GRP 75 | Octubre de 2011

50 años que valen oro!

Imprimir
PDF

La Sociedad de BB.VV. de Roque Pérez festejó el cincuentenario de su creación con toda la comunidad. Aquí las historias.

Siempre que hablamos de Bomberos Voluntarios hablamos de vocación de servicio, de coraje y solidaridad, porque ellos acuden en socorro de todos en los peores trances. Y cuando hablamos de la Sociedad de BB. VV. Destacamos su trabajo y esfuerzo, dirigiendo la ayuda de la comunidad para el progreso de la institución y la serenidad de toda la comunidad.  
Pero esta vez hablamos de fiesta y emoción porque esta institución señera cumplió 50 años y los celebró con populares reuniones y actos que juntaron lágrimas de alegría, recuerdos entrañables y despliegue y color.
Una buena parte de los roqueperenses compartieron estos momentos felices como la cena de camaradería, la instalación del museo en el salón de fiestas y el desfile del día domingo 25 de octubre donde desfilaron orgullosos los integrantes del cuerpo actual, sus vehículos de rescate, las delegaciones de bomberos invitadas y pudo apreciarse el resultado del trabajo que un grupo de bomberos realizó de la autobomba Internacional modelo 47 restaurada a nueva, hermosa y brillante por donde se la mire, que ya era valiosa por ser la primera autobomba y ahora es orgullo de la institución por su estado digno de exhibición.
Pero queremos aprovechar estas páginas para volver atrás en el tiempo y rescatar el origen la Sociedad de Bomberos Voluntarios de Roque Pérez y algunas historias de aquellos primeros bomberos.
Primero, la necesidad
En los años 50, Roque Pérez tenía una población similar a la actual y no contaba con un servicio de Bomberos. Ya habían ocurrido los incendios de la Tienda Gran Barato Roma (que se perdió totalmente) y de la ESSO. Perico Graciano era propietario de la Farmacia Del Pueblo que estaba en la esquina de Mitre (hoy Bar Belarmino). Luego de que casi se le incendiara su auto llevó la idea de formar un cuerpo de bomberos al seno del Rotary Club que por entonces existía en Roque Pérez.

