GRP 65 | Octubre de 2009

Charlas del corazón

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El Dr. Ignacio Elliff es el primer médico cardiólogo nacido en Roque Pérez. A los 38 años de edad ya tiene vasta experiencia y prestigio profesional. En una extensa charla hablamos de las principales afecciones del corazón y de la prevención, pero también de los pacientes, los mitos, la figura de Favaloro, la ciencia y de su actual vida en el campo en su casa de adobe.

En general tengo mucha admiración por los médicos, ellos tienen una proximidad al dolor, a la emergencia (que al común de las personas paraliza) y tarde o temprano a la muerte (que el común de las personas niega). Claro que el médico se va alimentando de las curaciones que realiza. Esa debe ser su mejor paga. Pero yo no puedo dejar de ver que lo otro existe.
En particular, Ignacio se ha ganado un respeto muy grande en nuestra comunidad. No sólo profesional, sino también por su cordialidad que es proverbial.
Fui a verlo con expectativas porque además podría conocer su amplia y hermosa casa construida en adobe! Lo encontré acompañado del siquiatra Conito Mc Cormick, razón por la cual la entrevista debió esperar pero la charla tomó caminos desconocidos de antemano.
Ignacio y Conito son descendientes de irlandeses. Y a su vez quien escribe y Conito descendemos de los Villa López. En el marco de esa familiaridad hablamos de antepasados comunes, de Juliana Gutiérrez y Pablo Villa que volvieron a Santander pero dejaron a su progenie en Roque Pérez, de un Mc Cormick que a pesar de ser gran tirador fue muerto en un duelo de pistolas, de que su matador festejó al año pero su hijo se atragantó y murió. Luego recordamos escritores irlandeses y argentinos. Cómo en toda charla amena, lejos del rigor, entreveramos al Ulises de Joyce con el Jacinto Chiclana de Borges. Me contaron también que en el bautismo irlandés todo el cuerpo se sumerge en agua menos el brazo derecho para que pueda alzar la copa y abrazar una hermosa muchacha. Aquella noche Ignacio y Conito ratificaron lo primero levantando varias copas de aperitivo Gancia.
Las casualidades existen para que ocurran –dijo Conito antes de partir-. Finalmente, cuando el jueves se volvía fría noche de viernes, Ignacio comenzaba recordando sus comienzos de médico en Roque Pérez:
“Me acuerdo perfectamente del primer día en el Hospital. Y de mi primera paciente, la madre de una colega. Al segundo día ya tenía quince citados! Por entonces atendía en La Plata y el viernes en Roque Pérez. Estaba muy bueno porque había mucho por hacer en cardiología. Luego la Dra. Alonso me invitó para hacer consultorio externo en CEDES y luego el Dr. Enrique Foffani me incorporó a su Clínica”.
“Me acuerdo cómo fue el ofrecimiento laboral –recuerda Ignacio- Vine a renovar el carnet de conductor y había faltado el cardiólogo Raúl Almada. Entonces Gotuzzo me dice “tenés que volver otro día porque no hay cardiólogo”. Yo soy cardiólogo -le dije-.”No te gustaría trabajar acá” Si, le contesté yo. “Bueno empezás a fin de mes” me dijo. Y eso no se olvida. Siempre le voy a tener gran aprecio porque me abrió las puertas. Lo mismo que la generación anterior de médicos cómo Foffani, Cardoso. Eso es invalorable”.
Ignacio, luego de su especialidad en Cardiología estudió la carrera de Diagnóstico por Imágenes, por la cual realiza Ecodoppler vascular. También es docente del Master de Ecodoppler en la Universidad Maimónides. Y luego realizó la especialización en Hipertensión.
“Es una carrera nueva que se dicta en la Universidad Austral -explica Ignacio-. La hipertensión es una patología prevalente, que la atienden los cardiólogos pero en el futuro la van a tratar los hipertensólogos. Entonces quise ser parte de la primera promoción de hipertensólogos, que terminamos la carrera a fines de 2008”.
“Actualmente viajo para aprender o para enseñar, pero sólo trabajo en Roque Pérez. También soy vicepresidente de la Sociedad de Cardiología de la Cuenca del Salado. Es una organización profesional donde tenemos actividad científica. Tenemos reuniones zonales donde hacemos presentación de casos clínicos y Congresos anuales. La actividad científica no tiene rédito económico pero nos permite relacionarnos con otros profesionales, viajar. El año pasado estuve en México con cardiólogos de todo el mundo, y eso es muy interesante”.

