La Guía de Roque Pérez 103 | Mayo de 2017

De tendero a locutor, de consejero a concejal, de saco azul y todo terreno.  Enrique Galán le estrechó la mano al Presidente Alfonsín y fue el disc jockey de “El Tatú”.

Enrique Galán saludando al presidente de Alemania. Atrás  Don Américo Carabajal

Enrique Galán ha sido parte de la vida social e institucional de Roque Pérez. Al frente más de 50 años de la tradicional tienda “Gran Barato Roma”, se hizo tiempo también para abrir “El Tatú” la primera confitería bailable local y para crear la propaladora. Como militante radical, fue primero Consejero Escolar y en los años 80, como Presidente del Concejo Deliberante fue fiel escudero de los intendentes Federico Bolla y Jorge Cravero.

Es una costumbre del cronista recorrer la historia local. Y en esa tarea, Enrique “Quiquí” Galán siempre es una persona de consulta. Por eso lo visité para conocer la historia de “El Tatú”, recordado lugar donde los jóvenes de los años 60´ comenzaron a bailar de un modo diferente y una música nueva. Claro que existían los bailes de club y siguieron existiendo. Pero como ocurría en las “boite” de Buenos Aires, en “El Tatú” fue donde se empezó a bailar a media luz, donde el traje y la corbata convivían con la ropa sport  y donde se podía bailar apretado un lento como “Venecia sin ti” de Charles Aznavour.

Ya nos contará Quiquí Galán de la primera confitería bailable de Roque Pérez. Pero yo les adelanto que la charla que comenzó por “El Tatú” derivó en las historias de algunas instituciones de nuestra ciudad, en el problema eléctrico que tuvo que solucionar el intendente Federico Bolla y hasta cómo Quiquí fue el cronista del tornado en radio Mitre. En definitiva, una charla para volver a recorrer parte de la historia de Roque Pérez.

Quiquí, has estado tantos años en la tienda Gran Barato Roma pero también en muchas actividades más!

“Si la verdad es que he estado en todas! -Reconoce Enrique Quiquí Galán-. Fui Presidente del Concejo Deliberante y hasta fui intendente interino, algunos días, cuando se enfermó Federico Bolla. Estuve en la Comisión de Olimpo, en el Club de Leones, con los “Amigos de la calle Mitre”, inicié la propaladora y fui presidente de la Cooperativa Eléctrica”.

 

1930: construcción del edificio de la tienda Gran Barato Roma

Para comenzar cronológicamente hay que decir que Enrique Galán nació en el año 30, hijo de Enriqueta Barrassi y Teodoro Galán. Enriqueta había nacido en Roque Pérez y Teodoro nació en España, en la provincia de Soria, en un pueblo de pastores llamado Riba de Escalote.  Llegó a la Argentina en barco en 1911, se radicó en Morón y allí conoció a Joaquín Abad, dueño de la tienda Gran Barato Roma.

“Mi padre vino a trabajar a Morón de cadete en una tienda –recuerda Quiquí-. A la noche dormía sobre el mostrador. Después vino a Roque Pérez. El Gran Barato Roma era una tienda mayorista en la calle Rivadavia de Buenos Aires que tuvo que cerrar cuando se amplió la Avenida 9 de julio. Entonces distintos empleados se llevaron el nombre y abrieron tiendas en otras ciudades, Gran Barato Roma en Roque Pérez, Tienda Roma en Saladillo, en otra ciudad de Entre Ríos creo que también”.

En el año 1917 Teodoro Galán viene a Roque Pérez para trabajar en la tradicional tienda de calle Berro y 9 de Julio. El edificio original era bastante bajo y con mucha madera.  Teodoro comenzó como empleado pero en 1925 compró el comercio. En el año 30 la tienda Gran Barato Roma se incendió completamente.  Enrique tenía apenas meses de vida y su hermana Niní no llegaba a los dos años. “Mi padre pudo rehacer la tienda gracias a los proveedores que le dieron mucha mercadería para continuar la actividad y afrontar las pérdidas” explica Quiquí.

En 1932 se inauguraba el edificio nuevo de la tienda Gran Barato Roma. Es el que permanece hoy como sucursal de Hendel.

