GRP 73 | Mayo de 2011

Apuntes de Economía

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Fabián Amico es un roqueperense que desde hace 29 años vive en Buenos Aires. Es militante de izquierda, periodista y un investigador de macroeconomía consumado que presentó trabajos en Roma y Río de Janeiro. Aquí hablamos sobre el modelo económico, inflación, retenciones al agro, las crisis del país y los “tumbos” de la vida.

Llegando a Buenos Aires, cruzo el puerto, un barco oxidado arrumbado, otro rojo que resplandece. Luego los edificios vidriados. Camino hasta un bar a dos cuadras de la Casa Rosada. Fabián Amico llega con retraso, enfundado en su campera verde, aunque esta soleado.

En Roque Pérez te perdimos el rastro… ¿Qué hiciste todos estos años?
“A los 18 años me fui a estudiar, luego de salvarme de la colimba y de ir a Malvinas por número bajo –era compañero de Juani Colombo en la escuela-. Anduve a los tumbos dos o tres años… me anoté en La Plata para contador pero no pude entrar porque no tenía suficiente preparación en matemáticas. Al año siguiente pude aprobar y cursar pero entré en Económicas de la UBA. Entonces ya me había afiliado al Comunismo y desde 1981 andaba “descubriendo” algunas cosas. Yo venía de una tradición occidental y cristiana y tenía “nada” de información política. Lo único que tenía claro era que estaba en contra de la dictadura y me preocupaban mucho los derechos humanos. Pero lo gracioso es que me metí en el partido comunista que con respecto a la dictadura había tenido una postura bastante dudosa. Pero mi grado de ignorancia era muy grande entonces. Y el partido era como una “iglesia” donde te contienen, como un club social. Yo entré porque era una provocación. Pero era muy familiar y en ese momento, que andaba a los tumbos, fue importante para mí, incluso a nivel cultural. Abandoné la facultad, a mi pesar, porque no me enganchaba estudiar y eso me frustraba.
Por entonces, año 88, me convocan para escribir en revistas y empecé a laburar de periodista. Luego empecé a estudiar periodismo en TEA pero me llamaron a trabajar en una agencia de noticias y también tuve que dejar. En la agencia hacíamos un suplemento económico completo entre otras cosas. En los 90 estuve trabajando de periodista quizá no tan a gusto. Me hubiese gustado escribir en Pagina 12 entonces pero no pude. Y además por el año 2001 ya me había desencantado del periodismo porque ví que había quienes hacían política y quienes hacían negocios pero muy pocos hacían periodismo. Todos eran comerciantes u operadores que se decían “independientes”.

También dirigiste una publicación mensual
“Sí, por el año 2002 armé una publicación de izquierda llamada Enfoques Altenativos. Tuvo vida efímera pero buena repercusión. Justo nos tocó la crisis. Hicimos una nota contra Kirchner antes de que fuera presidente que ahora se la muestro a mis amigos Kirchneristas! –se ríe-. Pero por entonces, crisis mediante, me cansé de sanatear. Veníamos con una posición, con un cassette puesto, pero me daba cuenta que la cosa no funcionaba como yo decía. Hasta que un día dije “pará!”. Era la postura que mantiene aun hoy mucha izquierda que afirma que “si no cambiás todo no cambia nada”. Y nosotros con menos brutalidad sosteníamos eso. Cuando asumió Kirchner, la izquierda creía que íbamos a una dictadura civil (por el caos que había) o a un gobierno de izquierda. ¡Y no ocurrió nada de eso! Fue por otro lado. Yo discutía con mi compañero que no podíamos seguir pronosticando catástrofes, teníamos que reconocer y corregir nuestra lectura. Pero no nos entendimos y se terminó la revista”.

Yo te encontré en las notas de Página 12
“Sí a veces Alfredo Zaiat del suplemento económico Cash me llama para escribir sobre algún tema o los periodistas citan algunos de mis trabajos”.