La Asamblea
El 22 de septiembre de 1961 integrantes del Rotary Club y vecinos de Roque Pérez se reunían para formar la Sociedad de Bomberos Voluntarios. Los vecinos presentes en aquella Asamblea fueron: Elida Zabala de Matus, Susana  Zabala, Reverendo Francisco Bondio,  Dr. Oscar  Matus,  Felipe Mogues,  Mario Caporale, Nazareno Angelani,  José M. Pijuán (h), Sebastian Galán, Julio C. Tello, Francisco Santiago,  Raúl Yorio,  Saúl Renzella,  Dr. Wenceslao Borrell, Raúl Turdó, Margarita López, Saúl Berti, Teresa Laporte, Raúl Scotti, Desiderio Rosales, Dr. Raúl Borrell,  Francisco Álvarez, Omar Giralde, Homero Fernández, José García, Oscar Del Barrio, Juan Giralde, Ana Mac Cormick, Lucas Berardi, José Ferro, Raúl Giralde, Domingo Scotti, María Ester de Badde y Federico Bolla.
(Elida Zabala de Matus, José M. Pijuán (h), Raúl Yorio y Raúl Giralde fueron distinguidos en la Fiesta del 50º Aniversario por la Sociedad de Bomberos Voluntarios por ser socios fundadores.)
Los comienzos
Como resultado de la Asamblea, la primera Comisión Directiva fue integrada por el Presidente Dr. Oscar Matus, el Vicepresidente Dr. Raúl  Borrell, el Secretario Julio Cesar Tello, Pro Secretario Saúl Berti y el Tesorero Felipe Mogues, además de los vocales y revisores de cuentas.
Creada la institución comienzan las diligencias para formar aquel Primer Cuerpo Activo de Bomberos. La inscripción de voluntarios era escasa y muy lenta. Primero la formación del cuerpo fue encargada a Francisco Alvarez. A fines de 1963 se encarga la formación del cuerpo a Higinio Lucaroni. El 12 de junio de 1964 se otorga el alta al primer cuerpo activo. Estaba integrado por el Primer Jefe Higinio Lucaroni y Antonio Rodríguez, Heraldo Orayen, Walter Mancinelli, Aníbal Rolando, Ismael Héctor García, Héctor Gregorio Rodríguez, Héctor Tessi, Sergio O. Testa y Dalmacio Lista.
Higinio Lucaroni era Profesor de Gimnasia, Antonio Rodríguez era mecánico y con Ismael García también mecánico trabajaban en las cosechadoras. Adrián Arroyo era talabartero, Dalmacio Lista era mecánico en la Ford, Lalo Orayen trabajaba en el escritorio de Renzella, Eduardo Bonachera era empleado en Casa Arruti, Cacho Testa era lavador de autos en la Ford y Aníbal Rolando era Relojero.
Todos ellos eran muchachos que cuando sonaba la sirena salían disparados de su trabajo o de su cama para acudir a la emergencia. Igual que lo hacen los bomberos Voluntarios de la actualidad. Sólo que los de entonces lo hacían casi sin conocimientos y sin elementos.
Los nuevos bomberos asistieron a una charla de instrucción en el cuartel de bomberos de Lobos. La presentación oficial del cuerpo activo se realizó el 20 de junio de 1964. En el primer desfile en que participaron fue abanderado Heraldo Orayen escoltado por Aníbal Rolando y Walter Mancinelli.
El 14 de agosto de 1964 se suman al cuerpo Adrián Arroyo, Evaristo Cousillas y Eduardo Bonachera.  “Una anécdota graciosa –recuerda Dalmacio Lista-, Una vez que desfilamos, luego nos vimos en la foto. Todos hacían la venia con la derecha. Todos menos los zurdos, Bonachera, Arroyo y yo haciendo la venia al revés.  
Cuando se cumplieron 40 años de Bomberos, en 2001, Heraldo Orayen nos contó como se designó a Higinio Lucaroni como Primer Jefe de Cuerpo Activo: “Los Rotarios creyeron que Higinio era la persona indicada para aglutinar a un grupo de jóvenes. Entonces fuimos invitados a una cena que se llevó a cabo en el salón del club Unión (hoy Club Atlético) y allí se nos propuso decidir quién sería el jefe. Nos reunimos nuevamente esta vez en el club Alumni y por medio de papelitos votamos. Así Higinio Lucaroni fue elegido Jefe del cuerpo y Rodríguez que ya tenía experiencia como integrante de Bomberos de Saladillo fue elegido Segundo Jefe”.
La Sociedad se ocupó de a poco de ir proveyendo los elementos necesarios para el servicio de los bomberos. El primer equipo del cuerpo activo estaba compuesto por un saco de cuero, camisa y pantalón de grafa, botas de cuero, casco y un hacha. En los comienzos cada bombero tenía estos elementos en su casa. Luego el Municipio cedió una habitación donde el cuerpo pudo depositar sus elementos. Esta habitación ubicada en el mismo edificio municipal pasó a ser el primer cuartel.
“Primero empezamos a apagar los incendios con las colas de zorro –nos contaba Antonio Rodríguez en el 40º aniversario-. En ese momento la gente creía que no íbamos a llegar a nada y que no era algo necesario. Pero después empezaron a darse cuenta que hacía falta. Después se compró un Chevrolet 38 al que se le hicieron unas reformas.  El Club Las Tunas y el Club La Paz nos prestaba el salón para hacer bailes para recaudar fondos”.
La municipalidad pone a disposición de la Sociedad de Bomberos el regador y a partir de 1963 se otorga el uso de una habitación municipal para uso de la academia y depósito. Bomberos de Saladillo prestó una bomba manual y diez cascos. El Banco Nación donó una manguera de 75 mtrs.

Un autobomba alemán, la última adquisición de Bomberos Voluntarios de Roque Pérez.