“El nuevo edificio fue construido en el 31 por los hermanos Barnich de Roque Pérez” cuenta Quiquí y me muestra una foto donde se ven las paredes a medio levantar.

Fue creciendo Quiquí imbuido en el ambiente de la tienda aunque su a padre, solía contar Niní, no le gustaba que estuvieran en la tienda porque sí.

Ya adolescente, Quiquí partió para cursar la educación secundaria que por los años 40 no existía en Roque Pérez. “Yo estudié en el Colegio Euskal Echea de Lavallol –cuenta Quiquí Galán- , es un colegio católico salesiano, de origen vasco y está sobre la Ruta 205, frente al edificio de la Biecker. Era una escuela secundaria mixta. Allí estaba el segundo órgano del país, que era grandísimo”.

“Cuando terminé la secundaria –recuerda Quiquí-, como no iba a continuar ninguna carrera mi padre me dijo vení a trabajar a la tienda y me dio la escoba. Así empecé  en la tienda Roma. Después mi padre falleció joven, a los 69 años y tuve que hacerme cargo de la tienda”.

¿En los años 60 abriste la primera confitería  bailable de Roque Pérez?

“Sí, abrimos la confitería “El Tatú” junto a Amadeo “Liete” Crespi. Estaba en la esquina de Belgrano y Mitre (hoy funciona allí una librería). La inauguramos el 25 de diciembre de 1966. La hermana de “Liete” Crespi tenía un Tatú, que es un armadillo bastante grande (Tatú carreta). Colgamos en la pared el tatú que estaba embalsamado sobre una madera, y eso le dio el nombre a la confitería. Era un bar para tomar unos tragos pero yo pasaba música y se dio que los chicos empezaron a bailar a pesar que en el lugar no había mucho espacio. Pronto se hizo conocido en la zona y venían jóvenes de varios lugares. Hasta el famoso humorista Miguel Angel Cherutti contó en la TV que venía desde Cañuelas a bailar a “El Tatú” en Roque Pérez”.

 

“Liete” Crespi y Quiquí Galán en la inauguración de El Tatú.

 

Se armó el baile en El Tatú!

Quiquí Galán junto a las princesas Srtas. Bianchi y Pillapoco

“Liete y Zulema Morlini se encargaban de atender la barra, el “Loco” Alegre era mozo, atendía las mesas y yo era el disc jockey, me encargaba de pasar música y de manejar las luces –cuenta Quiquí-. Fue la primera confitería bailable. Y cómo en los lugares que existían en Buenos Aires, se bailaba a media luz, teníamos juegos de luces en un doble cielorraso. En las ventanas poníamos luces de neón que se prendían y apagaban. Yo viajaba a Buenos Aires y traía la música de moda”.

Quiquí abre unos paquetes y me muestra los discos de entonces: Aparecen los discos de Trini López, Les y Larry Elgart (jazz) Astrud Gilberto (bossa), Percusive Jazz, Tom Jobim, “Música en Libertad”. “Pasábamos los discos de “Modart en la noche”, de la italiana Mina y estaba muy de moda “Venecia sin ti” de Aznavour. La novedad eran los temas lentos, la música italiana como Fausto Papetti y para levantar el ánimo ponía mucha música brasileña, sobre todo estilo samba. También poníamos jazz, como Glen Miller, Benny Goodman, música de las grandes bandas de jazz que después desaparecieron” recuerda Quiquí.

“Solíamos decorar el salón para distintas fechas como el 25 de Mayo, el día de la primavera –cuenta Quiquí. Varios usaban traje todavía. Hay muchas parejas que se pusieron de novios en “El Tatú”, seguramente hoy ya son abuelos.  Recuerdo que abríamos en carnavales, así que poníamos mesas en la vereda. Era la época del lanza perfume, que era un tubo de vidrio con agua perfumada y éter. Entonces el éter te daba mucho frio. Por eso la canción “Lanza perfume” (de Rite Lee)”.

“El local era de “Bebe” Rivolta, sólo existían las paredes y el techo. Tuvimos que poner el piso al lugar. Nosotros lo alquilamos y lo terminamos de revocar y acondicionar. Después surgieron otras confiterías como El Ciervo (en calle Mitre) y Luisel (en calle Berro). Así que el público se repartió más y finalmente cerramos, seria por el año 1970”.

