GRP 81 | Diciembre de 2012

Escribe en otro mundo...

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Federico Cornali es periodista y trabaja en los diarios La Nación y el Cronista Comercial. El verano pasado hizo una nota sobre los futbolistas argentinos que juegan en los remotos países del sudeste asiático. La nota tuvo gran repercusión en los lectores y una editorial le propuso escribir un libro que se llama “Jugar en otro Mundo”.


Imagínense la redacción de un diario en una calurosa tarde de febrero. Casi no hay noticias, todos los torneos deportivos están en receso y es difícil llenar las páginas del suplemento. Muchos periodistas están de vacaciones. ¿Qué escribir? se pregunta un pasante que hace sus primeras armas y quiere demostrar su valía.
La tarde calurosa es en Buenos Aires, la redacción es la del diario La Nación y el pasante es Federico Cornali de Roque Pérez.
Federico lee y lee cables, lee los sitios de Internet pero el mundo deportivo está detenido, agazapado. No le ofrece ningún flanco…pero a fuerza de insistir, encuentra en la maraña de pretemporadas y amistosos para el olvido, dos o tres pibes argentinos jugando en Indonesia y su instinto de periodista le agranda las pupilas: acá tengo una nota, piensa. Entonces los buscó por Facebook, los encontró y resultó que había como 30 muchachos en Yakarta y sus innumerables islas. Después descubrió a otros jugando en Birmania, en Brunei, en Vietnam.
La nota salió a doble página, con fotos y gráficos y fue la tapa del suplemento deportivo. Tuvo tanta repercusión entre los lectores y los propios jugadores que la editorial “Al arco” lo estimuló a seguir la investigación para publicar un libro.
La obra se llama “Jugar en otro mundo” y se publicará en 2013. “Siempre que no pase mucho tiempo -advierte Federico con rigor fundado- porque si no las historias se van a desactualizar y preferiría que no salga”.
Pero mientras tanto una parte del libro se puede leer en Internet. En el primer capítulo, Federico cuenta los caminos que hizo Luciano Theiler, un futbolista cordobés que es realmente un trotamundos. Luego de jugar en distintos clubes argentinos fue a buscar su destino al exterior:  “Primero fue San José de Oruro, en Bolivia. Algo parecido a introducirse de a poco en el mar, hasta la altura de las rodillas, para descubrir cuan fría está el agua. Luego de un viaje de dos días, un poco en tren, otro poco en colectivo, llegó al primer entrenamiento, que se realizó sobre montañas de arena y a 4000 metros de altura; para pocos. Pero Theiler es un obstinado y sabía que su historia recién estaba comenzando” cuenta Federico.
Luego Theiler fue a jugar a las Islas Maldivas, “ese lugar con el que algunos sueñan pero pocos pueden apuntar en el planisferio” escribe Federico y agrega que la religión preponderante es la musulmana. Theiler cuenta que en la entrada en calor, cuando sonaba la señal de la mezquita los compañeros abandonaban todo y se iban a rezar durante 10 minutos mientras que los extranjeros seguían elongando, pero tenían prohibido tocar la pelota.
Luego jugó en Siria, en el Líbano de la Beirut agujereada por las balas, en Indonesia y después en la capital de Bangladesh, Dacca, donde viven 11 millones de habitantes, muchas mujeres son albañiles y se come con las manos porque no existen los cubiertos. Resumiendo Theiler jugó en 15 clubes en siete países diferentes. “He pasado meses enteros yendo del hotel al entrenamiento. Encendiendo la televisión sin entender nada de lo que dicen. Es necesario tener muy en claro lo que uno busca, un sueño por el cual luchar” le contó a Federico.
Y de estas historias se nutre el ameno libro de Federico Cornali, de culturas distantes, de países exóticos, de costumbres raras para los occidentales y siempre el hambre de jugar a la pelota. Esa pasión por el fútbol, tan argentina, puesta a prueba en el desvastado y pobre Vietnam donde juega Matías Recio, en Meppen, al norte de Alemania, donde el chaqueño Julio juega en un torneo de la 5ª categoría, en las canchas de tierra de Nicaragua donde Saraví Platero vendedor de pan casero, debutó en el Bluefields a los 34 años! O en Singapur adonde llegó Carlos Delgado, luego de pasar por las inferiores de Boca y River y jugar por 150 pesos en 25 de Mayo mientras embolsaba leña.
Del libro “Jugar en otro mundo” ya tienen una breve muestra. Pero quisimos conocer mejor a su autor.
A poco charlar con Federico Cornali se nota que es un joven inquieto y curioso, personalidad indispensable para ser periodista. También le gusta mucho la literatura y devora desde los escritores de la generación Beat como Kerouac, hasta Norman Mailer, su preferido Hemingway o un nuevo autor islandes que le recomendaron. Tiene 27 años y como tal, habla con los giros de la juventud franca y desinhibida pero los va mezclando con conceptos de un profesional avezado.