El primer incendio
“El primer incendio que nos tocó actuar –contaba Heraldo Orayen en 2001- fue en Salvador María donde colaboramos con el Cuerpo de Bomberos de Lobos. Se había incendiado un aserradero. Fuimos en una ambulancia de la municipalidad, todavía no teníamos autobomba, y llevamos nuestro “tacho” para arrojar agua. Cuando bajamos cerca del aserradero nos quedamos perplejos por la magnitud de las llamas. Volvimos a subir la bomba y los tachos a la ambulancia y la alejamos para ponerla más a resguardo ya que había un viento fuerte. Dentro del aserradero había una caldera que corría el riesgo. El fuego estaba desparramado en una hectárea y media y los dos autobombas que reponían agua en la estación de Ferrocarril no alcanzaban. Vimos como se derrumbaba el galpón de 70 metros. …se nos pidió la tarea de remover las chapas retorcidas para apagar posibles focos. Algunas todavía estaban calientes, así que algunos de nosotros volvimos con las manos chamuscadas. Quedaron solamente cenizas del aserradero y en pie solamente la caldera”.
“Fuimos a un incendio para el lado de la estancia El Farol –recuerda Dalmacio Lista-. Pero no teníamos prácticamente nada! Apagábamos el fuego con bolsa mojada. Hoy bomberos tiene de todo y se necesita mucho”.
“Al primer incendio fuimos en mi camioneta –recordaba en cambio Antonio Rodríguez:. Si vos vieras lo poco que llevábamos: Una tijera para cortar alambre, un pico, una pala y un hacha”.
La primera autobomba
“Los Bomberos que me precedieron -recuerda Raúl Frecchero, Sargento del Cuerpo de Reserva Activa- contaban que en el Taller de Don Antonio Rodríguez habían armado el primer camión Chevrolet con un tanque que había sido donado por Vialidad. Y la bomba que fue ideada, fabricada e instalada por el Sr. Manolo Dieguez, funcionaba con un sistema de correas.
Luego llega la importante donación de los Bomberos de la Vuelta de Obligado que donan el 1º Autobomba marca Internacional.
“En el año 1966 ingresé al Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios -relató Juan Domingo Tessi para la revista del cincuentenario-. Nuestra primera Autobomba se parecía a una lata de 20 lts. Se le daba presión dándole manija y así expulsaba el agua.
Luego nos donaron un Chevrolet “sapo”, modelo 1946, con el que sofocamos un incendio de un camión con acoplado cargado de palas y palanchas”.
“Cuando acudimos al incendio de la granja del Sr. Emilio Troissi, camino a El Descanso. El techo de la granja estaba construido con chapas de cartón. Como las garrafas volaban a 50 metros de alto y reventaban en el aire, el Jefe Higinio Lucaroni, el 2º Jefe Antonio Rodríguez  y los Sargentos Israel “Negro” Algañaráz y Héctor “Nene” Tessi a los más jóvenes no nos dejaban correr riesgo alguno. A pesar que yo ya pasaba los 17 años. Ellos nos protegían y eran los encargados de todo”.
“De ésta manera estábamos al servicio de la sociedad, corriendo veinte cuadras, a pie o en bici, nadie tenía auto. Al escuchar la sirena se nos ponía la piel de gallina”.
“Cuando nosotros empezamos, había que salir en el autobomba y no arrancaba, había que empujarlo –recordaba Juan Bautista Cora en 2001-. La gente realmente se nos reía. Y después en el siniestro había que poner especialmente un bombero a echarle agua a una correa de la bomba para que no patinara. Y hoy tenemos una tecnología de punta”.
En 1970 la Sociedad de Bomberos solicitó a la Sociedad Italiana el préstamo de su sede para uso del cuartel. Finalmente la Sociedad de Socorros Mutuos Estrella de Italia (presidida por Carlos Tozzi) alquiló al valor simbólico de $1 el local de la calle H. Fernandez a la Sociedad de Bomberos. En 1976 Bomberos realiza el sueño de la sede propia gracias a la donación realizada por Homero Fernández, Pedro Rocha y Perico Graciano. “Con el golpe del 76, recuerda Raúl Yorio,  las urnas estaban bien guardadas decían los militares. Entonces Fernández, Rocha y Graciano donaron la que entonces era la sede del partido conservador”.
“Todo costó muchísimo –continúa Yorio- y la gente al comienzo no creía mucho en Bomberos. Además en aquello años no se permitía rifar un auto antes de comprarlo. Entonces a los de más confianza les cobrábamos la rifa por anticipado. En la época de Tello hicimos muchas rifas y empezamos a crecer”.
Raúl formó parte la Comisión Directiva durante 33 años, en algunas oportunidades como secretario, tesorero y vocal. Por eso fue reconocido como Presidente Honorario de la Institución. Raúl nos relató cuando el gobernador militar bonaerense Ibérico Saint Jean vino a Roque Pérez: “El intendente Homero Fernández nos presentó y la Sociedad de Bomberos le llevamos una nota pidiendo una autobomba -cuenta Yorio -. ¿Cuántos socios tiene bomberos? nos preguntó el gobernador. 400 le dijimos. “Todos tienen que ser socios!” Dijo Saint Jean. “El gobierno pide mucho en impuestos y devuelve poco” le dije yo. ¡Cómo me dice eso! Se enojó el gobernador. “Los bomberos no solo apagan el fuego, ahora le están cuidando su helicóptero”, le contesté yo. Finalmente el gobernador no nos tomó la carta. Luego el secretario la recibió. Y al tiempo nos mandaron el camión que se necesitaba. “Creo que si no fuera porque yo era conservador terminaba preso!” dice Yorio.
A Saint Jean se le atribuye esta frase de 1977: “Primero mataremos a los subversivos, luego a sus colaboradores, luego a sus simpatizantes, luego a los indiferentes, y por último a los tímidos.”
Hitos de la historia de Bomberos
1961: Creación de la Sociedad de Bomberos Voluntarios.
1963: Se encarga la formación del cuerpo a Higinio Lucaroni.
1964: El 12 de junio de se otorga el alta al primer cuerpo activo.
1970: Funciona el Cuartel en la Sociedad Italiana
1976: Sede propia en calle Avellaneda.
1979: Se formó la Brigada Infantil. Estaba formada por cuarenta niños de diez y once años que hasta que cumplieran la edad necesaria para poder actuar llevaban un casco blanco con tiras azules que los identificaba como aspirantes.
1980: Gravísimas inundaciones en la zona. A los Bomberos Voluntarios, comandados entonces por Marcelo Mac Cormick, le tocó desempeñar una tarea de enorme riesgo y despliegue.
1982: Primera Comisión del Destacamento de Bomberos Voluntarios de Carlos Begueríe.
1991: El 12 de mayo Bomberos Voluntarios vivió su día más triste. Tanta veces acudió a mitigar el dolor ajeno y una vez le tocó el dolor en carne propia: Falleció el cabo Gerardo Abel Saltamartini cuando se dirigían a desfilar a San Miguel del Monte. Gerardo es el único bombero de Roque Pérez caído en servicio.
1999: Se integran al cuerpo las primeras mujeres bomberos.
Actuaciones destacadas
Los siniestros a los que acudió bomberos son innumerables. Algunos se recuerdan por su gran magnitud. La casa de la Flía Coltrinari en La Paz Chica, el almacén de Simonetti en calle Mitre, La agencia Ford  de calle Berro, los galpones de Arduín en Cuartel VI.
Un accidente importante fue la caída de un colectivo de pasajeros desde el puente del rio Salado. Carlitos Barral, que luego sería Sub Jefe del Cuerpo Activo, relataba en los diarios de la época aquella experiencia: “Cuando llegamos muchos habían salido por sus medios pero faltaba una beba. Entré al colectivo y metí la mano desesperado entre el agua sin resultado. Cuando salí afuera la beba ya había aparecido!”
Inundaciones
En abril de 1980 se producen las inundaciones de gran magnitud de los canales 16 y El Chileno. Durante 45 días se trabajó arduamente. En el día los bomberos distribuían alimentos a los puesteros que cuidaban el ganado en la zona. También se transportaban los fardos de pasto en lancha, para mantener a los animales.
No solo en ésta inundación Bomberos trabajó intensamente, sino también en las que se sucedieron en 1985 y en 1993 cuando corrió mucho peligro la cabecera del partido y el Cuerpo Activo estuvo al cuidado de las bombas que expulsaban el agua del pueblo.