Por entonces existían “Los amigos de la calle Mitre”

“Claro, todavía funcionaba la municipalidad en el edificio antiguo del Club Social y aun la Mitre era doble mano -rememora Enrique Galán- y “Los amigos de la calle Mitre” en su mayoría comerciantes y vecinos, entre los cuales yo también estaba y recuerdo ahora a Fito Bruno, Dardo Cora. Habíamos organizado la iluminación de la calle con tubos fluorescentes enganchados a la pared porque todavía no existían las columnas de alumbrado municipal. Entonces la calle se convertía en paseo, hasta la esquina de Rivadavia, la famosa vuelta del perro”.

Integraste el club Olimpo…

“Sí, en el club Olimpo estuve en la época que se unieron los dos salones por medio de una gran arcada –cuenta Enrique Galán-. Se construyó un escenario semicircular que daba mitad al patio y mitad al interior. En invierno se cerraba un portón y se usaba la parte interna. Toda esa construcción había sido originalmente una caballeriza, todo de ladrillos asentados en barro. A continuación había estado el Almacén de Sánchez, que era muy parecido al de Espelosín”.

“La obra de la reforma de los salones la dirigió ad honorem el ingeniero Borrel, hermano del doctor Borrel. Se hicieron cuatro columnas con unas zapatas terribles para sostener toda una arcada y se iba a trabajar de noche los integrantes de la comisión y gente amiga, porque no teníamos plata para pagar a los albañiles”.

“Al club Olimpo vinieron muchos artistas –recuerda Quiquí-. Lo más importante fue la venida de Juan Darienzo (N. de la R.: El rey del compás tocó en Olimpo en 1937). D´Arienzo sólo tocaba en el cabaret El Marabú que era el más selecto de Buenos Aires. Pero vino a Olimpo gracias a que era muy amigo de “Meneco” Márquez de Roque Pérez. Vinieron al club las más importantes orquestas por eso venia gente de muchas partes. Aquellos años 50 y 60 venía mucha gente a los bailes de Olimpo. Y era famosa la pica con los muchachos de Lobos, siempre había alguna pelea” recuerda Quiquí y me muestra una foto de la orquesta de tango local “Los dados blancos” que tocaban en el Club por 1951, integrados por Tozzi, Bianchi, Couture, Agustín Olasagaste, Alcorta y Estobaber.

“Yo abre estado en la Comisión de Olimpo por los años 50. Ese edificio había sido de María Rocha. Después el club compró. Mi padre le vendió a Olimpo un Chevrolet 46 negro para ser rifado por el club para la compra del edificio. Salimos los dos Posici y yo a vender la rifa, como eran  mil números anduvimos por toda la zona, Lobos, Gral. Belgrano, Monte. Así se pudo comprar el edificio porque las finanzas del club andaban palo y palo”.

¿Tuvieron de cambiar de nombre por orden de un gobierno Militar?

“Si, creo que se llamaba El Nacional –recuerda Galán- y por ser un nombre que involucraba a la Nación se debió cambiar a “Club Olimpo”. Y en Olimpo se iniciaron las carreras de autos que se realizaban en la pista en el campo de Rocha donde vino a correr Juan Manuel Fangio. Después la primera reunión del Automóvil Club se realizó en el Club Olimpo, recuerdo que en Olimpo estaba la primera bandera del Automóvil Club que era roja y negra”.

Se jugaba mucho al villar en Olimpo …

“Sí, mucho. Luzzi (hijo) era, en nuestra época el Messi del villar –cuenta Quiquí-. Hacía lo que quería sobre el villar y podría haber competido con los mejores, pero solo jugaba en Roque Pérez. El villar era muy popular entonces. Creo que vino uno de los famosos hermanos Navarra a dar una exhibición a Olimpo. Los hermanos Navarra tenían un bar con villares en Buenos Aires en Callao casi Corrientes”. Y Luzzi (padre) uno de los fundadores del club era el que organizaba los matinée infantiles, que fueron famosos. Luzzi tenía una habilidad muy grande para tratar con los chicos, era una maravilla”.