El avance de la cardiología
“Si nosotros tomamos la cardiología de hace 10 años y la actual se puede decir que ha cambiado totalmente. Cambiaron los métodos de diagnóstico. Por un lado para predecir la enfermedad coronaria a largo plazo. Antes nos ocupábamos de descubrir arterias tapadas antes de que ocurriera un infarto. Hoy tratamos de hacer diagnóstico para poder decirle a una persona si va a tener o no arterias tapadas dentro de diez años. Hay un gran desarrollo en la atención primaria, por ejemplo en el diagnóstico de laboratorio de análisis bioquímico y el diagnóstico por imágenes”.

¿Hay nuevas tecnologías en laboratorio?
“No necesariamente. Hay muchas cosas que estaban y no sabíamos que servían. Tanto en el laboratorio, como en el ecodoppler, como en los fármacos. Hay fármacos que ya usábamos y no sabíamos que eran tan útiles, y hay otros que ahora sabemos que eran contraproducentes y fueron eliminados”.

¿Habrá nuevos avances?
“Con seguridad. Así es la historia reciente de la medicina. Nos podemos remontar a la década del 50 con el primer cateterismo, a la primera angioplasma, a la primera cirugía cardiovascular no hace tanto tiempo. Ahora tenemos drogas que producen la regresión de la placa de ateroma! Estas drogas aparecieron desde el año 2000 en adelante. Esto es maravilloso porque antes tenías que abrirle el pecho al paciente. Ahora esta droga puede destapar las arterias. El futuro es promisorio. Lo que se viene es la vacuna contra la ateroesclerosis. Lo que se está buscando es lograr codificar a los linfocitos (que atacan las infecciones) para que actúen sobre la placa de ateroma. Esto parece ciencia ficción pero va a llegar. Conozco al grupo de trabajo de Argentina que está desarrollando esto. Son 10 o 12 grupos en el mundo que tienen su centro en Londres”.

Ya que tu especialidad es más cercana que otras al límite entre vida y muerte, ¿La relación con el paciente es más íntima?
“No sólo por ser cardiólogo sino también por ser “médico rural”. Estamos en un pueblo pequeño donde nos conocemos mucho. Aquí generalmente el paciente es probablemente un conocido y muchas veces un amigo. Entonces esto le da una carga mayor a la relación médico paciente. A diferencia de la ciudad, nosotros cómo médicos sabemos con que “bueyes aramos” y la desventaja es que le ponemos carga afectiva y en eso “se nos va la vida”. Pero en el balance prefiero la relación que existe en un pueblo como el nuestro. En la ciudad se cierra la puerta y la relación termina. En cambio en Roque Pérez la ficha es un simbolismo porque entra el paciente y yo conozco todo su problema”.

¿Cómo somos como pacientes?
“Al cardiólogo le gusta el paciente que viene sólo y no el que lo trae la mujer. En general la mujer viene sola y el hombre con su mujer. Eso es una constante. Nosotros queremos al paciente que de verdad está dispuesto a cambiar, por ejemplo, sus hábitos de vida.
Estuve en un Congreso en Suecia, y un cardiólogo, dueño de un centro cardiológico muy grande, me decía luego de escucharme hablar sobre Roque Pérez. “Ignacio esa es la cardiología lo que me hubiese gustado hacer a mí!” La relación con el paciente en una comunidad chica es impagable. Yo a su vez admiro al médico único de un pueblo que le toca atender desde un parto hasta un infarto. La super especialidad es buena pero tiene el riesgo de no poder ver al paciente en su conjunto”.

Cada consulta es un desafío
“Lo primero es determinar si el paciente tiene algo o no tiene nada. Si el paciente es sano hay que convencerlo de eso. Porque eso cura y lo contrario enferma. Es importante también convencer al sano de su salud. Sobre todo en cardiología donde el fantasma del cardiólogo es la muerte súbita”.

¿Es real el mito de la persona que sale muy bien de los chequeos y luego fallece?
“No es un mito, es una realidad, porque no existe la tasa de error cero. Tenemos que ir achicando el margen de error, haciendo diagnóstico, charlando con el paciente y aplicando los métodos que estén al alcance. Pero aunque sea del 1% el margen de error existe (acá y en la mejor clínica) y el paciente lo debe saber”.