Accidente aéreo
El 28 de abril del año 2001 se produjo el accidente aéreo en campos de Tronconi. La caída de un avión Cessna, provocaba la muerte de sus diez ocupantes, incluido el presidente del grupo Techint Agostino Rocca.
“El cuerpo activo de Roque Pérez y el destacamento de Carlos Beguerie –aseguró Juan Bautista Cora Jefe a cargo del siniestro- dieron muestra de sabiduría con su potencial humano y con el mecánico frente a una inmensa presión por las personalidades presentes, quedando a la altura de los mejores bomberos del mundo”.
Nos contó Norberto Lucaroni que cuando llegó el momento de entrar al campo a retirar los restos mortales, los bomberos locales y los llegados de otras ciudades fueron formados y marcharon hacia el lugar. Cuando iba a empezar la penosa tarea miraron hacia atrás y ¡sólo habían quedado los bomberos de Roque Pérez!
Los hombres
Cuántos habrán sido! Poniendo el hombro, poniendo el pecho. Muchísimos detrás de los que tuvieron que conducir…
Los presidentes de estos 50 años fueron Dr. Oscar Argentino Matus desde 1961 a 1976, Julio César Tello desde 1976 a 1994, Héctor Ricardo Salé desde 1994 a 1996, Carlos Alberto Olasagaste desde 1996 a 2001, Oscar Osvaldo Aguiar desde 2001 a 2002, Juan Fernández desde 2003 a 2008 y Norberto Lucaroni desde 2008 a la actualidad.
Los jefes de cuerpo activo han sido Higinio Lucaroni desde 1963 a 1977, Antonio Rodríguez desde 1977 a 1981, Marcelo Mac Cormick desde 1981 a 1998, Oscar Ratto desde 1998 a 2008, Juan Bautista Cora en 2008 y Oscar Velarde desde 2008 hasta la actualidad.
Norberto Lucaroni cuenta que fue tal el trabajo que implicaron los festejos que hasta soñaba con los 50 años de Bomberos. “Pero  valió la pena -dice satisfecho- por lo lindo que salió todo!” y confiesa el orgullo que es para él que fue bombero también ser presidente de la comisión de la institución en su cincuentenario.
50 años que valen oro
Es difícil hacer una síntesis de este aniversario. La fiesta fue para los integrantes del cuerpo activo de ayer y de hoy, para los integrantes de la Sociedad de Bomberos Voluntarios de ayer y de hoy. Siempre se dice que nada los obliga, solo el dolor de los demás. Pero esta vez la síntesis es la gente acompañando a Bomberos porque bomberos hace 50 años que nos acompaña a todos.