Sumaste muchas horas frente a los micrófonos…

“Sí, me encanta la locución, yo andaba mucho en la locución de los actos protocolares y por ejemplo en las presentaciones de las reinas de carnaval y las reinas de la primavera –recuerda Galán-. También cuando éramos más jóvenes formamos Los Dany Boys, éramos un conjunto musical de mímica. (N de la R.: Los Dany Boys estaba integrado por Cacho Amico, Mochina Abraham, Quiquí Galán, Mario Galán y Federico Tessi. A principios de los años 60 hacían fonomímica).

“Practicábamos frente al espejo –explica Quiquí- y hacíamos temas de Los TNT. Todo empezó porque trajimos un grupo muy bueno al Club Olimpo que nos dejó impresionados a todos. Entonces quisimos hacer algo parecido. Hacíamos temas de “Los cinco latinos” por ejemplo y hacíamos algunos temas cómicos. Estuvimos en el club social de Lobos, en el de Saladillo. A la gente le gustaba. Lo más difícil era hacer la mímica justo cuando empezaba la canción, entonces poníamos el sonido bien fuerte para escuchar la caída de la púa”.

También creaste la propaladora local!

“Claro! la iniciamos con José María Belardinelli. El tenía los aparatos de sonido y a mí siempre me gustó la locución, me encantaba, entonces se pasaba música y yo grababa las publicidades”.

Los más jóvenes no las conocimos pero las propaladoras eran un medio de comunicación en muchos  pueblos, como una radio a la intemperie que se escuchaba gracias a una serie de parlantes colgados en lo alto de los postes de la luz de las calles del centro. Por ejemplo Antonio Carrizo contaba que en sus comienzos ingresó a leer avisos en la propaladora de General Villegas. Dicen que un pueblo de nuestra provincia el intendente  había ordenado a la propaladora que pregonara por las calles el comunicado: ‘El que tenga perro, que lo ate. Y el que no, que no’.”

“Un día le dije a Belardinelli por qué no hacemos un tendido de cables y podemos transmitir música y publicidad –cuenta Quiquí-. Entonces cableamos la Mitre desde la esquina de Larraburu hasta Berro y desde allí por Berro hasta 9 de julio. Se pusieron bocinas cada dos cuadras. Se transmitía desde el local de Belardinelli. Y funcionó varios años a comienzos de los años 60. Se llamaba Roque Pérez Publicidad. Se transmitía en el horario comercial, dos horas a la mañana y dos horas a la tarde. Grabábamos los comerciales en las antiguas cintas abiertas”.

Integraste el desaparecido “Club de Leones”

“En la esquina que había sido de Menduiña, después fue bar del Automóvil Club (esquina de Mitre y Belgrano), nos reuníamos los integrantes del Club de Leones. Su presidente era el Dr. Jorge Álvarez Ceballos. También recuerdo que estaba su esposa y los Villola. Teníamos una actividad similar al Rotary Club, de filantropía. Hacíamos bailes para recaudar fondos para los regalos de reyes, también para ayudar a personas enfermas. Pero no duró mucho tiempo porque eran círculos medio importados de EE.UU. y en un momento creo que hubo que empezar a hacer un pago en dólares a las casas matrices. Y desapareció en Roque Pérez. (N de la R: EL primer Club de Leones de Argentina fue el de Buenos Aires en 1954).

Martelli gano con la UCRI en el año 1958. Foto: La señora de Tello, Enrique Galán, Raquel Latasa, Turdó, Martelli, Raúl Scotti, Ruiz y  Sacerdote Actis
Y tu actividad en la política local, ¿cómo se inició?

“Yo era radical porque la familia de mi madre, Enriqueta Barrassi, eran todos radicales. Y entré en el municipio en el año 1958 con el Frondisismo. Fui entonces el presidente del Consejo Escolar. Era la gestión de Vicente Martelli que falleció muy pronto, al año y medio de mandato.  Las elecciones habían sido palo y palo con el conservadurismo. No recuerdo el candidato conservador. Asumió Martelli y en 1960 falleció de un ataque al corazón. Para que asumiera Federico Bolla tuvieron que renunciar creo que uno o dos concejales que estaban por delante de él. Federico había sido delegado de Begueríe y se veía que tenía condiciones”.

