GRP 79 | Agosto de 2012

Carlos Begueríe, 100 años

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Nació a la vera de un tren que se fue, pero resistió y festeja con bríos su centenario.

Iglesia de Carlos Begueríe

1912, se siente el silbido del tren, apenas unas pocas casas y los primeros pobladores ven como la locomotora corta el campo de la estancias. El Provincial pasa y los pueblos se levantan. Pueblos ferroviarios, ahora centenarios. Carlos Beguerie cumplís 100 años, te parió el tren pero a mitad de siglo el tren se fue y mucha gente también. Pero seguirás altivo en tu modestia y vivaz en tu afortunada paz. Pero hoy hay más ruido, saludos, risas, gritos de felicidad! Los ves? Vuelven los hijos y nietos beguerienses, vuelven emocionados desde Mendoza y La Plata, Avellaneda y Roque Pérez, todos vuelven a celebrar!
Al cierre de nuestra edición se aproximaba la fiesta del centenario de Carlos Begueríe y el popular almuerzo que para mil personas se realizaba en una carpa en los terrenos del ferrocarril y deseamos haya sido todo un éxito. La Comisión organizadora integrada por las instituciones beguerienses trabajaba en la difusión y organización del almuerzo y la municipalidad en los actos protocolares. En la Delegación de Begueríe también se organizaban los últimos detalles, reuniendo los datos de la historia como vimos a la Secretaria General del municipio Graciana Uruslepo, Patricia Barry y Darío Cabral consiguiendo datos para dar forma a un folleto de Begueríe. Y como nos contaba el delegado Fabián Pérez, también terminando la poda de árboles, los trabajos de pintura, los arreglos en la plaza, se está trabajando desde marzo en la preparación del pueblo de cara a su histórico centenario.
Aquí les ofrecemos algunos retazos de la vida de Begueríe, pequeñas partes de la historia de un pueblo que no desapareció como ocurrió con otros que también perdieron el ferrocarril, que aunque disminuyó en habitantes y en prosperidad, se fue agrandando en los corazones de los que se fueron y se hizo resistencia y esperanza en todos los que se quedaron.
La fundación de Carlos Begueríe: Los inicios de la población de Carlos Begueríe está ligada a la llegada del ferrocarril provincial y a la sesión de tierras que realizó el estanciero Carlos Begueríe para la realización de la estación y de los lugares públicos y el remate de parcelas loteadas por el estanciero, que fueron adquiridas por los primeros pobladores. Don Carlos Begueríe había nacido en Buenos Aires y pasó su infancia en Entre Ríos. En su juventud fue compañero de Julio A. Roca y Saenz Peña y luego participó en la Guerra del Paraguay.
Juan Martin Güidi, fue un docente muy destacado de la Escuela de Begueríe así recordaba a Don Carlos y a la familia Begueríe en una nota enviada en el 29 aniversario de la localidad.  “Don Carlos Begueríe, con visión de Coloso, el igual que los hombres de la generación del 80, como Mitre, Roca, Sarmiento, Avellaneda, fundó su pueblo como aquellos poblaron el desierto llevando la civilización en su lucha contra la barbarie. Don Alberto es el continuador de la obra progresista que iniciara el “pionner” de su padre. Don Alberto Begueríe, un demócrata sincero a quien he visto más de una vez confundido con el pueblo… La estancia “Los Pinos” de la familia Begueríe, no tiene fosos ni gruesos paredones (...) como en los castillos de la Edad Media. Es un templo de bondad y piedad donde puede acudir el desventurado”.
A pedido de Susana Sansone, Alfredo Armando Aguirre aportaba su testimonio en 2005. Según Aguirre la valorización de las tierras por donde pasaba la traza daba lugar a los desbordes especulativos, pero también a las actitudes pioneras. “Así pioneros como Carlos Begueríe (Y no era el único), encontraban en la instalación de una diversificación de ramales en un campo de su propiedad, una inmejorable ocasión para erigir un emporio –escribía Aguirre-. Como la autonomía de Roque Pérez, es posterior al Ferrocarril Provincial y a la fundación de Begueríe se puede especular según Aguirre “que lo que aspiraba Carlos Begueríe que la población que llevaría su nombre sea la cabecera de Partido. Y refuerza esta interpretación, el trazado urbanístico de la ciudad, que evidencia la mano de algún urbanista y la pretensión de una población de importancia”.
Nombramos a Susana Beatriz Sansone. Esta docente realizó una valiosa investigación sobre la historia de Carlos Beguerie que puede consultarse en internet y a la que recurrimos para esta nota. “Este trabajo comenzó –explica en el prólogo Sansone- como la búsqueda personal de mis raíces dentro del pueblo”.
El fundador Don Carlos Beguerie tuvo ocho hijos. “Solo mi abuelo Carlos Alberto Victoriano tuvo descendencia: mi padre Alberto y Matilde. Y somos cuatro hijos de Alberto y cuatro hijos de Matilde” explicó en una FM platense, Alberto Beguerie, bisnieto del fundador e hijo de Alberto Beguerie que fuera piloto de Turismo Carretera en los años 60 y 70.
Alberto Beguerie (H.) y Fernando Milani, presidente del Club Social visitaron una FM platense para difundir la cita del centenario ya que en La Plata viven muchísimos beguerienses. Y lo hicieron desde el programa “El Ultimo Tren”, conducido por el begueriense Carlos Ravasso, conocido locutor que reside desde hace muchos años en La Plata. “Nosotros teníamos la casa al lado del tanque de agua de la estación –contaba Ravasso al aire-. Y debajo del tanque vivía Pototo. Que recuerdos! “Estos acontecimientos  -decía Fernando Milani- sirven para esto, para encontrarse y recordar”.  “Sí…aquella escuela…-decía Ravasso- me acuerdo del director Aguirre, de Cuca Sansone, teníamos un diálogo permanente con los maestros.  Que época hermosa! Estuve hace un tiempo y lo vi lindo a Beguerie, bien iluminado. Entre recuerdos reconocían la ayuda del negro Cilingo y Emilse Grin que dieron una mano desde La Plata difundiendo la reunión del centenario.
Pero volvamos a la época de la fundación. El gobierno provincial buscaba con la construcción del Ferrocarril Provincial integrar a grandes zonas entonces incomunicadas por vía férrea y abaratar los fletes. En 1907 se sancionó la ley para construir un ferrocarril de trocha angosta desde el Puerto de La Plata hasta el Meridiano V (límite con La Pampa) y otros ramales.  En 1909 se comenzó la construcción y el 12 Marzo de l912 se habilita el primer tramo hasta Saladillo Norte (206 Kms.) El primer tren ordinario corrió el 17 de marzo de 1912.