Solidaridad Nativa

Imprimir
PDF

Mirta Porcel y Mercedes Disanto
Los seguidores de Jorge Rojas se suman a la ayuda a las comunidades del Chaco Salteño. Mirta Porcel y Mercedes Disanto pusieron manos a la obra.

Desde hace cuatro años el cantante Jorge Rojas promueve con fines solidarios la Fiesta de la Cultura Nativa en la comunidad de La Merced en Santa Victoria Este a 170 km al noroeste de Tartagal, provincia de Salta, en el límite con Bolivia y Paraguay.
Son tres días de integración entre el público que acude de todas partes y la gente del Chaco Salteño, que tiene muchísimas necesidades en el medio del monte. Además del festival de música, canto, danza y artesanía se realizan trabajos comunitarios para fomentar la salud, la educación y mejorar las condiciones de vida de los pueblos originarios, los wichis y chorotes.
El objetivo es proyectar y dar a conocer la cultura del chaco salteño, su gente y su modo de vida y la entrada libre, es con la colaboración de herramientas de trabajo, utensilios de cocina, juguetes, útiles escolares o calzados.
Pero la solidaridad de “las rojeras” y seguidores del cantante no se ha limitado al festival. Cada vez más organizados, apadrinan familias del monte salteño, organizan donaciones y sueñan con mejorar la calidad de vida de las personas de aquellas tierras tan castigadas, donde casi no hay trabajo, donde la naturaleza es un desafío de todos los días.
En Roque Pérez, Mirta “Pureta” Porcel y Mercedes Disanto están trabajando en ese sentido.
“Nosotras –cuenta Mirta- conocimos la obra de Jorge Rojas, que hace con perfil muy bajo, desde hace cuatro años. Marca Borrada es la tierra de la infancia de Jorge Rojas, donde vive actualmente su familia. Cuando Jorge terminó la primaria el padre le dijo que se vaya de ahí. Pero el siempre volvió y empezó a trabajar con la gente del lugar para mejorar las condiciones de vida”.
“Una vez trascendió esa obra –continua Mercedes- y la gente que lo sigue en los recitales quiso ayudar. Miren que allá no hay nada, aclaró Rojas. El primer año fueron cien personas. Y el año pasado fueron 13 mil personas a ayudar a La Merced y a Marca Borrada. Son tres días de trabajo solidario. Un día por la salud, otro por la educación y otro por la integración. Y el cuarto día Rojas da un recital para toda su gente”.
¿Y dónde paran las miles de personas?
En carpas! Sin baño! Sólo hay agua fría! - cuenta Mirta- Yo fui por primera vez este año. Llegamos el 24 de mayo al Chaco Salteño y estuvimos en la fiesta patria en la escuela del lugar con Jorge Rojas con su familia. El es uno más… Hubo desfiles, deportes, actividades de integración. Conocimos la salita de salud con ecógrafo que hizo Rojas”.
¿Cómo está la gente en el Monte?
“Tiene muchísimas necesidades –explica Mirta-. No tienen vivienda, no tienen baño. Viven debajo de unas chapas. Jorge Rojas y la gente está trabajando para que puedan vivir mejor. Está tratando de hacer un emprendimiento para ayudarlos porque encima en esa zona no se puede cultivar nada! Los lugareños se dedicaban a la pesca pero un brazo del Bermejo fue desviado a Paraguay y ellos se quedaron sin peces!”.
El encuentro se llama la “Fiesta de la Cultura Nativa”. Sirve para la ayuda y la integración al Chaco Salteño. Allí viven los wichis y chorotes. Algo más lejos también viven los tobas.
“Ellos se quedan tan tristes cuando todos se van! -dice Mirta-. Porque la gente que va a ayudar revoluciona el lugar. Una nena me decía “llevame con vos!”. Se te parte el corazón! Y luego de estar ahí uno entiende todavía más las letras de las canciones de Jorge. En la Escuelita nos dieron la sorpresa de cantarnos el Himno Nacional en idioma chorote. Y nosotros llorábamos de la emoción!”.
¿Se recibe más de lo que das?
“Si! Es así, -dice Mirta- aunque vos le des un cuaderno para dibujar los ojos de la gente y su agradecimiento te llena de una manera! Esta gente está muy sola”.