Federico en tu libro te ocupás de valorar a los jugadores de fútbol que no llegaron tan alto…
“Sí, mi primer título de libro tenía que ver con la idea de reivindicación, son los jugadores que les dicen que no en River, en Boca, les dicen que no en Costa Rica y terminan jugando en Surinam o cualquier parte pero juegan al fútbol que es lo que soñaron siempre hacer”.

Son luchadores y ganadores de la vida…
“Claro y la nota que salió en La Nación tuvo muchísimos comentarios y rescataban eso, que un jugador argentino con tal de jugar al fútbol, podía tener los huevos de ir a un club en Vietnam.  Y eso es profesionalismo también, irte a jugar a Bosnia, pelearla solo o pelearla con la familia y que tus chicos vayan a la escuela de un país lejano. Todo por la pasión del fútbol. Entrevisté a muchos jugadores, elegí las historias más jugosas. Me comunicaba muchas veces con Skype porque además me permitía a través de la cámara ver la casa, la familia y el entorno de los jugadores. En el libro no se habla tanto de fútbol. Hablamos mucho de la cultura, de cómo son esos países, de las cosas de Argentina que se extrañan…”
“Por ejemplo –sigue Federico- un jugador cuenta que en Vietnam te cortan la mano por robar pero la trata de blanca son sólo seis meses de cárcel. O que en Brunei cuando pasa el Sultán en uno de sus más de cien Rolls Roy toda la gente se inclina al piso. Y un jugador que jugaba en el Porvenir hoy juega ahí y esa es su vida”.

¿Tienen más presión por ser argentinos?
“Sí, los argentinos son respetados en el sudeste asiático pero igual antes tienen que rendir una prueba. Si pasan la prueba luego ganan 10 mil dólares mientras que los locales que son amateur ganan 200 dólares. Pero eso sí, tienen que rendir también en esa proporción. Allá los contratos son por un año y si no rendís te rajan. Y además está la competencia con los jugadores africanos que tienen algo menos de calidad pero cobran mucho menos que un sudamericano”.
“Para la nota de La Nación investigué sobre jugadores que están en el sudeste asiático pero cuando surgió hacer el libro sumé a jugadores que están en Centroamérica, otros que están en categorías regionales de Alemania o Italia”.

Te costó muchas horas de trabajo…
“Sí, hasta las cuatro de la mañana escribiendo, haciendo llamadas a las seis de la mañana por los distintos horarios de otros países. Hasta ahora el libro existe como PDF (disponible en la web). Pero la gente se enganchó mucho con la nota y pedía el libro y la editorial piensa sacarlo en 2013. “Al arco” es la mejor editorial sobre literatura deportiva, tiene libros publicados de Sasturain, de Fontanarrosa. Ya estamos cerca, tenemos la tapa y el prólogo de Ezequiel Fernández Moore. Para mí Ezequiel es un referente, lo máximo en periodismo deportivo en el país, que cuando escribe hace literatura y te datea todo.