Galpones del ferrocarril provincial

A partir de allí comenzaría a surgir la población de Carlos Begueríe, cada vez más pujante.
El begueriense José Grasseti fue ferroviario y también delegado municipal nos brinda su testimonio. “Begueríe estaba justo a la distancia que las máquinas a vapor necesitaban reponer agua. Las máquinas a vapor suecas necesitaban mucho mantenimiento, necesitaban mucho trabajo de los ajustadores, había que engrasarla, cuidar la caldera, reponer agua a su tanque de 45 mil litros. Todo funcionaba a vapor, el motor, los frenos, la iluminación. Después llegaron las máquinas a vapor alemanas que eran más grandes y veloces. Y después el diesel ya era como un auto!”
En 1914 la traza llegó a su última sección a Mira Pampa. Entonces la línea tenía una extensión de 553 km. En 1927 se habilitó el ramal Carlos Begueríe – Azul. La estación de Carlos Begueríe se convirtió en una de las más importantes del provincial por ser empalme. Las vías se dividían en Begueríe, una a Mirapampa  (pasando por las estaciones más cercanas de Tronconi, Atucha, Polvaredas, Saladillo Norte y varias estaciones más allá 9 de Julio). La otra traza a Olavarría (pasando por Santiago Larre, La Reforma,  Blaquier y mas allá una bifurcación a Azul.


