de Rivas Barboza, Melo Fajardo y Osvaldo Lahargou, pero existió. Hay notas entre la delegación local y el municipio de Saladillo que la documentan. La casa era visitada por el Dr. Joaquín Robles para supervisar la salud de las pupilas.
En 1902 el intendente de Saladillo, Dr. Francisco Emparanza enviaba al Consejo Deliberante el proyecto para reglamentar las casas de tolerancia. Exigía que el lugar funcionara con puertas y ventanas cerradas y sin letrero exterior. No podían ejercer mujeres menores de 18 años a menos que demostraran que venían haciendo la actividad. Debían tener libreta sanitaria y no se les permitía prestar servicios domésticos en casas de familia. Se establecía una pena de quince días de prisión para la prostitución clandestina.

La expansión ferroviaria
Aquellos años fueron de gran crecimiento de los ferrocarriles argentinos. A fines de siglo existían alrededor de 16.500 km de vías. Por entonces, desde la estación de Roque Pérez partían todas las mercancías agrícolas ganaderas de los establecimientos de la zona y llegaban las mercaderías de Buenos Aires y los frutos del país.

Los trazados
El médico de lobos Eulogio del Mármol adquirió en 1888 una fracción de 147 hectáreas desde la calle Mitre hacia el Salado. En 1889 se subdividió en manzanas y quintas y fue la primera zona donde el pueblo empezó a formarse y poblarse.  En 1908 la Sociedad de Fomento denominó las primeras calles con nombre: La calles Mitre y Eulogio del Mármol (actual calle Homero Fernández). En ese trazado se hallaba el comercio de Bertrand y la Sociedad Estrella de Italia.
En 1893 las tierras de Espelosín fueron divididas en fracciones en un trazado de 128 manzanas. En 1912 en este trazado se hallaba el edificio del telégrafo, la única plaza, la primer capilla, la Escuela Nº 12 (que es la actual Escuela Nº 1), el Banco Comercial Argentino y la Sociedad Ernesto Tornquist.
Fue Lorenzo de Eguino un vecino y comerciante antiguo de Roque Pérez, dueño de la casa de comercio “La Bola de Oro” en la esquina de Mitre y La Plata (hoy se llama Aussedat). De Eguino compró en 1895 tierras a sucesores de Pedro Gutiérrez y vendió parcelas al Noroeste de la calle Sarmiento. Lo hizo sin auxilio de agrimensor por eso no coincide con los otros trazados. En 1912 en estas manzanas había viviendas sobre calle Sarmiento y sobre calle Sojo (hoy Tarigo). También el Almacén de Angel Sierra en la esquina de esas dos calles. Entonces había calles de 10 metros y calles de 5 metros y diferencias entre los trazados de Eguino, Espelosín y Goñi. El escribano Melo Fajardo ya en 1912 advertía, sin solución ni eco, la necesidad de ordenar ese laberinto.
Otro trazado diferente es el de la Sucesión de Leonarda Casas de Gutiérrez. Es el que se halla detrás de la vía, sus manzanas y quintas fueron rematadas en 1895. Otro trazado que constituyó el pueblo fue el de Rodrigo Goñi. Eran 96 hectáreas al noroeste de la calle Sarmiento, entre los trazados de De Eguino y Del Mármol, que fueron subdivididas en 1904. En este trazado se construyó en 1909 una casilla de madera donde funcionó la Escuela Nº 5 (actual Escuela Nº 3).
La población de Roque Pérez se extendió en terrenos que eran del Dr. Mármol y continuó en los del señor Juan Espelosín. Según Fajardo en 1891 la población alrededor de la estación era de 400 habitantes.

La primer capilla
La misa era celebrada en el pueblo por los sacerdotes de la Parroquia de la Asunción de Saladillo. En el año 1898, por iniciativa de un grupo de señoras de la localidad presididas por Marcelina A. de Espelosín, se comenzó la construcción de la primer capilla. El terreno fue donado por Juan Espelosín y la nueva capilla se inauguró en junio de 1899. El retablo de madera fue donado por la catedral de Buenos Aires y es el que actualmente se halla en la Iglesia principal (inaugurada en 1936). Tiene la rara particularidad de presentar en color dorado, los símbolos masónicos de la regla y el compás en las dos columnas principales pintadas símil mármol (ver nota anexa en nuestro sitio en Internet).