Y de nuevo económicas…
“Sí, primero solo lo sabía mi mujer Marcela. Me inscribí después de 15 años en la carrera y a través de amigos me acerqué a un grupo de estudio de economía, de gente muy generosa y capaz, muchos profesores e investigadores de la UBA y de la Universidad de Luján. Seguí haciendo periodismo pero anduve con poco laburo, bastante complicado…
Me siguieron invitando grupos de discusión de izquierda, como el Grupo de Economistas de Izquierda y yo no coincidía en los análisis y escribí un trabajo sobre el antes y el después de la convertibilidad en Argentina que un amigo envió a un reconocido economista indio (Amit Bhaduri) que participó en los años 60 en la controversia en torno a la teoría del capital entre profesores de la Universidad de Cambridge, Inglaterra  y del M.I.T en Massachussets, EE.UU. Bhaduri leyó mi trabajo y lo envió a otro economista de la UNAM, México que se interesó y lo publicó. Gracias a eso en 2007, la Universidad de Río de Janeiro me invitó a presentar el trabajo en Brasil. En una mesa me sentaron al lado del presidente del Banco Central de Venezuela y de un investigador de Río. ¡Me temblaban las rodillas! Al final vamos a tomar un café y el brasileño me propone ir como investigador a Río y entonces le digo que yo no estoy recibido. ¡La cara del tipo! Hoy somos amigos. Lo que pasa es que todo el laburo de investigación me sirvió mucho pero también me quitó tiempo para la carrera que ahora estoy terminando. Y desde 2009 empecé a trabajar en el Ministerio de Economía. Actualmente trabajo como asesor en la Subsecretaría de Coordinación Económica”.

¿Cómo surgió el grupo Luján?
“Por el año 85 junto a otros jóvenes comunistas desencantados dimos con una fundación donde estudiábamos a Marx. Fue muy fructífero y varios años después me reencontré con varios integrantes en el Grupo Luján. La idea central del grupo es un espacio donde convergen todas las visiones diferentes de la neoclásica (que consideramos incorrecta). Hay post keynesianos, kalettianos y srafianos como nosotros, que combinamos la línea de Piero Sraffa con John Maynard Keynes y Michal Kalecki. Nosotros queríamos difundir estas corrientes heterodoxas en Argentina, críticas de la corriente principal. Ahora estamos un poco dispersos pero queremos ver la posibilidad de continuar una revista que producíamos”.

¿Son tenidos en cuenta sus estudios económicos?
“Eso ha ocurrido más en relación a una cadena cerrada de mail entre investigadores de economía con la cual compartimos investigaciones y opiniones que se llama “Inflación Heterodoxa” a la que se fueron sumando expertos de distintos países y se convirtió en un espacio de referencia. Incluso hay funcionarios del ministerio de Economía en la lista. Y muchas veces pasa que los temas que se discuten en el mail luego forman agenda del gobierno después o que los periodistas de pagina 12 hacen notas con las ideas de la lista de mail”.

Tu trabajo en el Ministerio ¿tiene conexión con tus investigaciones?
“Ultimamente sí. Yo expuse un trabajo en un Congreso de la Asociación para el Crecimiento de Argentina y funcionarios de Economía me conocieron allí y me cambiaron de un lugar más marginal a un lugar de asesor. Me toca trabajar con  informes de datos y también las famosas dos hojitas “cómo se resuelve el problema del desempleo en Argentina” para dentro de una hora! La formación por supuesto te sirve y lo interesante es poder aplicarla. Yo laburo sobre todo en macroeconomía, sobre problemas de política económica, inflación, desempleo, desarrollo. Nosotros hicimos mucho por ejemplo sobre la relación comercial con Brasil”.

Volviendo atrás, muchos te conocimos como músico
“Sí, yo toqué con los chicos en “La Esfera”. Yo aprendí a tocar algo la guitarra a los 18 años por Jorge y Graciela Sampallo. Luego me puse a estudiar Jazz en Buenos Aires. Me invitaron a tocar en una banda de jazz y me tuve que acomodar sin saber leer música. Pero a mi me encanta la improvisación. Y toqué con otro grupo de jazz donde hacíamos 60 temas y yo tocaba de memoria y los músicos se sorprendían. Y yo les decía “si esto es lo que yo hacía en La Esfera!”.