Los primeros pobladores
“Como factor de principio merece el primer plano Don Carlos Beguerie por ser el que cimentó las primeras bases para la formación del pueblo que hoy se yergue activo y progresista en círculo de su benéfico fundador – publicaba el diario EL Social de Roque Pérez en 1941 con la firma de Abel Rojo- Síguele luego el segundo poblador Don Santiago Joyce que ocupó la vivienda que aún existe en el campo propiedad de José Orecchia. (En 1012) el comercio pone su piedra Fundamental con la instalación de un edificio (…) a cargo de los señores Leonardo Cuartas y González Crespo, hombres llenos de fe y de optimismo que no les amedrantó la soledad de estos campos. Se instalaron meses más tarde una herrería propiedad del señor José González y una carnicería propiedad del señor Manuel Figueroa”.
En el año 1915 se funda la escuela Nº 7, en 1920 se crea la Delegación Municipal y en 1923 nace la primer institución social y deportivo: el club “Atlético”.
“Mi abuelo, Leonardo Cuartas abrió el primer comercio de Begueríe, un almacén que se llamó “El Fundador” – nos cuenta Olinda Cuartas-. Frente al almacén, en un salón, mi mamá hacía 45 camas para el personal del ferrocarril y en el almacén daban de comer”.
“Mis papás iban acompañando las obras del ferrocarril provincial y en cada lugar abrían un almacén de campaña – recuerda Olinda Cuartas-. Pero en Beguerie se quedaron porque era Empalme. Y les gustó muchísimo y nunca más se fueron. Y para mi es igual, me gusta la tranquilidad. No quiero irme de acá. Hace casi 70 años que trabajo en el almacén”.
En los años 50 con la apertura de otros ramales el provincial alcanzó 902 km. de vías.
Por su importancia la estación de Begueríe era considerada la perla del provincial.
“Las instalaciones ferroviarias de Carlos Begueríe –narra Beatriz Sansone-, estaban formadas por un galpón de máquinas, exclusivamente para la reparación de locomotoras, la estación ferroviaria con casa- habitación, un galpón para depósitos de cereales y cinco casas para vivienda del personal (dos transportables y tres fijas). Las comunicaciones entre estaciones se hacían por medio del telégrafo, era por ese motivo que muchos jóvenes de Begueríe concurrían a la estación a que les enseñaran telegrafía”.
“El día lunes era clave –recuerda José Pepe Grasetti- porque pasaba el tren nocturno que iba a Mirapampa. Iba completo y tenía comedor y dormitorios”. “En el tren viajaban desde funcionarios, diputados y estancieros hasta algún un pistolero famoso. ¿Cuáles eran los trabajos que se realizaban cuando llegaba el tren? se limpiaban los coches, si la máquina tenía un problema había una de reemplazo. Se lubricaba la biela, se revisaban los dínamos que daban luz a los coches, se subían y bajaban las encomiendas.
Por aquellos años de esplendor en la estación de Beguerie trabajaron alrededor de 120 personas.  “En tracción –relata José Grasetti- éramos 15 yuntas de maquinistas y foguistas mas 20 aspirantes. Había jefe de depósito, encargado de bodega y 3 oficinistas. En tráfico eran 16 guardas y 6 auxiliares. Había cambistas, limpieza y seguridad que sumaban 30 personas, una cuadrilla de Vía y Obra volante de 40 personas y una cuadrilla firme de 25 personas”.