Por el contrario hay muchos que opinan y guitarrean…
“Sí, yo veo mucha gente en TV que no sabe nada sobre el tema que habla. Y los periodistas de TV son los más conocidos. Pero yo trato de que mis amigos lean a Fernández Moore. Hace unos días me invitó a la presentación de la reedición del libro de Dante Panzeri “Dinámica de lo impensado”. Y estaba Alejandro Wall, (que escribió el libro “¡Academia, carajo! de Racing) y Daniel Burgo (autor “Ser de River”), son muy buenos periodistas jóvenes. También estaba Calica Ferrer, el amigo del Che Guevara, Pablo Schonto y Bonadeo padre, así que se armó una linda charla y yo encantado porque para mí, esa era la selección del periodismo deportivo escrito”.

Federico, ¿cómo elegiste el periodismo?
“Cuando todos mis compañeros decidían llegando al final de la secundaria si iban a estudiar medicina o veterinaria yo no sabía que estudiar. Nada voy a estudiar, pensaba…hasta que me convencí de que yo no podía hacer otras cosa que fuera periodismo porque es lo único que me gusta. ¡Si me lo pasaba escuchando radio y leyendo diarios! Y luego terminé trabajando (aunque todavía me falta mucho camino recorrer) al lado de los periodistas que yo siempre leía!”
“Quise estudiar en La Plata y no me gustó la ciudad entonces me fui a Buenos Aires a estudiar en DeporTEA y fue una buena decisión porque me permitió en 2006 entrar como pasante en TyC Sports. Después gracias a Franco Robledo pude entrar a Terra de EEUU en 2007 hasta 2009. Pero en el medio hacíamos el intercambio con otros chicos de Terra y fui a trabajar a Brasil y a Colombia. Esa experiencia a los 20 años estuvo muy buena. Luego hice radio. Trabajando en una radio partidaria de Independiente me lo crucé a Víctor Hugo Morales y no lo podía creer!”
“Después –continua Federico- salió la posibilidad de hacer la maestría en periodismo en La Nación. Era difícil porque entraban solo 23 alumnos. Tuve que dar un examen de cultura general y una vez superado el examen, el último filtro es una entrevista. Pero me sentí nervioso y después me quedó la sensación que no había dado todo. Entonces me sentí mal y ya jugado le mandé un mail al periodista contándole que por un montón de razones no podía quedar afuera de la maestría. “Ya me di cuenta” me respondió el examinador sin prometer nada. Finalmente quedé y fue una experiencia increíble. Fue un año entero estudiando y trabajando como si escribiéramos para el diario y a la par clases de historia, literatura, entre otras. Por ejemplo tuvimos clases de historia con Natalio Botana que es un groso y lo pudimos aprovechar”. 
“Cuando termine el master –cuenta Federico- me fue bien y pude quedar escribiendo en el diario durante enero y febrero de 2011 en la sección de deportes. Y para mí fue increíble conocer personalmente a la gente que yo leía. Metí varias notas ese verano, entre ellas la nota sobre los jugadores argentinos en el exterior. Y después del verano el jefe de deportes quiso que siguiera escribiendo. Ahora sigo trabajando en La Nación como colaborador. Y también entré a trabajar al Cronista Comercial donde hago toda la sección deportes y todas las notas deportivas que salen en las distintas revistas del Cronista. Por ejemplo entreviste a Gary Player que es un sudafricano una gloria del golf. Fue una larga nota que podría ser un libro y fue tapa de la revista. Un tipo de la época de Arnold Palmer que siguió jugando, que con 77 años hace mil abdominales por día y que además es filántropo. ¡Un personaje! Yo tenía una media hora de entrevista y terminamos hablando una hora”.

¿Que experiencias te deja el trabajo?
“En periodismo te pasa de todo, desde que te corten el teléfono, o que se enojen por una pregunta, hasta vincularte con gente que admirás. O en la edición de Internet es común que los lectores te critiquen las notas. Al principio me afectaba, pero te vas acostumbrando”.
“Ahora estoy trabajando mucho para La Nación, el Cronista y la página de Yahoo. Me gustaría hacer radio. Hace poco hice un programa de T V para Fox sobre la carrera de ciclismo del Tour de Francia en San Luis. Me gusta más escribir y la radio pero me aconsejaron bien, que ahora que soy joven haga de todo y en el futuro con más experiencia acumulada elija”.