¿Por qué se da la muerte súbita?
“Hay muchas causas. La muerte cardiaca se relaciona principalmente con la enfermedad coronaria o con la enfermedad arrítmica. A su vez la enfermedad coronaria se relaciona con factores modificables como hipertensión, colesterol, tabaquismo, sobrepeso, sedentarismo. Lo cierto es que se está observando que hay un grupo de pacientes que tienen muchos factores de riesgo y viven mucho y otro grupo chico, sin factores de riesgo, con eventos coronarios a temprana edad. Y la respuesta está en la genética. Hay factores protectores que se están estudiando para saber por qué hay personas de 90 años con colesterol alto y arterias limpitas y jóvenes con colesterol normal que tienen arterias con placas. La ingeniería genética nos va a poder dar respuestas para la prevención”.
“Tenemos que descubrir a los pacientes con bajo riesgo teórico y alto riesgo real. Porque la persona obesa, que no camina, fuma y es diabético sabe que tiene riesgo. El problema es el paciente que es deportista, que no tiene síntomas, tiene colesterol bajo y un día hace un infarto. Uno de los padres del aeróbic murió de muerte súbita. En la autopsia se le encontraron 3 lesiones coronarias y era un paciente que había hecho actividad física toda su vida. El desafío de la cardiología actual es identificar a las personas con bajo riesgo que van a tener un evento coronario”.

El riesgo del estrés
“Sabíamos que el estrés era importante pero ahora está incluido a las tablas de riesgo y es mucho más importante de lo que pensábamos. Quizá el más importante de todos!”

Consejos para cuidarse
“Una vida sana en todo sentido. Tener colesterol bajo, no fumar, no tener sobrepeso, hacer actividad física regular, mantener baja la presión arterial, si es diabético corregir esa variable. Todo esto ayuda mucho a bajar el riesgo vascular. El estrés es el factor más difícil de cambiar. Una pastillita no le va a sacar el estrés. Yo les digo a mis pacientes que el cambio debe venir de adentro hacia afuera.

¿Cuál es la patología mas frecuente?
“Lejos es la enfermedad coronaria y la vascular. Más de la mitad de la población del mundo se va a morir de una enfermedad vascular. Supera al cáncer, a los accidentes y a las guerras. Los principales son el infarto agudo de miocardio y el accidente cerebro vascular. Hay que entender que cuando un paciente tiene una enfermedad coronaria su enfermedad no está limitada sólo a las arterias coronarias porque la enfermedad vascular no es selectiva. Si se manifiesta en un órgano seguramente los otros están afectados también.

¿Realmente el corazón es un órgano muy noble?
“Si entendemos por noble, trabajador, seguro que sí. Por algo le dicen el bobo, porque no descansa nunca. Produce 100 mil latidos por día. Cada vez que veo un holter me sorprendo. El cerebro es lo más importante. Pero si el corazón se detiene el cerebro en 3 minutos se muere.

¿Tenés críticas del sistema de salud en general?
“Daría para otra charla porque es un tema muy amplio. Seguro hay muchas falencias. Venimos de una medicina muy personalizada, de antaño, a una muy sofisticada y muy cara en la actualidad. A veces es poco eficiente por lo despersonalizada. Creo que el equilibrio entre la tecnología y la atención personalizada es lo ideal. Por ejemplo EE.UU. tiene un sistema de salud bastante quebrado. Tiene alta complejidad pero resultados relativos muchas veces. Yo digo, por ejemplo, que tenemos una eficiencia superior a Nueva York en el tiempo que transcurre desde el infarto hasta que se destapa la arteria. Lo ideal es que se realice en menos de una hora. Nosotros lo hacemos en 30 a 40 minutos. En Nueva York, sumando el traslado de la ambulancia lo hacen casi a las dos horas. Por eso nosotros tenemos menos chances de complicaciones”.

¿Si no tenemos dinero no accedemos a la mejor atención?
“Eso puede tener distintas lecturas. Si el paciente tiene obra social es cierto que enviarlo a hacerse un estudio es más simple. Si no es toda una tarea para el médico. Y si el paciente no tiene obra social el Estado realiza la atención con bastante solvencia.

La frase más cruda suele ser esta: “Si no tenés plata te morís”.
“A veces te morís con plata también. No, yo no veo el por qué. En realidad te morís de todas maneras. Seguramente sin plata tenés peor hotelería, las cosas son más engorrosas. Pero no te morís por no tener plata. Yo no veo eso”.