Foto: Amunches Mansilla

En la localidad de Begueríe vivían 2200 personas. “En el año 1940 –cuenta Olinda Cuartas-, en Begueríe había relojería, fiambrería, sastrería donde hacían trajes a medida, la heladería de Colombo, que a las 3 de la tarde salían a vender los helados por el pueblo. Nadie puede creer lo que era Begueríe. Había 11 bares, 4 carnicerías, 2 tiendas grandes (Limpiedi y Sansone) – sigue Olinda-. Había peluquería de hombres y mujeres. Y nunca hubo banco! Teníamos el colectivo de Rossi a Roque Pérez y colectivo a Monte y a Lobos. Había una Estación de servicio (de Bolla) y varios surtidores (Bonino, Olasagaste, Tranguera y Cuartas) Ahora para cargar combustible hay que ir a Roque Pérez – se queja Olinda-. Parece mentira que Begueríe este así, a mí me da mucha pena!”

Coche motor Sulzer diesel

“Había dos médicos, Montes y Bozzano, 2 enfermeras, y la sala de auxilio abierta todo el día – cuenta Olinda Cuartas-. Si llovía era muy difícil ir a Roque Pérez. Poníamos una estaca en el camino para señalar por donde se podía pasar. Ahora esta bastante bueno el camino, hay que decirlo”.
“Begueríe tuvo dos guardapolvos blancos y uno azul que fueron ejemplos –sostiene José Grasetti- . Uno fue el Dr. Bozano que se merece recordarlo. Dicen que atendió más de 600 partos! Otro fue el maestro puntano Cipriano Reyes. Nos enseñó a leer, a hacer la quinta, a trabajar en madera. Y el uniforme azul era Don Julio Berro que era muy bueno y recto. Los tres fueron para mi la luz, eran ejemplo para nosotros”.
“Julio Berro andaba a caballo y si alguien se portaba mal lo llevaba con el látigo hasta la comisaría –cuenta Olinda Cuartas-. “Ahora van a hacer la quinta, les decía, y cuando de esta semilla nazca la verdura se van a sus casas para comerla!”.
“Los corsos se hacían por toda la calle Fernández. “Mi papá –cuenta Olinda Cuartas-
compraba bolsas de 20 kg de papel picado. Había carrozas y comparsas, había bailes, venían las orquestas y traían su piano en el ferrocarril”.
“Había cuatro clubes –cuenta Grasetti-. Independiente, Unión, Juventud y Social.  Y qué futbol que había. Social fue campeón en Roque Pérez. Venían de Roque Pérez, de Larre, de La Reforma”.