La familia Perón en la escuela 11
Mario Perón y Juana Sosa, figuran en el libro de matrículas de 1897-8 de la Escuela 11 de Saladillo establecida en tierras de Roque Pérez. Están registrados como padres del alumno Mario Avelino de 6 años (hermano mayor de Juan Domingo que entonces tenía 4 años). Antes, en 1892 Mario Perón había adquirido los terrenos donde se halla el denominado “Rancho de Perón”. La conocida foto de Mario Perón y Juana Sosa embarazada es de 1893.
Oficina de Registro Civil
En 1906 el Consejo Deliberante Saladillo establece por ordenanza la jurisdicción de la nueva oficina de Registro Civil creada en Roque Pérez por gestiones del escribano Manuel Melo Fajardo. Los límites de la jurisdicción se asemejaban a lo que sería el futuro partido de Roque Pérez. Melo Fajardo fue el primer Jefe del Registro Civil.
Según la Estadística de Roque Pérez  de 1906 nacieron  ese año 186 niños, hubo 50 fallecimientos en total y 37 matrimonios. Ese mismo año la oficina del telégrafo de Roque Pérez emitió 4.722 telegramas y recibió 4.577.

La Sociedad de Fomento
En las notas del escribano Manuel Melo Fajardo sobre la formación e importancia del pueblo de Roque Pérez publicadas en la Voz de Saladillo como propaganda pro autonomía se destacaba la labor de la Sociedad de Fomento.
Fue formada en diciembre de 1907  por los vecinos progresistas reunidos en la antigua confitería de Cora, movilizados porque el municipio de Saladillo había abandonado a Roque Pérez a su suerte. “Impresionado quedé por el atraso de este pueblo a mi llegada en 1904” relataba el escribano Melo Fajardo.
“La Sociedad de Fomento –historiaba Fajardo- fue la encargada de dar los primeros servicios esenciales a los vecinos del pueblo y ampliarlos. Las autoridades de Saladillo no se habían preocupado por Roque Pérez”. “Las calles se encontraban cerradas, incluso las de la plaza que parecía un potrero” recordaba Fajardo y agregaba que las calles no tenían acera ni plantas y no existía ni un farol a querosene.
La capilla y el cementerio se habían construido gracias al empuje de los vecinos.
Por gestiones de Fajardo se crea el Registro Civil en 1906 (entonces abría de día y de noche). En 1913 la iluminación de Roque Pérez gracias al trabajo de la Sociedad de Fomento se realizaba con 14 focos sistema lux y 42 faroles a querosene.

Médico, partera y farmacia
Trabajaba desde 1908 y en 1911 fue designada la primer partera municipal fue Doña Vicente S. de Aguibar. Quien fuera el primer médico de nuestra localidad, R. P. Rotjer, fundamentaba su designación diciendo que alejaría a “las comadronas oficiosas sin tecnicismo alguno que trae aparejado el curanderismo, plaga de difícil anulación”.
Para tener idea de la expectativas de vida y de precariedad sanitaria de entonces es grafico consignar que de las 50 muertes de 1906, correspondieron 9 casos a nacidos sin vida, 18 casos de bebés entre 1 día y 1 año y 5 casos entre 1 año y 10 años. En total 33 bebes y niños sobre 50 casos. Morían el doble de niños que de adultos.
El primer boticario fue Hector D´Arche, idóneo en farmacia, que se estableció en un ranchito. Luego se estableció la farmacia de Palameri y Lasalla. Después de 1890 según Rivas Barboza se construyó la primer casa de material para el médico Dr. Bastira.

Juzgado de Paz
En 1911 se creaba por ley del Senado y la Cámara de diputados de la provincia el Juzgado de Paz que tenía como primer Juez al Doctor Ricardo Davel.
Por entonces se planificaba una Plaza Sarmiento que iba a realizarse entre Caseros, Lamadrid, Italia y España (manzana 66) luego de rellenar el terreno.
En 1912 existían 947 viviendas en el partido. Había 380 viviendas en la zona urbana y 3.280 personas (con 147 viviendas el trazado de Del Mármol era el mas poblado). En la zona rural había 567 viviendas y 3.402 personas.