Después vino el golpe del 62 a Frondizi. Arturo Frondizi era una persona muy bien preparada, logró por ejemplo el autoabastecimiento de petróleo. Creo que el gran error histórico fue el golpe a Frondizi, yo creo que él hubiese sacado el país adelante.

¿Cómo fue la primera gestión de Bolla?

“Y … había pocos recursos, pero uno de los logros más importantes de Bolla fue solucionar la quiebra de la Usina y hacerse cargo del servicio eléctrico. Por entonces la Usina estaba en la calle Yrigoyen  a cargo de Tagliero. Había unos motores muy grandes, sus volantes llegaban hasta el techo. Mientras Dieguez que era tornero los pudo ir arreglando los motores funcionaban, pero después ya quedó un solo motor y se daba electricidad solo algunas horas. Hasta que la Usina cerró. Entonces el municipio compró dos motores franceses “Berlie”, eran unos monstruos, y se instalaron en el corralón municipal. Y formamos una Cooperativa Eléctrica, de la cual yo era el presidente” cuenta y se ríe Quiquí porque realmente estaba en todas.

Quiquí recuerda los planes de vivienda del Instituto de la vivienda. “Teníamos tan pocos recursos - recuerda Galán-  que hacíamos un cartel de madera aglomerada y para la foto íbamos cambiando las letras adhesivas según el barrio, éramos tan pobres! cumplimos con el requisito de enviar todas las fotos, pero el cartel era solo uno!”.

¿Y el hecho de que Federico Bolla siguiera bajo el gobierno militar de Onganía le valió críticas?

“Sí, un poco del sector del radicalismo del pueblo, los radicales del campo, los ganaderos eran los que lo discutían. Siempre hubo una división en el radicalismo, entre los intransigentes (de Frondizi) y los radicales del Pueblo (de Balbín). Cuando apareció la intransigencia muchos jóvenes nos fuimos con ellos porque no teníamos mucho lugar. Y por entonces se ganó el comité local. Esa división se superó en los años 80. Pero Bolla era muy querido, era muy entrador, no tenía enemigos, había hecho buen gobierno y vivía para el cargo y para el municipio. Bolla no tenía horarios, tenía realmente la vocación política. Y era tan honesto que cuando enfermó tuvo que vender el auto para pagarse su asistencia médica. Bolla fue intendente entre el 83 y el 87. Yo fui presidente del Concejo Deliberante entonces. Y después Bolla, vio las condiciones y promovió a Jorge Cravero.  Y Jorge tuvo un estilo similar al de Bolla, a Jorge también iban a despertarlo, y lo siguen haciendo, para pedirle ayuda”.

Has participado en varios Aniversarios de Roque Pérez!

“Sí, estuve en la Comisión Homenaje de los 50 años de la Autonomía en 1963. Por entonces era comisionado Intendente Saúl Berti. Yo me encargué de la impresión del libro del cincuentenario. Osvaldo Lahargou fue quien lo escribió, María Santilli, señora del Dr. Alvarez Ceballos se encargó de tipearlo todo y yo como secretario me encargué de conseguir la imprenta. Lo llevé a imprimir a Monte Grande. Se hicieron 2000 ejemplares en 1964. Se vendía cada ejemplar a 100 pesos.

“Para el cincuentenario se hizo un almuerzo en el club Atlético (que era club Unión). Y el festejo del centenario fue más importante aún porque además tuvimos la visita del Presidente Alfonsín. Se realizó un almuerzo en la cancha del club Sarmiento en una carpa que se alquiló. Y en 1938 Para los 25 años se hizo un asado popular en los terrenos donde está la comisaria, que era un baldío. Yo tenía apenas 8 años, pero eso no lo recuerdo sino que me lo contaban...”

¿Y con quien charlabas sobre la historia de Roque Pérez?