¿Qué hay hacer cuando alguien tiene un ataque?
“Lo primero es llamar a la asistencia, pedir auxilio. Si alguien tiene un síntoma y esta solo, lo primero es avisar.Yo también recibí ese mail que recomienda frente al dolor de pecho, alternadamente toser y respirar profundamente. Pero no hay evidencia científica de que eso sirva y la verdad no me parece. En Roque Pérez lo que hay que hacer es llamar al 107, dar la ubicación y dejar la puerta abierta”.

¿Y la gente que está alrededor que debe hacer?
Lo ideal, si hay pérdida de conocimiento, es una reanimación básica. Pero no todos están preparados. Esto es una falencia nuestra que debemos capacitar en RCP. Pero lo ideal es consultar al menor dolor y no esperar a tener un infarto en la casa”.

¿Cómo será tu carrera de aquí en más?
“El objetivo que yo persigo es tener cada vez más prevención y menos eventos súbitos. Sin una estadística clara igual lo puedo palpar: Al principio teníamos muchos eventos súbitos. Al cabo de diez años disminuyeron porque la prevención ha dado resultado. Le hemos bajado el colesterol a mucha gente, por ejemplo. Hacer prevención primaria y secundaria es el let motiv del cardiólogo. Y por supuesto quiero seguir haciendo docencia y especializándome”.

La figura de Favaloro
“Fue alguien que marcó un antes y un después en la cardiología. Favaloro, con la cirugía de bypass, cambia el pronóstico en el enfermo coronario. Favaloro es reconocido por ello en el mundo. También lo es el Dr. Palmás con la invención de la angioplasma con stend. Palmás es nacido en La Plata y trabaja en California. Dos argentinos, de La Plata, han modificado la historia de la cardiología mundial. Por Favaloro además admiramos su figura humanista. El generó escuela y permanecerá en el tiempo. Y tenía una personalidad muy interesante”.

¿En qué circunstancias lo conociste?
“Te podría decir que nos conocimos en calzoncillo! -se ríe-. En realidad nos cambiamos al mismo tiempo en el quirófano. Favaloro vino a La Plata a operar a una paciente mía. Yo fui temprano y el también. Entonces estuvimos charlando una hora y eso fue irrepetible. Me acuerdo de esa primera vez. Y la última vez también la recuerdo: en un Congreso en Rosario. Estaba en un rincón, sólo. Y me llamó mucho la atención que nadie estuviese charlando con él. Cuando falleció me enteré porque me llamó un paciente. Realmente fue una lástima”.

La casa de barro
“Surgió un poco por casualidad. María conoció un viernes a Carlos, que es un santiagueño excepcional, muy buena persona, que además es quien realizó la restauración del rancho de Perón. Yo lo conocí el sábado y el lunes comenzamos! Cuando la obra fue avanzando y vimos que iba a ser confortable y que a los chicos les gustaba mucho entonces decidimos quedarnos a vivir acá. Lo más interesante es que participamos activamente todos los integrantes de la familia en la decisión y en parte de la construcción. Y es muy especial la calidez de una casa construida con la tierra misma, rescatando la tradición de nuestros abuelos. Quisimos que no hubiera plástico: Acá hay tierra, madera y metal. Y además estoy en el campo donde nací”.
La casa es cálida, el anfitrión también. El “rancho” es una enorme L orientada hacia donde sale el sol. En la despensa, ex profeso, se puede ver una pared sin revocar, hecha de hermosos ladrillones de barro, paja y estiércol de caballo, asegurados por alambres. Los pisos alternan el cemento alisado en el star y pisos flotantes en los dormitorios. En la cocina hay un viejo mostrador de almacén. Aquí Ignacio está en contacto con el campo y eso le devuelve una paz que, según él mismo cuenta, estaba en riesgo cuando vivía junto al consultorio. Los cardiólogos también se estresan, rompen teléfonos, jarrones y recetas. Pero ahora se lo ve apacible. En el sillón de la galería, con el aire frío que llega directo desde las estrellas, enciende otro cigarrillo. Lo veo tranquilo, satisfecho. Hasta planea hacer una quinta, me cuenta. El celular sigue en silencio. Hoy ningún corazón llama.

No tenés cabina!

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Taller Walter incorporó una cabina horno presurizada. Dialogamos con Walter Jachini y con Roberto Roca sobre las ventajas de esta tecnología y sobre el oficio artesanal del chapista.