¿Tus gustos son Silvio Rodríguez, Spinetta y el Jazz?
“Sí, Spinetta y Charly García, siempre, Serú Giran! Los sigo escuchando. Le pasé Serú a un economista y músico brasileño y estaba contento. También hice tango acompañando a una cantante con guitarra española, tango con reminiscencia de jazz. Hacíamos clásicos como Sur y La última curda”.

Viajaste como investigador en economía a Roma
“Sí, se hizo un Congreso en Roma en diciembre de 2010 por el 50 aniversario de la publicación del libro de Piero Sraffa que hizo un rescate de los clásicos y de Marx pero corrigiendo cosas. Nosotros trabajamos en esa línea de Sraffa y Keynes. Por eso fuimos invitados Alejandro Fiorito y yo, y la experiencia fue muy buena porque pudimos estar mano a mano con los economistas que nosotros leemos habitualmente en los papers. Incluso participó Garegnani que es premio Nobel y participó en aquella famosa “controversia de Cambridge”. Nosotros presentamos un laburo sobre Inflación y conflicto distributivo en Argentina y Brasil”.

Algunos opositores y economistas dicen que Argentina no tiene un “modelo”
“Si nos remontamos a 2002 creo que sí, no hubo un modelo definido y nadie lo tenía entonces. Hoy existe un modelo bastante rústico. Hay que dar consistencia a lo que se viene haciendo. Pero hubo cosas rústicas que fueron muy importantes. Primero el mantenimiento del tipo de cambio. Hubo cosas a las que se dijo “No” que fueron centrales. No se aceptó cuando Prat Gay quiso hacer un régimen de pautas de inflación con el FMI (parecido a lo que rige hoy en Brasil). Se bajaba la inflación con el tipo de cambio pero la economía crece la mitad y sube el desempleo como en los años 90. Ese “no” fue importante. Hoy Brasil crece por su política fiscal (mucho crédito!) pero la industria no crece y está sufriendo por el tipo de cambio. Otro “No” acertado fue cuando echaron a Lavagna porque quería bajar el nivel de crecimiento para bajar la inflación. Argentina hubiera crecido mucho menos y la inflación hubiese sido parecida. Pasó en 2009 con el ajuste brutal de la crisis externa: la economía se estancó y la inflación bajó sólo 3 o 4 puntos. Entonces promover recesión para bajar la inflación es muy costoso”.
“El gobierno mantuvo una política expansiva, Argentina no tiene restricción externa porque por la situación internacional ingresan dólares. Si hay dólares se pueden importar equipos y bienes de capital para que las industrias produzcan más y puede crecer el mercado interno. Ahora hay que empezar a sustituir importaciones, hay que recuperar lo que se hizo pelota en los años 90. La sustitución es muy incipiente todavía”. 
“Otro tema importante fue la aplicación retenciones aunque no le guste al campo. Las retenciones permiten un dólar más alto. Si no existieran habría un shock inflacionario sobre los alimentos y eso genera que los salarios crezcan, que los precios crezcan y que el dólar real caiga. Que fue lo que pasó en los 90. El campo entonces estaba muy mal y no había retenciones. El campo estaba mal porque el dólar real era muy bajo”.

¿Por qué la resistencia del campo?
“Porque solo ven el corto plazo o porque quieren todo. Pero no se puede todo. En la época de Menem el tipo de cambio era una retención implícita, porque les podaba la renta y esa renta iba a los salarios. Todavía más que ahora. Hoy el campo gana muy bien con retenciones. Equipos del CENDA estudiaron esto y vieron que hoy la rentabilidad del campo es tres veces mayor que entonces”.

¿Cómo se puede explicar la inflación actual?
“Nosotros tenemos un enfoque teórico donde la inflación tiene que ver con la formación de los costos de producción. Costos reales, no expectativas. Primero dentro de los costos entran los salarios. Y otro condimento es que los salarios se mueven en función de los precios de los alimentos. Como Argentina exporta alimentos cuando sube el precio de las exportaciones sube el precio interno de los alimentos. Es una cadena vía precio de las exportaciones y salarios que incide en la inflación”.