La economía de 1912
En Roque Pérez se sembraban casi 20 mil hectáreas con maíz, avena, trigo y lino en ese orden y en menor medida cebada y alfalfa. 82 mil hectáreas dedicadas a la ganadería. Ese año se remitieron a consignación o exportación 16 mil cabezas de vacunos y 8 mil de ovinos.
Pasaban entonces seis trenes diarios por la estación Roque Pérez de la CIA del Sud y dos trenes por la estación Begueríe del Ferrocarril Provincial. En 1912 Don Carlos Begueríe había subdividido las tierras cercanas a la estación y fundado el pueblo, donando lotes para distintos edificios. Algo no conocido es que en dos cartas dirigidas al gobierno de la provincia, Begueríe solicitó que el pueblo, al igual que la estación llevara su nombre. El pueblo tuvo su esplendor y la estación por ser empalme fue conocida como “La Perla del Provincial” (en 1961 se suspendió el servicio y luego las vías fueron levantadas definitivamente).

Las primeras instituciones
En sus escritos de 1912 Manuel Melo Fajardo mencionaba las Sociedades existentes en Roquen Pérez y la fecha de su fundación: Sociedad Stella d´Italia (1899), Sociedad Española (1905),  Sociedad de Culto y Beneficiencia (1907) Sociedad Ernesto Tornquist ( 1911 ) y Football Roque Pérez (1912).

La ausencia del gobierno de Saladillo
En el Archivo Municipal, que gentilmente nos abrió sus puertas Hilda Millán, existen notas de los vecinos dirigidas al Intendente de Saladillo donde queda claro que aquel gobierno municipal no satisfacía las necesidades de los vecinos del pueblo de Roque Pérez. Los ejemplos pueden ir desde las desoída demanda de construcción de un cementerio local (que su obra la tuvieron que realizar una comisión de vecinos) hasta los pagos atrasados a la banda musical Roque Pérez o la falta de elementos necesarios en la comisaría. Entonces la aspiración lógica de independencia era fogoneada por la desidia de un gobierno municipal lejano y muchas veces ausente.

Proyectos anteriores
La lucha por la autonomía tenía antecedentes. El mismo Eulogio Berro decía en 1913 en la presentación de la iniciativa de creación del partido de Roque Pérez que el proyecto era copia del presentado y sancionado en general en 1904. Y que en el año 1895 la misma Cámara sancionó la ley creando el partido pero aquella ley fue vetada por el Departamento Ejecutivo.

Los ecos en la Prensa
El pedido de autonomía del pueblo de Roque Pérez se debatía en los medios escritos de un lado y otro del arroyo Saladillo. En Roque Pérez, en la edición del 7 de mayo de 1911 del Diario El Pueblo decía: “Roque Pérez, por su cultura, por su población, riquezas y subdivisión… no es justo, por su mismo instinto de conservación que permanezca aun bajo tutelaje, no es razonable que sea vasallo de otro partido adonde envía todos sus tributos en recompensa de servicios escasos pero bien pagados”.
“La lucha por nuestra independencia -continuaba el diario dirigido por Francisco Lazcano- data de mucho tiempo atrás, desde la época que gobernaba nuestra provincia el Dr. Guillermo de Udaondo, en aquel entonces no estábamos en las condiciones de hoy...no había la población de hoy y sin embargo la Honorable legislatura despachó favorablemente el proyecto que consagraba con el nombre de Río Bamba este mismo pedazo de territorio del partido de Saladillo. Desgraciadamente la política primó sobre los derechos de un pueblo y el P.E. vetó esta Ley”.
En 1912 nuevas expresiones del Diario El Pueblo destacaban que el senador “Berro prometió luchar hasta conseguir lo que es justicia, Roque Pérez independiente o caer envuelto en la bandera”. “Roque Pérez … sin sus rentas no podrá desarrollar la evolución progresista  a que aspira. Toda la mayoría de lo hecho se debe al vecindario, -ejemplo cementerio, plaza, iglesia, etc. ¿Qué ha dado la comuna? ¿Con qué ha contribuido? Con muy poco, una de las mejoras ha sido el alumbrado público...(bien caro lo hemos pagado?)” alzaba su queja El Pueblo.

La Autonomía
En los fundamentos del proyecto se ponía de manifiesto que de acuerdo al censo realizado en 1911 la población se componía de 3.280 habitantes urbanos y 3.042 habitantes rurales. También se destacaba la existencia de 143 establecimientos comerciales y la asistencia de 500 alumnos a las seis escuelas que entonces funcionaban. El 24 de junio de 1913 se aprobó el proyecto de creación del Partido de Roque Pérez en la Cámara provincial presentado por el senador Eulogio M. Berro. Para crear nuestro municipio se tomaron aproximadamente 90.000 hectáreas de Saladillo y 10.000 de 25 de Mayo.
Del partido de Saladillo se tomaron los cuarteles 6to y 8vo. Por supuesto en esa localidad hubo muchas resistencias. En primer lugar a la Autonomía y en 1914 a ceder la 2da. sección del cuartel 5to.