Rojas se fue solo a estudiar a Salta capital con 12 años. Se había criado “en patas”, en una casa de adobe, en la pobreza total. “Ahora Rojas quiere ayudar a su familia pero la gente del lugar quiere seguir viviendo a su manera! Es su cultura…-explica Mercedes-pero se pudo hacer mucho en Marca Borrada, sobre todo se consiguió llevar el agua y la electricidad que no había,  mejora de caminos, acceso a la salud, una biblioteca bilingüe. Pero todavía en “El Bravo” por la gran deforestación que se hizo hoy no pueden conseguir agua potable”.
“La gente también ayuda no solo yendo personalmente al la fiesta solidaria –explica Mercedes- sino también enviando cosas, medicamentos, juguetes, alimentos. Y a nosotros nos conmueve esto, y queremos ayudar. Gracias a Mirta me enteré de todo esto y me entusiasmé mucho y surgió la idea de apadrinar a las familias del Chaco Salteño.
Lidia Mamani es la maestra de la escuela de La Merced y es la que coordina la ayuda para la gente de allá. La idea de Madrinas por la Merced es funcionar como una cadena de favores. Cada padrino se compromete primero emocionalmente con el ahijado, desde el respeto y desde lo que uno pueda dar. No se trata de sostener económicamente a una familia sino de compartir lo que uno tiene”.
“Nosotros tenemos un lema que dice lo poco es mucho –cuenta Mercedes-. Cada puñadito se suma al de otro. Se han realizado rifas por ejemplo. No se pide dinero pero sí se recibe dinero porque hay mucho costo de flete para enviar cosas a Salta. Quisiéramos aunque sea que puedan vivir entre paredes y techos sin paja para que no sufran del mal de Chagas. Además la gente del Chaco Salteño sufren dos veces al año las condiciones climáticas que son las inundaciones con el crecimiento del río y luego la sequía. Entonces siempre se quedan sin nada”.
“Nosotros como madrinas de familias del Chaco Salteño –explica Mercedes- podemos recibir donaciones de la gente de Roque Pérez que quiera ayudar. No tanto ropa porque les han enviado mucho. Pero pedimos por ejemplo agua potable, galletitas, fideos, arroz y otros alimentos no perecederos, artículos de limpieza como jabones, shampo, crema enjuague, perfumes, pañales. Otra idea es construir pequeñas viviendas de adobe que tienen un costo de tres mil pesos sin aberturas. Nosotros recibimos dinero para este proyecto. Y la transparencia la conseguimos porque hacemos depósitos a la directora de la escuela salteña Lidia Mamani y ella a su vez  pública todas las facturas de compra de materiales. Para este proyecto también pedimos utensilios de cocina, colchones, sabanas, frazadas. El gran problema es el transporte porque es mucha distancia. Necesitamos conseguir financiar el transporte para poder enviar las donaciones en mayo de 2012, para la próxima Fiesta de la Cultura Nativa.
“Nosotros no hacemos esto por Jorge Rojas –explica Mirta-. Nos enteramos del proyecto a través de él pero lo hacemos por la gente. Rojas es el origen pero no es el fin. El fin es ayudar a la gente del Chaco Salteño.”