 

Walter Jachini está terminando la instalación de la cabina horno presurizada. “Igual ya la estoy usando para pintar - cuenta entusiasmado. Me falta ponerle las luces. Va a quedar muy bonita”.
Por primera vez va a existir esta tecnología disponible en Roque Pérez, que es como se trabaja en los talleres de las grandes ciudades. De todos modos estos especialistas en chapa y pintura, en rehacer autos abollados, sostienen que el trabajo sigue siendo sumamente artesanal.
“Hoy existen muchas máquinas que ayudan pero esto sigue siendo una artesanía –asegura Jachini-. Yo lo comparo con el trabajo de un escultor. Yo siempre digo que el trabajo queda de acuerdo a como es uno y a la dedicación que uno le pone al trabajo. Además es algo para lo cual no existe escuela. Se puede estudiar muchas cosas pero no existe una carrera de chapista”.
Y a propósito de que no existe escuela nos preguntamos cómo aprendieron este oficio Walter y Roberto.
“Este es un trabajo que yo hice toda la vida, desde los 12 años –cuenta Roberto Roca-. Aprendí al lado de mi papá Valentín Roca, que tenía taller junto a la antigua agencia Studebaker en la calle Alberdi. Cuando Walter Jachini me invitó a trabajar yo le dije que cuando me jubilaba en el Banco charlábamos. Y hoy ya jubilado tendría que estar más tranquilo pero esto me apasiona, estar trabajando arriba de un auto es mi locura”.

Roberto Roca y Walter Jachini. Detrás la nueva cabina presurizada

“Yo crecí en el campo y siempre estuve entre los fierros – cuenta Walter Jachini acerca de sus comienzos-. Tenía soldadora y hacía chucherías. Y de grande se me despertó esto que es una pasión y ya lo llevo en la sangre. Yo arranqué con un Renault 6 que me compró mi papá para venir a estudiar desde el campo. Y como estaba todo destartalado lo arreglaba yo. Y así empecé. Y luego alquilé esta esquina y abrí el taller. Ahora estoy cumpliendo 20 años de trabajo en el taller de chapa y pintura. A veces reniego pero me gusta mucho!”
“Siempre comentamos con el Mono Roca, que cuando terminamos un auto es una satisfacción –dice Walter-. Nosotros hacemos muchos autos chocados. Incluso les sacamos fotos para ver el antes y el después. Uno invierte tantas horas en el trabajo que hasta nos da lástima entregarle el auto al cliente. Porque nosotros lo hacemos como si fuera nuestro auto. Por eso se trabaja con mucho cariño. Y eso es lo que veo también en el “Mono”, que tiene 64 años y sin embargo viene todas las mañanas a trabajar con todo el entusiasmo”.

La cabina presurizada
“Es un sueño que tenía del primer día –confiesa Walter Jachini-. Con la calidad de los autos que hoy existen, queríamos tener un horno presurizado porque ya no se puede competir con la calidad que traen los autos de fábrica. Cuando yo empecé existían las pinturas acrílicas. Hoy la mayoría de los vehículos, a excepción de los utilitarios y los camiones, están pintados con sistema bicapa y con pinturas de poliéster”.
“Primero pude comprar la máquina para hacer los colores. Tuve que hacer varios cursos de colorimetría porque es un tema complejo. Para que tengas una idea en este momento en la PC tengo cargadas las formuladas de 240 mil colores nacionales e importados. Por ejemplo si vos me pedís el color de la Ferrari yo lo tengo. Son copia fiel de los colores de fábrica. El tema es que, en un auto usado, hay que tener en cuenta el desgaste de los colores. Y además trabajo con pintura Glasurit que es la que usan la mayoría de las terminales de automóviles”.

¿Cuáles son las ventajas del uso de la cabina presurizada?
Jachini explicó: “Muchas ventajas tenemos. Primero mayor autenticidad y calidad en el acabado del auto. Con el secado al aire libre no se logra esto. Y también mayor agilidad en el trabajo porque con el método tradicional el auto no se puede entregar el mismo día que ha sido pintado. Además era necesario lustrarlo antes. En cambio con el horno no se necesita hacer el lustrado y se ahorra tiempo y trabajo”.
“El ambiente del horno es presurizado –continua Walter-. Significa que dentro hay 30 veces la presión que existe afuera. Esto impide que pueda entrar cualquier impureza a la cabina. Además se pinta con mucho menos presión que la que se usa al aire libre. Y esto es mejor porque hoy en día los colores metálicos o perlados están compuestos realmente por metales. A mayor presión los metales de la pintura chocan contra la chapa y se desparraman de manera no uniforme, produciendo diferencias en el color. Este problema no existe en la cabina presurizada. Y finalmente luego de pintar, el horno alcanza los 80º grados (o la temperatura requerida) la pintura se seca en 15 minutos y el auto ya está terminado”.