Además aumentaron los salarios en términos reales
“Sí los salarios formales se recuperaron y son integrantes de los costos. Llega un punto que el empresario traslada el costo. El empresario quiere mantener su ganancia y el trabajador defiende su salario. Pero no son compatibles las dos cosas. Y no se puede dejar librado a la mano invisible del mercado. Y para regular eso hay que capturar renta del sector agropecuario para que los precios de los alimentos no suban (con retenciones móviles) o si hay shock externo por aumento de los alimentos y el salario real cae un 20% que se la aguanten los trabajadores o que si los empresarios ganaban 20 se conformen con 5. Alguien tiene que pagarlo. O si no hay que coordinar que todos paguen un poco”.

¿Y la inflación por emisión monetaria?
“Que la emisión genera inflación es erróneo. No ocurre acá ni en ningún lugar del mundo. Es al revés. Como suben los precios, luego se emite.  Además el circulante de Argentina en relación a su economía es uno de los más bajos de America Latina y en cambio tenemos claramente más inflación que Brasil”.
¿Qué medida puede tomar el gobierno?
“Yo creo que la mejor medida sería, para no dañar el crecimiento, hacer una política de ingresos, coordinar estos costos y precios grandes desde el Estado, con acuerdo de los sectores. Es una negociación bastante complicada y encima para controlar el acuerdo hay que tener un termómetro (INDEC) muy afinado que hoy está cuestionado. Espero que eso se arregle después de las elecciones”.

Otra crítica es el crecimiento del gasto
“Argentina tiene superávit externo y hasta se puede dar el lujo de tener déficit fiscal prolongado y financiarlo vía Banco Central y no va a pasar nada. El tema clave es el superávit externo. Por primera vez hay muchos dólares. Llegamos a crecer al doble que Brasil. Algunos sostienen que en la bonanza hay que ahorrar y en la crisis hay que gastar lo ahorrado. Chile tuvo superávit fiscal enorme y ahorró en un fondo anticíclico. Y creció a la mitad que Argentina. Pero en la crisis gastó y creció igual que nosotros. Entonces para que ahorraron? En el promedio creció más Argentina! Pero decían que éramos un desastre. Cuando pasó la crisis Argentina salió disparada como una bengala!”
También dicen que no es bueno crecer mucho
“Sí, dicen que es mejor crecer menos pero más parejo. Otro error. Nosotros somos un país subdesarrollado. Tenemos 7% de desempleo. Casi 5% de subempleo demandante. Tenemos 35% de informalidad laboral que es una forma de desempleo disfrazada. Eso no se resuelve creciendo al 3% anual. Tenemos que crecer 20 años a tasas altas”.

¿Y la distribución del ingreso?
“La distribución del ingreso mejoró pero sigue siendo mala. Mejoró mucho igual. Especialistas de La Plata (como Leonardo Gasparini) que además son anti kichneristas, muestran que la distribución en Argentina fue la que más rápido mejoró en America Latina. En Brasil, aunque mejoró hay un nivel de desigualdad enorme”.

¿El valor del dólar está bien?
“Todavía aguanta porque la competitividad depende también del tipo de cambio de los socios. Nosotros podemos vender a China y Brasil está apreciando mas el real entonces estamos bien. Aunque la inflación va limando el tipo de cambio. Pero no va a haber movimiento importante del dólar”.

¿Cuáles son las decisiones económicas pendientes?
“La política industrial, hacer política de sustitución de importaciones, que permite no sólo ahorrar divisas sino que además tiene un efecto interno en el empleo. Esto es central. Para esto hay que generar políticas desde el Estado. Por otro lado Hopenhayn de la CEPAL decía que se podía tomar el modelo de la Asignación Universal por hijo para hacer una política de viviendas en las villas. Y esto tendría un efecto muy importante  para bajar la pobreza a la mitad. En el año 2002 la inversión pública era “0” . Hoy está en 4,5% del PBI. Una gran parte es vivienda pero hace falta más y hay que hacerlo desde el Estado”.

¿Cómo es tu horizonte?
“Me interesa seguir trabajando en investigación. En enero participamos de un libro colectivo en España que se editara en Inglaterra sobre el efecto de la crisis internacional y eso nos puede abrir nuevas posibilidades”.