Odelcia Figueroa y José Grasetti

Dora Pessi y Olinda Cuartas

Además de la producción sobre todo ganadera de las grandes estancias de la zona, estas contaban con importantes montes frutales
“En la estancia La Carlota de Delfor Del Valle –recuerda Olinda Cuartas- había frutas, manzanas, limones, cerezas, caqui y membrillos que se enviaban en tren. Trabajaban en la estancia 36 personas. En la Estancia de Begueríe había Duraznos, ciruelas y naranjas”
“El lechero paraba en cada tambo -recuerda Grasetti- y a la vuelta tiraba los vacíos.  Llegaba a Begueríe a las 21 hs. y salía a las 5 de la mañana”.
“Los Altos Verdes era quesería – cuenta Olinda Cuartas-.  Allí había calabozos pequeñas piezas con cepos de madera de la época de Rosas”.
“En Begueríe vivía Guadalupe la cebadora de mate de Rosas – dice Odencia Figueroa de Grasetti-. Cuando yo era chica íbamos con las amigas a ver a Doña Guadalupe. En unos baúles conservaba los vestidos con moños rojos. Vivió como hasta los 110 años. Ella tenía 7 años cuando Rosas estuvo en Los Altos Verdes (de los Ezcurra). Guadalupe contaba que Rosas solo había estado ahí en su luna de miel y que era rubio, de cara colorada y de ojos celestes. Yo me acuerdo que en los Altos Verdes había calabozos, habías balas de cañón y cadenas. Pero después desapareció todo”.
“Mi papá era carnicero -cuenta Odencia Figueroa-, recibía los pedidos que las chacras, les enviaban en el tren mixto de las 13 hs. en una caja de madera y una arpillera blanca. Mi papa les preparaba la carne y se las enviaba a la Reforma, Larre, Tronconi en el tren nocturno”.
Carlos Begueríe contó con su propio periódico. Fue un quincenal llamado “Ráfagas” que se editó en 1936. Los directores eran Anselmo Rojo y Odin Fleitas y el secretario de redacción, Abel Rojo.
Grasetti “Las fiestas de fin de año en el galpón eran hermosas. Lo que era el 4 de agosto. Estaban los hermanos Ferri de la Usina Eléctrica. Tenían la habilidad de organizar juegos como el palo enjabonado, la pelea con bolsas de harina”.
En 1961 el “Plan Larkin” que implementó el presidente Arturo Frondizi -a instancias de su ministro Alvaro Alsogaray y de Thomas Larkin, general estadounidense enviado al país como “asesor en Transporte” por el Banco Mundial- eliminó un tercio de los ramales y despidió a miles de ferroviarios. Se realizó entonces, una huelga de 42 días, que impidió implementar ese plan completo pero, lamentablemente, el Ferrocarril Provincial fue cerrado en su ramal más importante desde La Plata hasta Mirapampa.
“En el 58 hubo huelga -recuerda Grasetti-. Vino el ejército a buscarnos y nos tuvimos que esconder en un campo sembrado frente al galpón de máquinas. Luego tuvimos la desgraciada huelga del 61 para resistir porque con el Plan Larkin ya habían decidido eliminar las líneas de trocha angosta.
“Después vinieron unos trenes y cargaron a 60 a 70 familias de Beguerie para trasladarlas a nuevos destinos. Nunca me voy a olvidar de eso – dice Odencia Figueroa- de la tristeza que sentimos. Les hicieron subir todo a los vagones de carga. Los llevaron a Jujuy, Salta, Mendoza. Yo no fui a la estación porque era muy triste. Todo el mundo lloraba”.
“Cuando los ferroviarios de Beguerie fueron trasladados –recuerda Grasetti- nos quedamos sin farmacia, sin medico, sin partera, sin electricidad. Fuimos un pueblo fantasma. Se terminó el teatro en el Club Independiente, los bailes, el futbol, las carreras de caballo. Había montes de frutales pero no había como enviar la producción de frutas. Había un tambo modelo en Del Valle. Pero ya no había tren lechero”.
A partir de allí Beguerie vivió años aciagos, éxodo de familias, éxodo de jóvenes, cierre de comercios. Pero sobrevivió. Apoyado en sus actividades rurales, en producciones avícolas, con la radicación de la fábrica Inalko, luego con aumento de nacimientos y algunas familias de Buenos Aires que eligen Beguerie como lugar de descanso.
Siempre latente la necesidad de la ruta 20 para comunicar mejor la zona con otros centros poblados. “Beguerie necesita fuentes de trabajo, sobre todo para las mujeres” dice Olinda Cuartas.
Seguro Carlos Beguerie necesita muchas cosas, pero también es cierto que tiene muchos tesoros. Muchos están dentro del pecho de las familias ferroviarias, de las familias pueblerinas con ventana al campo, muchos están en remolinos de nostalgia, en las redes sociales, en el Factbook, mandando fotos y recuerdos y muchos tesoros están cruzando las puertas del Jardín 903, de la Escuela secundaria Nº 5, de la escuela Nº 7 José Manuel Estrada. Y ahora, como alumbrando, todos los tesoros se juntan para festejar 100 años!

Levanten la barrera

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Víctor Nitti nos relata algunas dificultades que tienen las personas con discapacidades para trasladarse en la ciudad.