Hace unos años intentaron hacer una cabina “casera”.
“Sí, cómo la cabina es costosa y nunca llegábamos a tenerla –cuenta Walter-, hace unos años atrás intentamos hacer una con Gabriel Olmos. Pedimos por Internet los planos a una empresa fabricante de España y pensábamos adaptarla a nuestras necesidades. Después por falta de tiempo nunca pudimos llevarla a cabo. Además el funcionamiento es muy complejo”.

¿El nuevo horno qué características tiene?
“El horno lo compré en una metalúrgica de Florencia Varela. Sus dimensiones son 7,30 por 2,90. Es un habitáculo hermético donde se crea una atmósfera controlada. Se aumenta varias veces la presión del aire que además se renueva 30 veces por minuto. A su vez cuenta con una caldera que inyecta calor desde el techo. En el piso hay una fosa que va sacando calor e impurezas. Además es una tecnología ecológica porque los gases finales son filtrados y no son tóxicos”.

Expectativas
“Yo siempre le insistía a Walter, -dice Roberto Roca- con poder trabajar con el horno. Hoy es impresionante el resultado que se puede alcanzar. Las pinturas parecen porcelanas!”
“Además hoy los autos son muy caros –explica Walter- y uno no puede arruinarlos en un rato pintándole una puerta de otro color. Es de mucha responsabilidad este trabajo y la tecnología y en particular la cabina presurizada nos ayuda a satisfacer mejor la demanda de los clientes. Con nuestro trabajo buscamos buen acabado final y también una buena durabilidad”.

Otra novedad
“Estamos a punto de adquirir una máquina sacabollo –cuenta Walter-. La idea es retribuir al cliente su confianza”. “Es una máquina eléctrica y computarizada –explica Roberto- . Tiene un sistema basado en una soldadora de punto. Lo más importante es que se puede desabollar un auto, por ejemplo, sin destapizar un panel de puerta, sin herir la estructura del auto y agilizando el trabajo”.
“El está mas entusiasmado que yo”, dice Walter refiriéndose al Mono Roca. Ambos se ríen y apuran otro mate, lavado y tibio, según ellos, mate bien de taller.

Begueríe en la web

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En el blog de Clarín, los beguerienses se reencuentran con amigos y familiares distantes y renuevan su amor por el pago chico.

Foto: Miguel Middonno

Desde hace dos años los beguerienses, además de cruzarse todos los días en las tranquilas calles de su pueblo, se dan cita en Internet y comparten emociones y añoran el pueblo que latía junto al ferrocarril provincial, defienden su actual estilo de vida tranquila y su lucha para salir adelante.
Lo más interesante es que en el blog se dan cita los beguerienses que están desparramados por toda la Argentina y hasta en el exterior. Cómo decía unja de las “mensajeras” somos muchos más de 354 habitantes en Carlos Begueríe “porque aunque muchos nos fuimos seguimos siendo de Begueríe”. Aunque sorprende, es lógico que los beguerienses estén por todas partes. En épocas del ferrocarril provincial había más de 3 mil habitantes y desde el cierre del ramal en 1961muchísimos tuvieron que emigrar. Primero los ferroviarios y sus familias, luego muchos más ya que sufrían el drástico achicamiento de la que había sido una comarca pujante.
Volviendo a los encuentros en la web, todo comenzó cuando el diario Clarín publicó en su sitio de Internet, en el marco del trabajo “Argentina Pueblo a Pueblo” unas hermosas fotos realizadas por Miguel Middone y una breve reseña titulada: Begueríe, un pueblo que le da pelea al olvido.
A partir de entonces, los beguerienses distantes empezaron a enviar mensajes emocionados, llenos de recuerdos. Y en seguida se sumaron los que siguen afirmados en la pequeña localidad. Y así empezaron los reencuentros ¿Ud es el “rubito” -pregunta Mariela- que cuando tenía 2 años se colgaba del alambrado y mi mamá Nidia lo llevaba cuando iba a hacer las compras al almacén de Rodríguez? ¿Te acordás –escribe Sandra- cuando íbamos de vacaciones a la casa de la abuela María, y jugamos a la casita debajo de la planta de higo con tarritos y botellitas y tu mama Nelly nos espiaba por la ventana?, “Mi mamá tenía una prima que se llamaba Olinda. Me gustaría saber que fue de ella”, pide Sebastián. Y así van y vienen los mensajes desde La Plata, Avellaneda, Roque Pérez, Olavarría, Tapiales y hasta de Canadá.
Gracias a este fenomenal medio de comunicación que hoy es Internet los beguerienses, además de recordar viejas historias y destacar la paz del pueblo y la amabilidad de su gente, aprovechan a saludarse para el aniversario de la localidad, que fue el 4 de agosto y a convocarse para el almuerzo que se realizó el pasado 11 de octubre.
SI ud es de Begueríe o quiere saludar a un conocido de allí la dirección es: http://weblogs.clarin.com/puebloapueblo/archives/2007/11/mostranos_hoy_carlos_beguerie.html, o si no simplemente buscar “Begueríe” en el google y buscar el mismo link allí.
Aquí queremos transcribir las entradas del blog que más nos gustaron porque hablan de aquellos tiempos dorados o porque hablan de la felicidad que sienten hoy los beguerienses de tener su lugar en el mundo.