125 años

Imprimir
PDF
La Escuela Nº 1 Domingo F. Sarmiento festejó otro aniversario trabajando por la educación de los roqueperenses.

El pasado 18 de setiembre se realizó el acto conmemorativo por los 125 años de la creación de la primera escuela que tuvo el entonces paraje de Roque Pérez. Estas tierras y el poblado i ncipiente que pertenecían a Saladillo, necesitaba una escuela. Así fue como se abrió la escuela Nº 12 en el año 1886.
Cuando el partido de Roque Pérez obtuvo su autonomía en 1913 la escuela fue denominada como Escuela Nº 1. Durante 44 años la Escuela funcionó en tres locales de propiedad particular y en el año 1931 comenzó a funcionar en su ubicación actual de privilegio, en la calle Alsina frente a la plaza Mitre y a metros de la Iglesia.
Desde estas páginas queremos felicitar a toda la comunidad educativa, a los ex alumnos, a los docentes de ayer y de hoy y a las autoridades actuales, Directora Vivian Luna, Vicedirectora Corina Easarret y Secretaria Mónica Santía.
En el acto Atilio Amico habló en nombre de todos los ex alumnos. De sus palabras quisimos reproducir estos fragmentos: “Hoy nos encontramos frente a este edificio donde nos retrotraemos en el tiempo y nos recuerda el paso por esas aulas, esos patios que empezamos a andar cuando iniciábamos nuestro primer grado …”
“Hoy recordamos a nuestras maestras por su cariño y empeño, en su tarea por brindarnos conocimiento, a través de las distintas materias que todavía recordamos, entre otras idioma, caligrafía, instrucción cívica, historia … donde nos enseñaban sobre nuestros próceres, a festejar las fiestas patrias, la marcha de San Lorenzo entre otras con los acordes del piano ejecutados por la señorita María Elisa Irazusta”.
“También recordamos cuando interpretábamos en escena el desembarco de Colon, cuando descubrió América, la obra de los Gitanos y … el Pericón Nacional festejando algún evento patrio. Contábamos con clases de ejercicio físico y acrobacia, con un profesor que ponía mucho empeño para que todo salga bien y nos hacían actuar en acontecimientos y fechas importantes vestidos todos iguales con buzos blancos, una vez actuamos en Lobos frente a la municipalidad en 1942 o 1943, para nosotros fue todo un acontecimiento”.
“Cómo no recordar cuando sonaba la campana anunciando el recreo, si habremos corrido por esos patios y pasillos jugando al vigilante, a la bolita, a la payana, a veces se armaba alguna discusión y si no se resolvía en el recreo la frase era: te espero a la salida. Por estos patios, por estas aulas, que pasamos nosotros también pasaron nuestros hijos y volvemos a vivirlo con la misma alegría el paso de nuestros nietos”.
Tiene razón Atilio, la escuela une las generaciones de nuestro pueblo. Y las trasciende. Su espíritu perdura. Las personas pasan, las fotos envejecen, pero la impronta de la escuela permanece. Su pasado brilla en el presente. Y de esa fuente tantos abrevamos!
Sus verdes pizarrones ayer rayamos! En el patio de tierra, que hoy no existe,  ya jugamos! Era pasar junto al mástil y entrar al patio! Había una bomba, algunos árboles. Los arcos de la cancha en las paredes estaban dibujados.
Y si no ir al otro patio de baldosas que daba a la calle Belgrano. Jugar la matadora… En el patio grande de baldosas, partido de voley, con red hecha de bolsas de cebollas!
Al fondo el jardín viejo, la casilla de madera y al costado la cocina, el olor a mate cocido y a pancitos.
Y a la salida las moras de la plaza, si no estaba el plazero, más tarde carreras en bici entre los rosales y senderos.
Y al día siguiente otra vez la escuela. Qué lindas estaban las maestras en los festejos patrios. Y como nos encargaban juicio si venía el inspector!
Y al otro día otra vez la escuela, y cada año. No le fallábamos a la escuela, ni a los maestros ni a los compañeros. Si hasta estudiábamos!
Y al otro día otra vez la escuela, y cada año. La clase empieza…y van 125 años.