Víctor tiene siempre una sonrisa cordial. Lo suelo ver en la esquina de su casa, en su silla de ruedas y me saluda con su mano en alto. Esta vez me detengo y charlamos sobre las barreras arquitectónicas que dificultan el acceso a muchas personas que se trasladan en sillas de ruedas pero también de sus fieles compañeros, los caballos criollos.
No le pregunté, quizá Víctor no se siente un luchador, seguro se siente un tipo común que le hace frente a lo que depara la vida. En sus primeros días de vida la poliomelitis le quitó la movilidad a sus piernas pero no vayan a creer que eso lo detuvo. Hoy Víctor tiene su Taunus verde con caja automática, adaptado con acelerador y freno de mano. Pero de niño andaba a caballo a la par de sus amigos. “Yo ando en mi auto para todos lados, voy a Buenos Aires por ejemplo” me cuenta Víctor.
“Dentro de todo y de mis posibilidades hice vida normal. Antes de tener el Taunus manejaba otro auto con un palo! Y de chico andaba a caballo para todos lados, toda la vida me han gustado los caballos”.
“Fui 14 años a Lujan a caballo –cuenta Víctor-. Me gusta el caballo criollo, siempre tuve esa pasión. Tengo seis o siete caballos, me gusta verlos. Mi papá se dedicaba a comprar y vender caballos y por eso me gustaron siempre. Con los chicos salíamos a jugar y yo andaba a caballo por las veredas, por las calles. A la escuela me llevaban en sulky. Tuve un overo colorado que con todos era malísimo, pero conmigo no, yo le hacía lo que quería. Después tuve una yegua baya muy buena y cuando se terminó esa yegua no anduve más”.
Los caballos suelen saltar barreras por deporte. Pero seguramente son más los hombres que tienen que luchar contra distintas barreras por necesidad.
Las barreras existen, arquitectónicas en la ciudad, de conciencia en la sociedad.


¿Cuáles son las barreras arquitectónicas más importantes?
“La falta de rampas de acceso a lugares públicos como el Banco Provincia, la Escuela Nº 1 (donde voto y cada vez tienen que sacar la urna afuera), la Iglesia, la Comisaría. Tampoco existe rampa en la Escuela Media, algunos bares, la biblioteca. Estas son barreras que me pueden afectar a mí pero que pueden afectar a otra gente, incluso a chicos”.


¿Por qué existen todavía estas barreras?
“Creo que es falta de interés o falta de información. En cambio en Buenos Aires en todos los lugares hay rampas. Incluso voy a la Exposición Rural de Palermo y no me cobran la entrada ni a mí ni a mi acompañante. Pero en Roque Pérez me cobran en todos los espectáculos. Y eso que es ley que no paguemos. Pero también tengo que decir que yo nunca he pedido nada. Otra dificultad que puede haber es la falta de baños adaptados. No existen.”
“Hace dos años tuve que mandar una carta a la municipalidad -cuenta Víctor- porque me hacían renovar el carnet todos los años! Ellos creían que me hacían un favor pero en realidad me hacían gastar sellado y tasa municipal cada 12 meses cuando el resto lo hace cada 5 años”.


¿Cuánto hace que usás la silla de ruedas?
Tengo 53 años y soy discapacitado casi de nacimiento porque a los 3 meses tuve poliomelitis. Pero cuando yo era chico caminaba con muletas, me las arreglaba. Y desde 1997 estoy en silla de ruedas. Hace 6 años que tengo el Taunus y lo tengo gracias a que me lo regalaron mis amigos, porque yo cobro una pensión de 780 pesos”.
A la adversidad Víctor le muestra su mejor cara pero también reclama “Que se mejoren los accesos a los lugares públicos y que no haya tantas trabas, querés comprar un auto y te piden mil trámites”.


Hay mucha gente con dificultades, con enfermedades, con capacidades diferentes ¿Que les dirías a ellos?
“Que no hay que entregarse –dice Víctor-, hay que tratar de salir adelante porque nadie te va a ayudar siempre, hay que sacar fuerzas de donde sea”.

Música, Dale!

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Agustina Banegas participó en el popular programa Soñando por cantar.