Mensajes
- ¿Cuándo entenderán nuestros gobernantes que los trenes son las venas de la Argentina?. En los 90 una manga de ladrones pretendieron matarlo. Pero, si bien agoniza, el tren no ha muerto. ¡Recuperémoslo!, es el desafío. (Juan Pablo Gómez).
- … la nostalgia me invita a volver, y con todo el dolor que sé que me vá a causar, antes de irme de esta vida, espero poder volver aunque sea por un día y revivir todos esos gratos recuerdos. (Susana di Pietro).
- Sigo visitando Begueríe a menudo … la verdad es que día a día crece mucho este pueblo a pesar que falta el tren (Karina Poggi).
- …Mi hija fue al jardín y me encanta el trabajo de las docente rurales ya que todo lo hacen con mucho amor… Carlos Begueríe es un paraíso para vivir y pasar días para descansar…entre todos podemos hacer que Begueríe crezca mucho más. (Maria Elisa Poggi)
- Fui durante todos los veranos en mi niñez, a este pueblo entrañable. Recuerdo infinidad de anécdotas: los torneos de “baby fútbol” en el Club Social eran fabulosos. Se hacían los domingos y comenzaban a las 17 y finalizaban alrededor de las 00hs. con 10 o 12 equipos de los pueblos de la zona (Larre, Barrientos, La reforma, Tronconi, Lobos, R. Pérez, Blaquier). Lo que aún me sorprende de esto es que yo contaba con 8/10 años e iba solo! ( mi abuela Mercedes vivía a 3 cuadras) ya que a nadie se le pasaba por la cabeza algún incidente. En aquella época (estoy hablando de los años 78/82) había un solo teléfono por telediscado que estaba en el club Social, que se hacía vía Roque Pérez. TV solo llegaba Canal 2 (actual América) por una repetidora entre las 19 y las 00hs. Colectivos: uno por día y si no llovía! (Rubén Clausel).
- A los queridos amigos de Carlos Begueríe queremos hacerle llegar un gran saludo y decirles que siempre recordamos a nuestro querido pueblo. Cariños de Aníbal Malisani y Nelly Grasetti. (Gabriela Malisani).
- “Recuerdo con mucha felicidad cuando éramos chicos e íbamos a pasar las vacaciones de invierno a Begueríe. Todavía tengo en mi retina el Hotel de los abuelos Di Cataldo y el campo de los abuelos Troncoso. Los abuelos de uno de mis amigos mas querido, Gabriel Troncoso. Recuerdo cuando íbamos a cazar palomas al galpón de máquinas de la estación del ferrocarril y los partidos de Fútbol con el pato Sosa de Lobos, compañero en la primaria. Qué linda época!! Que inolvidable!!!” (Sergio Rosciano).
- “Mi madre Olga Di Cataldo es de ese maravilloso pueblo, en donde pase muchas vacaciones y fines de semana en la casa de mis abuelos, que tenían el hotel del pueblo, bar, billar y un salón , en donde todos los días se reunía la gente, y mi abuelo enfrente una peluquería y tienda, la gente de Begueríe se acordarán de Doña Rita y Don José, mis queridos abuelos. Me alegra que amigos que me acompañaban cuando éramos chicos hayan recordado con cariño aquellos tiempos en estas paginas” (Gabriel Troncoso).
- “Mis parientes me cuentan de la esplendorosa realidad de este pueblo en los años 50 que en 1961 dejo de albergar a 180 familias ya que fueron trasladados todos los ferroviarios son innumerables las anécdotas de mi viejo el toro Brandoni y de mi tío Abel Brandoni. He ido infinidad de veces a este hermoso pueblo que tiene y que debe seguir existiendo” (Leandro Brandoni Bonino).
- “Hace 22 años que estoy viviendo en mi querido pueblo al que amo, mis padres tienen panadería en la que trabajamos en familia… Con la gente en lo que podemos nos ayudamos unos a otros…(cuando) se nos incendio un tractor y una arrolladora, no tenemos palabras para agradecer a los bomberos voluntarios de C Begueríe y de R Pérez que también tuvieron que venir, a los vecinos que eran hormiguitas sacando lo que se podía salvar, esa es la unión que tenemos en este pueblo”. (Mariela Nanni).