“Con mi hermana Niní, porque ella leía mucho y le gustaba la historia, le encantaba. Ella anotaba todo, sabía mucho, guardaba fotos. Niní sabía mucho sobre la fábrica de tejidos que hubo en Roque Pérez porque charlaba con dos tías nuestras, apellido Barrassi, habían trabajado ahí. Cuando Villola construyó su chalet en la calle Tarigo (….) se encontró con unos piletones enterrados, habían sido de la fábrica de tejidos para lavar la lana de oveja. Trabajaban 140 personas en la fábrica”

N de la R.: La fábrica de tejidos de la firma Williams Patts, Roche y Cia. cesó su actividad en 1896 debido a que la Municipalidad de Saladillo la obligaba a hacer un costoso acueducto para llevar sus desague al Salado y se mudó a Montevideo.

“Además mi tío Víctor Barrassi –recuerda Quiquí- integró la primera promoción de la Escuela Nº 1. Cuando la escuela cumplió cien años mi tío cumplía 100 años también. Entonces estaba invitado al acto escolar. Había quedado ciego unos cinco años antes pero igual se había comprometido en venir al centenario. Lamentablemente murió un mes antes. Entonces me tocó llevar su saludo a su Escuela Nº1 a mí”.

Y también viviste el centenario de la autonomía...

“Sí, pero ya es el último aniversario! para el siguiente no me comprometo! dice y se ríe Quiquí. Y en todos estos años vi un crecimiento de Roque Pérez muy importante. Cuando vino Irma Roy a Roque Pérez la llevamos a conocer la villa del pueblo que entonces se le llamaba la “villa Bolla”. Irma Roy nos decía y se reía: “Si esto es la villa ustedes no han visto nunca lo que son las villas! Además yo ya conozco Roque Pérez –dijo Irma Roy- porque mi primer marido (el actor Eduardo Cuitiño) era de acá. Todos nos quedamos asombrados porque no teníamos ese dato!”

“Roque Pérez creció mucho, antes el 70% e la gente vivía en el campo. Hoy es al revés. Casi todos vivimos en la ciudad”.

Veo fotos de algunos saludos protocolares…

“Sí, en mis años de Concejal me tocó en una oportunidad saludar al presidente de Alemania que visitó La Biznaga. Venían muchos presidentes a entrevistarse con Blaquier. Vino Menem”.

¿Pero esa vez no fuiste? Ja ja!

“No ahí no estuve! se sonríe Quiquí. Pero sí estuve cuando vino el príncipe Felipe. En ese momento vino como cadete de su promoción militar. Aterrizaron en un Boeing en la pista de césped consolidado que hay en La Biznaga. Tendría 20 años, era muy joven. Hoy es el Rey de España”.

En otra foto estas con el intendente Homero Fernandez (Hijo)

“Sí, porque estuve también en la Comisión de Tiempo de Gauchos y fuimos a dar junto con Homerito Fernández una conferencia de prensa a la casa de la provincia en Buenos Aires en 1979”.

Y fuiste cronista del tornado!

“Sí, cuando ocurrió el tornado en Roque Pérez, yo salía del municipio y vi en la esquina de Sarmiento y Mitre como se acercaba una nube muy negra y empecé a correr! Y cuando llegué a mi casa apenas a 50 metros casi no puedo cerrar la puerta! Fue un desastre y quedamos aislados, sin electricidad. Entonces se me ocurrió llamar a radio Mitre para avisar sobre el fenómeno y tranquilizar a la gente contando que no había víctimas. Resulta que me hicieron esperar y me sacaron directamente al aire, en directo. Al otro día me seguían pasando mis relatos del tornado en los informativos”.



Año 1979. Junto al intendente Homero Fernández (hijo) presentando Tiempo de Gauchos.
¿Qué te parece la alianza radicalismo - Pro?

“Mirá, está visto que solos no podemos porque ha habido una licuación de los partidos. Pero no va a ser fácil la salida. Las próximas elecciones son como tirar una moneda al aire”.

 


1992: el ex presidente Alfoinsín y Enrique Galán recordando a Federico Bolla.
¿Vos cómo estás?

“Me tengo que cuidar más, tengo más edad, algo menos de movilidad. Pero me mantengo informado, leo 7 u 8 diarios. Me preocupa el país. Claro que también me amargo y me caliento por demás!”

¿Tus mayores satisfacciones?