Las luces del show brillan como nunca, el conductor salta y convoca, 30 roqueperenses esperan ansiosos en la tribuna del estadio de San Isidro y casi todo Roque Pérez está pendiente de la pantalla de la TV cuando aparece Agustina Banegas y se empieza a concretar el sueño!
Cada noche millones de espectadores se prenden a la TV para ver como los artistas amateur de todo el país se convocan para hacer lo que más quieren, cantar y brillar en cada canción. 
Y el 6 de julio fue el día de
Agustina Banegas. Pisó el escenario con determina-ción, caminó las tablas con la frescura y belleza de sus 17 años y cantó con su hermosa voz.
“Mi hermano Raúl me propuso ir a Soñando...-nos cuenta Agustina sonriente-, ¿Te animás a ir mañana? me preguntó Raúl. Vamos! le dije yo. Al otro día estábamos en el casting en Ideas del Sur y Polka. Primero canté a capella y quedé entre las dos personas elegidas. Después nos llevaron a otro casting donde nos grabaron. A los dos días, era viernes, me llamaron y me pidieron una lista de canciones. Y el domingo me avisaron que cantaba “Alma, corazón y vida” en versión de Soledad el viernes siguiente”.
Agustina cantó desde los siete hasta los catorce años en el Coro municipal de Roque Pérez. Y siguió haciendo su camino, en 2011 participó en los Torneos Bonaerenses y obtuvo el 4to puesto como solista.
“Me presenté con un chamamé lento “En la puesta del sol” que hacía Tamara Castro –cuenta Agustina-. Después canté en Alumni, en la Rural y en las escuelas. Cuando Carlos Colman puede acompañarme con su guitarra me presento con él. Y si no, tengo algunas pistas y me voy arreglando. ¿Cómo eligen los temas? Carlos me propone canciones de folclore y yo las escucho y generalmente me gustan, Carlos tiene un gusto especial. Y a partir de ahí vamos ensayando y puliendo.”
“Entré a Ideas del Sur a las 13 hs – cuenta Agustina del día del programa- y más tarde nos llevaron a San Isidro. Todo el tiempo nos acompañó el productor, hicimos la prueba de sonido con Sebastián Mellino, maquillaje, vestuario y finalmente a vocalizar. A Mariano Iudica y a los jurados solo los vimos pasar minutos antes del programa y nos desearon suerte. Es increíble como están en todos los detalles. Realmente es la preparación de un show”.
“Quedé muy contenta y conforme. Sé que quizás podría haberlo hecho mejor (En el final desafiné una nota y hubo algunos detalles) porque los nervios influyen mucho, pero estoy tranquila que representé bien a Roque Pérez”.
“El regreso fue una locura –cuenta Agustina-. Todos me felicitaron y me hicieron sentir muy bien. Me contaron que en el peladero me escuchaban por el celular porque las familias llamaban y ponían el sonido de la TV. En el Club Alumni se juntaron a verme, en el supermercado de Fito Mondinelli se pararon todos a verme. Mucha gente nos contó que se emocionaron y lloraron al verme cantar!”
Hoy Agustina cursa el 6to. año de la secundaria. Cómo será el futuro? “Yo espero nunca dejar de cantar –dice con su blanca sonrisa- porque me gusta mucho y veo que la gente lo disfruta también. Pero creo que no me dedicaría a la música profesionalmente. El año próximo creo que voy a estudiar en Saladillo el profesorado de discapacidad intelectual o neurolocomotora que busca la integración de los chicos con esas dificultades. Si pudiera me gustaría hacer las dos carreras, aunque serían 8 años!”
“Quiero agradecer a todos y al Municipio, a Javier Milanessi porque brindó el traslado en combi sin que nosotros lo pidiéramos. Viví una experiencia increíble” asegura Agustina-. Como decía Bety, su mamá, en la víspera del show “no puede ser que estemos acá!”
Esa noche, todos estábamos en la garganta de Agustina, queriendo ser su voz. Y Agustina entraba, corazón y ojos bien abiertos, al sueño de cantar en “Soñando por cantar”, al sueño de emocionar con una canción.