¿Siempre vas a escribir sobre deporte?
“No sé. Es como que sigo estudiando continuamente. Ahora en el Cronista estoy haciendo una serie de notas con deportistas pero en las que no se habla nada de deporte. Ahí hable de política y otros temas por ejemplo con Meolans, Ricardo Villa, Olarticoechea, o el Beto Mársico que no tiene pelos en la lengua. Me gusta mucho como están saliendo”. 

¿Cómo es la rutina de trabajo en el diario?
Voy a la redacción pero es siempre cambiante. Un día salís a hacer una nota de rugby, otro día a hacer una nota de polo! Eso es lo bueno, no te aburrís nunca! Con las Olimpiadas trabajé desde las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche. Dormí menos que Bonadeo, pero bueno a mi me encanta!

¿Qué entrevistas te dieron más satisfacción?
“Uh… por ejemplo compartir una cancha y un almuerzo con Francescoli y con Cafú, en un evento al que fuimos de La Nación. Entrevistar a Gary Player, Nalbandian, a Locomotora Castro, a Marcos Di Palma”.

¿A quién te gustaría hacerle una nota?
“A varios. Para arrancar a Bielsa, conocerlo me encantaría, aunque no pudiera publicar nada de la entrevista. Yo soy de Newell’s Old Boys (mi viejo que es de River se quiere pegar un tiro). Pero mi papá no simpatizaba con Menotti entonces ese torneo hinchamos por Newell’s y justo fue aquel equipo de Bielsa que salió campeón. La época gloriosa, final de la Copa Libertadores que perdimos y mi viejo me cuenta, (porque yo era muy chico) que me puse a llorar. “No lo doy vuelta más” habrá pensado mi viejo”.
Y tuvo razón, Federico nunca abandonó a Newell’s ni a Bielsa. Y hoy fustiga a sus detractores: “Son cagones –dice Federico- porque callan y cuando Bielsa pierde lo matan. Pero a Bielsa le debo mi primera pasión. También me gustaría entrevistar a Maradona por lo que significa, Michael Jordan…no sé, uno nunca sabe, no hay que cerrarse, a políticos también, por supuesto que estudiaría, me gusta sorprender con una pregunta, que el entrevistado te diga y eso quién te lo contó?” 

Pero se ve poco ese nivel, hay mucha banalidad…
“Y sí, es cierto, es la fácil, no necesitás estudiar, no necesitas investigar…me pasó con el ciclista Indurain, lo encontré en Mendoza y le hice una entrevista. Y le pregunté conociendo algo sobre su infancia y el me dijo “hombre! Eso no me lo preguntan ni en España!” y le encantó hablar de eso y de sus comienzos. Porque él ya habló muchísimas veces de sus victorias  en los tour de Francia”.
“También –cuenta Federico- me especialicé en hacer notas “raras”. Por ejemplo Andrea González, supercampeona de patín, ganó 13 medallas en panamericanos, 9 campeonatos del mundo, y se las robaron en su casa de Mar del Plata y quedó en la ruina y casi no tenía para comer!

Anoche llegaste de Europa, ¿Cómo te fue?
“Muy bien…Fui al Camp Nou a ver al Barcelona, fui al Bernabé a ver al Real Madrid. Fui al estadio olímpico de Berlín donde pasaron muchas cosas y hasta el mismo Hitler. A mí me gusta mucho leer entonces en Francia hice los paseos literarios, conocí donde vivió Henry Miller, Fui a los café literarios. Conocí Paris y Praga y fue tremendo para mí. También pude ver como viven, que hay miseria también, que hay problemas y que en la TV se anuncian recortes todos los días. En España parábamos a dos cuadras de la Puerta del Sol y todos los días veíamos protestas. Y Praga me encantó porque tiene esa parte eslava, también la miseria que dejó la ruptura con Checoslovaquia y a su vez tiene lo medieval. No me gusta ver sólo lo turístico y no levantar y ver debajo de la alfombra. Hay que andar y perderse por las calles también”.