“He tenido muchas satisfacciones, tal vez haber participado en el gobierno de Alfonsín ha sido la mayor satisfacción. Creo que, aún con sus errores, ha sido el mejor presidente de los últimos 50 años. Tuvimos el honor de recibir a Alfonsín cuando se cumplió el centenario 1984 y en 1992 cuando vino por el fallecimiento de Bolla. También fui presidente del Comité en varias ocasiones”.

Cuando recuerda a Federico Bolla se le nota la emoción, hace la pausa, respira, truco de locutor y sigue adelante en sus recuerdos sin mella. Mientras desparrama fotos sobre la mesa, aparta una. Hay dos hombres de saco azul en el comité de la calle Tarigo. A la izquierda, Raúl Alfonsín, a la derecha, Enrique Galán. “Este es mi tesoro”, me dice Quiquí.

Se presentó el  área “Patrimonio Cultural” en Roque Pérez.

 

Lambert, Milanessi, Horna, Uruslepo y Rodriguez presentan el Area de Patrimonio Cultural.

El 26 de abril se realizó la presentación oficial del área “Patrimonio Cultural” que funcionará bajo la órbita de la Dirección de Cultura y la Coordinación de Turismo municipal.

En la presentación misma, a la que asistieron funcionarios,  representantes de instituciones intermedias y vecinos generó un riquísimo intercambio donde además de exponerse los objetivos del área, surgieron propuestas e ideas por parte del público.

“Patrimonio Cultural”, tendrá como objetivo reunir, ordenar, describir, conservar, proteger y difundir todos aquellos documentos de interés histórico y cultural referidos al partido de Roque Pérez. Es por eso que se invita y propone la participación comunitaria como condición necesaria para construir nuestra historia, identidad, y así volver presente la memoria colectiva.

Nos contó además la responsable de Patrimonio Cultural, Arq. Agustina Rodríguez Belardinelli, que para el próximo aniversario de Roque Pérez ya está, manos a la obra, recopilando información sobre nuestra Autonomía Municipal, sobre el Patrono San Juan Bautista y su celebración, La Procesión y elaboración del tradicional mondongo, la Iglesia San Juan Bautista y antigua parroquia y la Historia de los diferentes ballet folclóricos de la ciudad.

 

Arq. Agustina Rodriguez Belardenelli

Durante el mes de mayo el área recibirá, para una posterior muestra, fotos, relatos, objetos, vestuario, videos que los interesados acerquen a las oficinas de la Coordinación de Turismo ubicadas en calle Avellaneda N°1005. A su vez, Agustina informó el mail y teléfono de contacto:

Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla / 02227 491166

Al acto de presentación del área asistieron, el Secretario General de Gobierno doctor José Luis Horna, la Secretaria de Coordinación y Gestión profesora Graciana Uruslepo, el Director de Cultura Javier Milanessi, la Coordinadora de Turismo Alejandra Tessi y la visita del Secretario de Cultura, Educación y Turismo de la ciudad de Navarro Raúl Lambert.

El navarrense ilustró sobre actividades similares realizadas en su localidad, entre las cuales entusiasmó mucho la idea de hacer circular un libro entre las familias para que estas vayan registrando sus historias y la de sus antepasados.

El recordado Tino no sólo fue artífice de la Planta de Tratamiento de Residuos, llevó siempre la bandera del respeto y el compromiso en su trabajo por el medio ambiente y la salud de la comunidad.

En la sesión del 25 de abril pasado, los concejales de todas las bancadas aprobaron el proyecto presentado por el concejal Fernando Martini del bloque Cambiemos, que denomina con el nombre de “Celestino García” a la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos de Roque Pérez.

Justo homenaje a un hombre honesto y trabajador de Roque Pérez que luchó para cambiar el paradigma del tratamiento de los residuos de nuestra localidad. El querido “Tino”, había nacido en Córdoba pero era un roqueperense más por méritos propios. Tantísimos años en su tarea profesional como bioquímico y en los años 90, siempre afable pero tozudo a la vez,  comenzó a transitar innumerables caminos para conocer las nuevas experiencias que existían en el país en lo que se refería a compostajes orgánicos y reciclajes de materiales, revisó sus libros de bioquímica para dar sustento a sus propios experimentos, recorrió comercios, por ejemplo los restaurantes, pidiendo residuos orgánicos para sus ensayos, insistió en las dependencias públicas, las locales y las de la provincia y no cesó hasta concretar la Planta de Tratamientos de Residuos.