- “Viví en Begueríe hasta los 7 años tiempo que mis Padres se fueron a La Plata. De tanto ir a los bailes del pueblo, que eran bárbaros, con la orquesta de Di Pietro; Giles Vera y otros, me hice de novio en Begueríe y me casé con Delia Bruno, hija de José Bruno que tenía la usina generadora de electricidad que daba luz al pueblo. Los de aquella época se acordarán de la señal que se hacía antes de apagar los motores hasta el otro día. Tenemos una linda historia en ese pueblo y de ese entonces muchos recuerdos”. (Carlos Ruiz).
- “Necesitaría que me hagan asfalto para trasladarme con mi colectivito viejito hasta Roque Pérez. Estoy orgulloso de mi pueblo porque me agrada mucho y es lindo” (Orlando Rossi).
- “Me encanta vivir en Begueríe, no me iría nunca porque tengo todo!! Tengo amigos, familiares, y todos los servicios (teléfono, Internet, cablevisión, agua corriente, colectivo que va todos los días” aguante orlando”. (Jennifer Cabral Fernández).
- “Mis tíos tenían una carnicería era el Chulo Figueroa con su esposa doña Emma. Quien no recuerda al lechero el rengo Ireizos, a Pocho Lacunza o al Hormiga Negra. También los partidos de fútbol, el clásico Social y Juventud. También fui alumno con mi hermana Marisa de esa hermosa Escuela Nº 7 (Walter A Rodríguez).
- “Voy a ir para semana santa solo para traer roscas de la panadería, las mejores roscas de Pascua las hacen en Begueríe” (Maria Elisa Poggi).
- “Me hubiese encantado conocer el pueblo en la época del ferrocarril, debió haber sido lindo conocer los trenes a vapor . Que lastima que sacaron los trenes, porque era la vida para el pueblo …Mucha gente se fue pero sin embargo es muy lindo y espero que vengan a conocerlo.” (Neyen Muyre, 11 años).
- “Se acuerdan del bar de Bruno, Ceferino, Maspicardo, E.Birocho, Dipietro, Pacheco, Feliciano, Chueco García, hnos. Balcarce, Suárez, flaco Cristia, Jesús Girón Pila, Leal, Robaldi, Luis Barberine,”La sombra del gaucho de Onesimo Sutherlan”, la esquina de Juana de Juana Quintieros y Rubén Campeche”, Belauzaran,”La Cambicha” pista de baile de Gozanti, bueno yo puse todo lo que me han contado así que si faltan o hay algo que esta equivocado escriban... (Dario)
- “La fiesta del pueblo es muy linda pero para los carnavales son lo más, las carrozas, los disfraces y después pasá por la panadería y comprá tortitas negras y después me decís.” (Lily Reinaga de Avellaneda).
- “Cuando Begueríe… brillaba con todo su esplendor, con su ferrocarril, los distintos comercios y el ir y venir de gente que nos visitaba de otros pueblos… todos los domingos teníamos fútbol, con los equipos Social ò Juventud y a donde ellos jugaban, nosotros los seguíamos para alentarlos. Luego, por la noche, baile y que baile, con la orquesta de Oscar Di Pietro (mi tío), que tocaba de todo un poco ...Ese día José Bruno cortaba la luz más tarde… Teníamos el tren diesel que pasaba a las 4 de la tarde y el nocturno a las 11 de la noche, bueno para nosotras, las chicas era un paseo que no lo podíamos perder, caminábamos de punta a punta la estación, mirando a los muchachos del lugar y también por si bajaba algún forastero! Para nosotros era toda una fiesta... Lo que me gusta es ver como esta gente que escribe en este sitio, defiende y promociona el pueblo con garra, con entusiasmo, es admirable!” (Norma Beatriz Gómez).