¿Y el horizonte del país?
“Yo no defiendo todo lo de este gobierno pero hay mucha crítica sin sentido. Incluso en la crisis internacional Argentina siguió mejorando en lo social. Y a la situación externa el gobierno le sacó muy bien el jugo. La política previsional fue muy importante, incluir más jubilados y subir la mínima. La Asignación por hijo fue central y la política de inversión publica también”.
“Disculpe -le dice una señora de la mesa vecina-, Ud que sabe tanto! por qué no le dice lo que hay que hacer a Boudou!” Y se va sin esperar respuesta.

¿Y la izquierda?
“Yo me siento de izquierda aunque no como antes. La clave no es que somos capitalistas. La clave es que somos un país subdesarrollado. Y el proceso de desarrollo necesita que el Estado tenga un rol central porque si no directamente no se hace y esto sería la jungla como en 2002. Si esto se encamina en una senda de desarrollo es porque el Estado va a intervenir más y mejor”.
“Che te viniste hasta acá! -Me dice sorprendido Fabián Amico ya en la calle-. Lo despido en la puerta del Ministerio de Economía y regreso hacia Plaza de Mayo. El se marcha con sus carpetas. Deben ser apuntes, mezclados, los que toma de estudiante, apuntes de periodista y de investigador que escribe.

Recuerdos rodantes

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Oscar “Cacho” López hoy pasa sus días en la despensa y mercado “Los Gurises” y disfrutando de la familia. Pero antes fue chofer de camiones y de casillas rodantes después. Las casillas se alquilaban para las filmaciones de películas y Cacho siempre dispuesto, hasta le tocó ser extra en la película El Faro.

Un mes conduciendo por el sur, visitando los glaciares, dos semanas en Uruguay asistiendo a los artistas de cine, luego de autódromo en autódromo alojando y haciendo amistad con los pilotos. Así era la vida de Cacho López por la mitad de los años 90. Pero antes de eso anduvo muchos, muchos kilómetros. Cacho creció en una familia humilde en la calle Alem a dos cuadras del hospital.
“A los 18 años –recuerda Cacho- me fui a trabajar a Buenos Aires con Pedro Memi. Hacía reparto de madera en un camión. Eramos varios muchachos de Roque Pérez entonces como Daniel Villar, el Gringo Belleza y el Negro Zapata. Después me fui a trabajar en camión a Entre Ríos con Rubén Alonso, luego a Misiones y finalmente me casé y me radiqué en Corrientes. Allí trabajé varios años en Ocasa en una camioneta de clearing bancario. Era el año 1982. Nunca vi una empresa tan organizada, era impresionante. Teníamos un reglamento muy estricto con velocidad de marcha y horarios. Por ejemplo cuando el neumático de la camioneta llegaba a los 60 mil km, se reemplazaba automáticamente porque no nos podíamos quedar de ninguna manera en la calle. Era cansador pero me gustaba. Hacíamos 1.200 km. por día, desde las 17:00 hasta las 7:00 hs. sin parar. Pero se ganaba muy bien porque nos pagaban igual que a los gerentes de los bancos. Mi jefe me decía “no vaya a pensar que usted en la calle está solo. Acá nadie está libre y no se perdona nada!” Las  camionetas tenían un numero en el techo para poder verlas desde el avión!
En el año 95 se separó de su primera esposa y regresó a Roque Pérez.
“Trabajé 6 meses en Avícola Roque Pérez. Un día cometí el error de llevar en el camión a mi hija. En Río Colorado mi acompañante se durmió y chocamos de atrás a un camión y luego un puente. Fue terrible. Mi hija fue despedida y se quebró las piernas. Fui echado inmediatamente de la empresa. Era una locura: andábamos sin descanso. Hacíamos 5 mil km por semana”.

Filmación de “El Faro” Cacho López junto a los actores Norberto Díaz y Jimena Barón.