La sesión del HCD contó con la presencia de Virginia y Paula García, hijas de Nuni (la recordada profesora de italiano) y “Tino”, junto a familiares y amigos y correligionarios políticos.

El concejal FernandoMartini destacó que “cuando hablamos de Tino nos vienen a la memoria muchas cosas. Primero como ese cordobés que nunca perdió la tonadita, que desde el año 1969 se radicó en nuestra ciudad. Lo primero que se nos pasa a la cabeza es la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos”. “Nunca nos vamos a olvidar en este Concejo de los arduos debates con el hoy intendente, porque él no se apartaba de sus ideas, con sus argumentos, venía al recinto con una parva de libros”.

“Cuando uno está en política, como concejal tiene que dejar la huella, Tino la dejó, en Roque Pérez, en este Concejo, trabajo mucho en salud, en medio ambiente, supo traer y plasmar ideas...” dijo Martini. “Fue un año muy duro en el 2001, me acuerdo que eran 100 mil pesos los que costó la planta y Cravero le dijo en su momento que era mucha plata. Realmente fue incansable –recordó Martini-, cuando hablaba de compost, de las bolsitas de tierra”

Martini reconoció que habría que hacer los reconocimientos en vida, “no pudimos hacerlo” dijo lamentando la partida de Tino y finalizó asegurando que “nos ha dejado una enseñanza”.

Después la concejal Moralejo (FpLV) destacó el “acompañamiento del bloque” y mencionó que “de Tino tengo el recuerdo como Director de salud, siempre me viene la imagen su compromiso, estar con los médicos, de acompañar, siempre en el hospital, es muy válido el reconocimiento, no pasó en vano por esta sociedad, abrió camino”.

Raúl Banegas (FpLV) manifestó que  los hombres como Tino “son personas que marcan un rumbo a las jóvenes”. Manifestó que “ser un agente de la salud que hace reciclado de basura que es hablar de salud, el tratamiento de la basura es la salud del distrito… (nos dejó) la ecología en boca de todos y para las generaciones futuras, de los hijos y nietos;  como un gran político, un político preocupado por la sociedad…”.

La Doctora Ana Alonso (Cambiemos), mencionó que “para mí fue un honor haber compartido el gabinete de aquellos años del 2001 con Tino, donde todo era muy difícil, tengo recuerdos muy lindos y sobre todo de na personas que ya no está tampoco, Juan Violini que le hacía los trabajos de reciclajes y los escuchaba a los dos discutir y hacer. Fue un hombre muy comprometido, muy querido. Más que merecido este homenaje”.

Lusesoli señaló que Celestino fue un “visionario, las personas que marcan una impronta es porque tienen algo que los caracteriza por encima del resto” y dijo que “Las enseñanzas tienen que perdurar”.

El concejal Aurelio Castellani pidió tras ser aprobado el proyecto, un aplauso a Celestino García. Ese momento coronó la emoción que trasuntó toda la sesión.

En el texto de la ordenanza se destacó que el Dr. García fue el gestor y creador de la Planta de Tratamientos de Residuos Sólidos Urbanos;  Que para poder llevar adelante esta tarea realizó un exhaustivo estudio del funcionamiento de distintas plantas en otras ciudades y provincias; Que realizó estudios experimentales, durante mucho tiempo en el terreno de un vecino roqueperense, valorando por sobre todas las cosas la calidad del compost obtenido mediante el tratamiento de la basura; Que durante muchos años de su vida trabajó en pos de la preservación, protección, defensa y mejoramiento del ambiente de nuestra ciudad para beneficio de la calidad de vida y salud de nuestros habitantes; Que realizó productivas campañas de concientización en la población, fundamentalmente con sus alumnos de la Escuela Media Nº 1 de Roque Pérez, y estos alumnos fueron y son transmisores de este aprendizaje a la comunidad; Que fue el creador de la ordenanza de “Medio Ambiente” de nuestra ciudad y que fue un hombre que también dejó su paso y sus enseñanzas por el HCD llevando como bandera el respeto, compromiso y seriedad a la hora de realizar su trabajo.