¿Y la vocación por el periodismo cuando nació?
“De siempre, yo iba a la casa de mi abuela Norma “Chucha” Badde, ella compraba el diario tres o cuatro veces por semana y yo los leía de punta a punta. Ella se recortaba la claringrilla (debe tener el record porque desde los años 80 nunca la dejó de completar) y me dejaba todo el diario para mí. Yo tenía 7 u 8 años y ya me gustaba mucho leer. También me gustaba dibujar, sobretodo dibujos de fútbol.  Y a la vez era un enfermo de la geografía, podía saber la capital y la población de Mauritania! Me volvía loco! Después se me fue pasando un poco pero me sigue interesando mucho los lugares lejanos y exóticos”.
Federico “escribe en otro mundo”. Hace un tiempo en la redacción le dijeron “Hay que hablar con Federer por teléfono, ¿Lo llamás vos?” Como sabe inglés no dudó y tomó el teléfono y llamó al suizo más famoso. Quizá también esa noche encendió skype y se comunicó con un muchacho que resistió al tifus y la malaria juntas, volvió de la muerte y juega al fútbol en Vietnam.
Alguna identificación hay entre los atrevidos, juegan en otro mundo o escriben en otro mundo. Pueden mirar más lejos. Pero al mismo tiempo, apenas lo conozco a Federico y me doy cuenta que es un chico de acá, del pueblo de Roque Pérez, con las marcas de familia en el orillo. Entre tantas cosas de crianza, por su papá se hizo futbolero, por su mamá estudió ingles y llamó a Federer y por su abuela “Chucha” fue lector precoz y empedernido. Después Federico juntó todo y se hizo periodista.

No pasó nada…

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Algunos apuntes imcompletos de los hechos, marchas y contrmarchas de 2012