Los festejos
Conseguida la aprobación de la ley hubo gran satisfacción popular. El diario El Pueblo publicaba “Viva la independencia” “Loor al Senador Eulogio Berro”. Pronto se organizó una fiesta para celebrar el triunfo y agasajar a Berro. El archivo municipal conserva la fina tarjeta, impresa en tinta dorada, invitación al evento que se realizó el 20 de julio de 1913.
Hubo salvas a la salida de sol, reunión de las instituciones en la plaza, Tedeum y obsequio de bombones a los niños y a las 10:50 fue recibido por todo el vecindario el Senador Eulogio Berro en la estación del ferrocarril. Fueron entregadas medallas conmemorativas al senador Berro, al gobernador Eduardo Arana, al Comisionado Municipal Atilio Viale, a Juan Espelosín y a Nicanor I. Berro. Una banda ejecutó fantasías, marchas y vals incluyendo Rigoletto de Giussepe Verdi y Fantasía de la ópera Carmen de Bizet.
El banquete se realizó en el salón del Sr. Caredio y el menú fue carne con cuero, pejerrey normando, soupren de pollo, espárragos en salsa holandesa y ensalada de pavo. Luego licor con el postre Gateau San German (pastel) y fruta. Al final Champagne y habanos. A la tarde hubo carreras de sortija y un desafío de fútbol entre Porteño de Saladillo y el Club Roque Pérez.

Las palabras de Berro
“Hace 9 años, que inaugurando la oficina telegráfica de la provincia en esta localidad y contando con vuestra ayuda prometí luchar por la autonomía de Roque Pérez”… “Hoy vengo con aquella bandera levantada en alto y os saludo triunfadores…” y Eulogio Berro finalizaba su saludo con una frase que hoy resuena como un brillante hito: “Pueblo de  Roque Pérez, tenéis vuestra autonomía, haced buen uso de ella”.
Eulogio Berro fue hijo del segundo intendente de Lobos don Nicanor Berro. Eulogio fue Intendente Municipal de Lobos en los períodos 1907 a 1914 y en 1917.
Según escribió el Lic. Adrián Jorge en su trabajo sobre La Unión Vecinal Conservadora de Lobos, Eulogio Berro “había pertenecido a los antiguas filas del P.A.N., cuyo jefe local era Manuel Caminos, su suegro, partícipe en la revolución de 1893 contra el entonces gobernador Julio Costa. Luego se incorpora a la U.C.R.”. Fue diputado y senador. En el año 1908 se aleja de la U.C.R. y se incorpora al flamante partido conservador hasta su muerte. Sus adversarios dijeron que fue “el más grande caudillo que ha tenido Lobos”.

Ampliación de 1914
Por la Ley de Ampliación del 14 de junio de 1914, se le anexó a Roque Pérez la segunda sección del Cuartel 5º del Saladillo. El escribano Melo Fajardo ya recomendaba en 1912 que si esta sección 2da  no se incluía se debía compensar esas hectáreas con las de Ernestina. Anexada la sección 2da del cuartel 5to. siguieron vivas las resistencias en Saladillo. Pudimos ver un mapa de la localidad vecina, posterior a 1914, donde se demarcaba la zona y se consignaba esa sección 2da del cuartel 5to debía recuperarse para Saladillo.

Primeros Intendentes
El primer Intendente fue Domingo Larraburu, elegido el 21 de agosto de 1916 y en funciones hasta julio de 1917. Fue elegido por electores nombrados por la Junta Electoral. Los electores eran además de Larraburu, Homero Fernández, Alberto Begueríe, Pedro Crespo, Isidoro Lanz y Vicente Visca. Otros intendentes fueron Alberto Begueríe (1919-1921); Anselmo Sierra (1921-1922) Homero Fernández (1923-1924) Pedro Tarigo (1925-1928) y Marcos Ciappa Anaut (1929-1930) Pedro Tarigo (1932, murió en funciones). Todos por el partido conservador.
Luego Diógenes Gotuzzo (1932-1933); Pedro Sabatte (1934-1935) y José Aussedat (1942-1946) ambos por el Partido Demócrata Nacional (origen Conservador).