Chofer de los artistas
“En el 96 conocí a Omar Vázquez que tenía casas rodantes y un hotel rodante y necesitaba un chofer. Entonces empecé a manejarle las casillas y la verdad es que fue un trabajo muy lindo que me devolvió a la vida. Mi primer viaje fue llevar en la casilla rodante a un empresario con su familia, 30 días por todo el sur del país. Un viaje hermoso. Luego trabajábamos para canal 13, canal 2 y ATC. Les brindábamos el servicio de vestuario cuando salían a filmar en exteriores. Fuimos a la filmación de la película “El Faro” de Eduardo Mignogna que se hizo en Uruguay. Los actores eran Ricardo Darín, Ingrid Rubio y Norma Aleandro”.
“También estuve en la filmación de la miniserie “Archivo Negro” con Rodolfo Ranni y en “Señoras y señores” con Gustavo Garzón y Mercedes Morán. Incluso a veces se necesitaban extras y a mí me hacían aparecer en pantalla. Por ejemplo en “El Faro” me pusieron de portero. Las protagonistas entraban y yo les tenía que decir “Buen día!”. Eso era todo pero en la película estoy!”
“Después anduve mucho tiempo en la casilla rodante con el programa de TV de Patricia Miccio”.
A la par de las casillas rodantes, Cacho manejó un hotel rodante de 15 metros de largo, tirado por un camión, con 11 habitaciones con 4 camas cada una.
“Podían dormir hasta 40 personas –cuenta Cacho-. Ibamos a las carreras porque los autódromos suelen estar lejos de los hoteles de la ciudad. Se llamaba “Suit Móvil Rent”. Siempre se llenaba porque los equipos de competición tenían sus casillas rodantes pero no les alcanzaba para toda su gente”.
“Dando el servicio de hotel en los autódromos conocí a todos los pilotos. Muchos se quedaban a dormir en el hotel móvil. Por ejemplo Fabián Hermoso, Fabián Acuña, Walter Alifraco. Un día vino el arquero de la selección Cavallero y yo no lo conocí. Los muchachos me cargaban!  Me hice muy amigo del piloto Hugo Rodríguez. “Te animas a correr” -me decía él- “Sería un sueño para mí” le decía yo. Un día en Mendoza me dice: “Cacho, llegó tu día, ponete el buzo que hoy vas a correr”. Pero ese día yo tenía dos casas rodantes a cargo! “No puedo -le dije-, no puedo dejar solos a los clientes”. “Ese día Rodríguez chocó con Tito Besone y terminaron todos en el hospital. Yo me salvé raspando!”


El “Suit Movil Rent” de 11 habitaciones.

“Yo era como la “mascota” en boxes. Me conocía todo el mundo.  Muchos dormían en el hotel y yo los despertaba a la mañana. Estábamos de jueves a domingo, a la noche había asados en todos los equipos! Un día se hospedó un campeón de motociclismo. Al otro día a la mañana salió de la habitación Pappo. “Vos sos el encargado” me dijo. Era un personaje! Y andaba en una moto Chopera”.
“El funcionamiento del hotel era complejo. Al llegar había que desengancharlo y plantarlo. Tenía dos tanques de 5000 litros de agua para los 11 baños. Calefacción a gas y una consola de electricidad que me llevó 6 meses entender.
Anduve 2 años con el hotel. Vi filmaciones, conocí muchísimos artistas, viví cosas que nunca había soñado y conocí todo el país. Pero dejé porque mis hijos pasaban mucho tiempo solos. Hubo un mes, por ejemplo, que estuve sólo un día en Roque Pérez. Entonces fue que abrí la despenda Los Gurises hace ya 11 años”.


Cacho Lopez en la ruta

“Yo soy una persona positiva. Mi sistema fue siempre ser amable y llevarme bien con todo el mundo. Por ejemplo en la despensa, el cliente siempre tiene razón. Si tengo que sintetizar mi vida tengo que decir que mi origen fue humilde pero he tenido una vida hermosa”.
Ya son las 17 hs y hay que abrir el mercado pero Cacho quiere seguir charlando y recordando. Le pregunto por qué hay tantos trofeos.
“Ah también corro carreras de Atletismo desde 2004. Este domingo entrené 25 km a la mañana y 25 a la tarde... Siempre fui emprendedor… también tuve una fábrica de hormigón en Corrientes. Hice de todo pero el trabajo en el hotel rodante fue un regalo de la vida para mí. Anduve y conocí muchas cosas… y lo más importante, siempre construyendo amistades”.