No pasó nada en Roque Pérez. Sufrimos una sequía de aquellas. Luego una inundación que cortó caminos y retraso la siembra. Chinchu y los inspectores llenaron la comisaría de motos. Jerónimo Irazábal y Andrés Silvert corrieron el “Cruce de los Andes”, también Pipi Lara y los Schiavi. Se fue a Olavarría el cura Eduardo Campion, vino el padre Isidro Marchueta. Martina Albanesi fue reina del carnaval. Regresaron las letras de Roque Pérez a la rotonda de la 205. Hubo varios allanamientos donde hallaron drogas. Tiraron abajo la cancha de paleta. La Rural renovó a Mingo Mangas. Nos visitó el embajador de Marruecos. Subieron las tasas! Hubo accidentes todo el año, muchos vidas perdidas y se reclamó por una autovia en la 205. Criave se atrasó en los pagos y hubo preocupación. Yonathan Marín no viajó al panamericano de Brasil por operación de meniscos. Docentes y alumnos de la EP 21 fabricaron jabones. Se hicieron obras en la circunvalación. Vino la Feria de las Colectividades. Productores se quejaron por el revalúo inmobiliario. Se sumaron dos móviles policiales y dos motos para control del tránsito. El concejal Martini se quejó por los terrenos del parque industrial. Hubo milongas de tango. Eduardo Leguizamón ganó el panamericano en Colombia en pista sobre 750 metros. Productores recibieron genética porcina. Vino el Ministro Agrario Arrieta. Robaron tractores. Robaron a Del Barrio, a Del Barrio y a Del Barrio. Asaltaron a Macieri, asaltaron y pegaron a Schenone. Vino el Ministro de Justicia y Seguridad Casal. Asaltaron a Germán Martini y familia, uno encapuchado. Agustina Banegas cantó en soñando por cantar. La 4ta. de Atlético salió Campeón. Se inauguró la playa de camiones de CATRACORP. El Concejo sesionó en Begueríe. Un pescador se ahogó. Nació la Cooperativa Agropecuaria. Se hicieron colectoras cloacales. Agustín Cousillas debutó en la primera de Tigre y como arquero suplente fue subcampeón argentino y llegó a la final de la Sudamericana. Javier Sintiolo empezó un taller de teatro para niños. Zampini enseñó fotografía. Juancito Comesaña tuvo un accidente y lo operaron. Se hizo la Carrera de Miguel. Maxikiosco El Tata fue campeón en La Chingada.  Robaron terneros y los encontraron en Lobos. Ricardo Villa volvió a dirigir Defensa y Justicia. Tuvo gran éxito la campaña pro donante de médula ósea iniciada por Silvia Perchivale. Jóvenes y abuelos trajeron varias medallas de los Juegos Buenos Aires en Mar del Plata. Los Baguales hicieron una cabalgata a La Paz. Santiago Vizio regresó de Turquía y debutó en Defensa y Justicia. Hubo charlas sobre medio ambiente y tratamiento de residuos en las escuelas. Juan Torres corrió 180 kilómetros y alcanzó su record individual de Ultra Maratón. Roque Pérez tuvo menos recursos de la Coparticipación. Pablo Monsalvo llegó a Chacarita. Se hizo justicia por el asesinado Gonzalo Irazusta. Germán Giles terminó noveno en el campeonato de TC Pista. Se continuó haciendo obras en el parque del ferrocarril. Jorge Caro expuso en la Casita del Arte y Walter Teré en Palermo Soho. La Escuela 2 hizo la fiesta con 150 metros de pizza a la parrilla y fue declarada de interés municipal. Hubo días sin celular. La ayudantía de fiscal tuvo mucho trabajo por violencia familiar. Roqueperenses ganaron la liga de vóley de Cañuelas. Reabrió Jab Balá. Vino la banda Virus a Mora. Mussi entregó más de 2 millones de pesos para la Planta de tratamiento de residuos sólidos y comprar dos camiones recolectores. En el TC Roqueperense fueron campeones Fabián Moscoloni, Waldemar Cabrera, Diego Leguizamón, Damián Cabezón/ Waldemar Antico, Pedro Logarzo y Alejandro Kraydeberg. Hubo flores de poda. Murió “Coca” la perra de Bomberos. Carlos Begueríe festejó su Centenario. Se fue Pablito, hasta siempre. Llegó la televisión digital. Se hizo un circuito de motocross en las 33 hectáreas. El Encuentro de motos sumó carreras de motocroos, de cuatri y de motos de pista. Nicolas Nozzi fue campeón provincial de quadmotar promocional. Las grandes marcas no vinieron. Como todos los años la gente de las instituciones trabajó mucho. Atlético llegó a semifinales y buscaba el tricampeonato! Sarmiento también llegó a semi y quiere cortarle la racha. “Hecho en Argentina” difundió en el canal A24 un especial sobre Roque Pérez. El ciclismo siguió firme. El Hockey viento en popa y con equipo de mamis. El tenis compitió acá y en el circuito del Salado. Roberto Berazategui dio una charla sobre Educación Vial. Hubo capacitación a feedloteros. La Asociación de comerciantes abrió su sede y cumplió su primer año. En las escuelas primarias egresaron 238 niños y de las escuelas secundarias 66 jóvenes. En la escuela técnica se implementó el 7mo. año, un año más! 44 parejas dieron el sí y salieron a la esquina de Belgrano y Avellaneda con la libreta de matrimonio y 200 niños nacieron y fueron anotados en el Registro Civil.
Todos persiguieron sueños y a algunos los persiguió la justicia. Casi todos trabajamos, cada cual a su ritmo y posibilidades. Muchos ayudaron desinteresadamente, muchos se abrazaron y se dieron fuerzas, muchos se saludaron en la calle y algunos hasta se regalaron una sonrisa. Después de esta lista imperfecta, llena de olvidos, me doy cuenta que pasó de todo en Roque Pérez!