Primeros y antiguos comercios
En aquella época hubo muchos comercios y almacenes tradicionales como el mencionado de Espelosín abierto por lo menos desde 1879. Uno muy característico permanece abierto en el presente y preserva su identidad original. Es el almacén de Pijuán que fue abierto el 7 de junio de 1921 en la esquina de Mitre y Berro (pueden conocer aquellos comercios en la nota anexa en nuestro sitio de Internet).

Creación del Hospital
El primero que ideó la creación del Hospital, según Rivas Barboza narra en su libro, fue Juan P. Iriarte. Junto a él integraron una comisión Juan Espelosín, Antonio Echarren, y Angel Sierra, entre otros. Espelosín hizo la donación del terreno, los hacendados donaron animales vacunos, otros hicieron donación de ladrillos y hasta los carreros que los llevaron al pie de la obra lo hicieron gratuitamente. El Hospital fue inaugurado el 16 de diciembre de 1928. Los doctores Diógenes Gotuzzo y Juan Elordi prestaban sus servicios ad honorem y se contaba en los inicios con 22 camas.

El censo de 1932
El censo registró 12.122 habitantes para nuestro partido. La industria se componía entonces de tres fábricas lácteas (había una buena cantidad de tambos) El comercio local había comenzado a incrementarse en 1929 con la instalación de la sucursal del Banco de la Nación Argentina. Había once casas de comercio importantes, 400 comercios más pequeños y los hoteles “Hotel Espelosín”, “El Vasco Argentino” y “Hotel Buenos Aires”. También en 1932 se inauguraba el edificio nuevo de la tienda Gran Barato Roma que existía desde antes del año 1913.

Un salto al más acá
Los hitos más importantes de los años treinta en adelante sería largísimo de enumerar pero se podría destacar la ampliación de la enseñanza primaria y luego secundaria, la sucursal del Banco Provincia, la radicación de industrias como la avícola, la formación de clubes y asociaciones y la promoción del deporte, la ampliación de los servicios de agua, gas y cloacas, la extensión del pavimento, la alternancia política en el periodo democrático, la construcción de barrios que ampliaron notablemente el ejido y el progreso comunitario y privado.

Intendentes democráticos
Entre los intendentes elegidos en elecciones queremos recordar a Jorge Alvarez Ceballos (1948-1950) Tomas Monetti, Justicialismo, (1952-1955 y 1974-1976) Vicente Martelli (1958 -1960) Federico Bolla, UCR, (1960-1962; 1963-1966; 1967-1972 y 1983-1987) Alfredo Albanessi, Justicialismo, (1974) Jorge Cravero, UCR (1987-1995 y 1999-2003); Hugo Oreja, Justicialismo (1995-1999) y Frente para la Victoria (2003-2011) y Juan Carlos Gasparini, Frente para la Victoria (2011-2015).

Cincuentenario y Centenario
Paso a paso el pueblo de Roque Pérez fue creciendo. El 14 de setiembre de 1961 por Ley N° 6528 fue elevada al rango de ciudad.
En 1963 se festejó el cincuentenario de la Autonomía. El legado de la Comisión de festejos fue un libro conmemorativo preparado por el periodista y escritor Osvaldo Lahargou, también editor del diario Juvenilia.
En la obra se destaca la gran obra de muchos hombres que con Juan Espelosín a la cabeza donaron tierras, emprendieron obras y soñaron y se esforzaron para que una pequeña aldea que nacía junto al ferrocarril se convirtiera en un centro urbano próspero, que demandaba servicios que iban a ser provistos primero por la Sociedad de Fomento de Bertrand y Melo Fajardo entre otros. Y luego todos los avances que formaron la fisonomía de la ciudad que es hoy, con sus más de 12.500 habitantes, con sus innumerables empresas, algunas industrias, campos fértiles e instituciones que bregan por mejorar años tras año.
Hoy festejamos los 100 años de autonomía del pueblo de estas tierras blanquedas por el Salado. Los campos de Gutiérrez, La estación que no fue Río Bamba ni Juan Espelosín, los criollos y los inmigrantes, el caserío que se hizo grande…y un partido dibujado por ríos y lagunas. Centenario del Roque Pérez que eleva su bandera independiente.